Una ingeniera dice que la ciencia ofrece respuestas y brinda consejos a los usuarios
Pilas: el 20% son peligrosas, sin leyes ni políticas acordes
El 80% de las pilas que se usan no son peligrosas y la solución sería clasificarlas y exportar el 20% restante para su tratamiento. En Olavarría no hay políticas precisas, al igual que a nivel nacional. Tampoco leyes específicas que resuelvan el problema. La ciencia demostró que hay alternativas para atenuar la contaminación y la ingeniera Mirta Barbosa explica cuáles son.

Karina Gastón
kgaston@elpopular.com.ar
"No hay pilas inocuas en el mundo, algo siempre van a contaminar", sentencia la ingeniera Mirta Barbosa, tras aclarar que sólo un 20% de las que se utilizan son peligrosas. El resto podría arrojarse junto a los demás residuos domiciliarios, pero para lograrlo hacen falta políticas de Estado y leyes específicas, hoy ausentes en nuestro país. Para compensar estas falencias, la investigadora propone una batería de consejos científicos de uso doméstico.
La iniciativa de la Facultad de Ingeniería de estudiar el impacto de pilas y baterías surgió hace tres años a raíz de un proyecto similar desarrollado en la Universidad Nacional de La Plata solicitado por la Cámara de Diputados bonaerense. La pretensión era "hacer una ley especifica porque estaba la de residuos peligrosos pero no puntual sobre pilas. La Universidad decidió que debía saber qué usaba la comunidad e hizo un relevamiento y a la vez informar. Nos interesó y lo desarrollamos a la par en Olavarría", explica Barbosa.
El proyecto se lleva adelante por medio de charlas en escuelas primarias y de nivel medio, en organizaciones públicas no gubernamentales y en instituciones privadas. Al final de las charlas se entrega una encuesta que permite recabar datos para poder cumplir con parte de los objetivos precedentes. Esta información es analizada estadísticamente en la Facultad.
-Más allá de las normativas, ¿cuál debería ser la disposición final de las pilas?
-No hay pilas inocuas en el mundo, algo siempre van a contaminar. Lo ideal sería la recuperación de los materiales que constituyen las pilas, pero no se hace en Argentina. Algunos países del Primer Mundo sí lo realizan, por ejemplo en la Comunidad Europea, porque son estados organizados y cada país recupera alguna de las pilas. Pero no es rentable porque se manejan pequeñas cantidades y lo que se recupera es el material que queda, con un proceso que es caro.
-¿Y Europa por qué lo hace?
-Lo hace por una cuestión ecológica.
-¿Pero está normatizado? ¿Hay sanciones si no se hace?
-Exactamente. Los países están organizados y como obligan a hacerlo financian estos proyectos y a las empresas que fabrican pilas les imponen hacer estas recuperaciones. ¿Qué debiéramos hacer nosotros? Ver cómo contratar esos servicios, porque no se hace acá.
-¿Hay soluciones intermedias mientras tanto?
-Es más difícil de manejar porque se han desarrollado proyectos en la Argentina de incluir estas pilas en materiales como hormigón, pero esto es patear el problema para más adelante, porque el material es poroso y con el tiempo ese juguito aflorará. Entonces habría que desechar las baterías no peligrosas con los residuos domiciliarios y procesar o hacer procesar las que son peligrosas.
-¿Es contaminante enterrarlas en un mismo lugar, en tambores de cemento?
-Las que tienen plomo no generan problemas. El mercurio, litio y cadmio son agentes contaminantes. Las que poseen mercurio las encontramos en aparatos médicos y algunos relojes; las que tienen cadmio que por ejemplo se usan en celulares y tienen una vida útil muy larga. Pero el problema más grave es que hay pilas que no declaran el mercurio, son fabricantes inescrupulosos que se lo agregan a las pilas comunes para prolongarles la vida útil.
Desde el usuario
-¿Qué margen de acción le queda a los consumidores? ¿Las pilas baratas son más nocivas? ¿Deben comprar marcas líderes?
-Sí. Seguramente es así porque las pilas de buena marca en su carátula dicen "mercury free" (libres de mercurio) y están controladas por países serios. Pero las pilas chinas, por ejemplo, no sólo se importan así, como pilas, sino dentro de los juguetes por ejemplo. Uno como ciudadano no lo puede evitar y debieran evitarlo los controles del Gobierno.
-Si hubiera políticas de Estado, esto no sucedería...
-Lo último que sé a nivel legislativo es que en febrero de este año se aprobó una ley que restringe el contenido de los productos con pilas que se importan, entran las que están por debajo de tal nivel, pero aún no hay ley que diga qué hacemos después con las pilas.
-¿Y hoy cada uno hace lo que le parece?
-Y sí, lamentablemente cada municipio hace lo que puede o le parece.
-¿Acá en Olavarría qué se está haciendo?
-Hubo algunos movimientos cuando estaba (la prestataria de residuos) Clear, que recolectaba pilas y las depositaba. La actual empresa no lo hace.
-¿Y era menos nocivo? ¿Qué recomienda la ciencia?
-Dentro de lo poco que podemos hacer, hay que clasificarlas. No se requeriría de mucha mano de obra y al recibir las pilas por separado (del resto de los residuos) es más fácil clasificarlas. Las Energizer, las Kodak o Panasonic no malas o no muy malas y podrían ir a la basura común. Habría que trabajar sobre las que son peligrosas, porque están declaradas o resultan dudosas.
-¿Cuál es el porcentaje?
-El volumen peligroso es chiquito. El 80% son las menos peligrosas. Si se hace eso y es organizado, tampoco sería tan caro enviarlas a otro país para procesarlas.
-La falta de acciones puntuales refleja la falta de políticas ambientales sustentables a nivel país...
-Exactamente. Esto no escapa a nada. Si el país no pone lineamientos en temas que le interesan, cada uno hace lo que puede, le interesa o quiere.
-No obstante, la expectativa científica de que lo investigado se traduzca en acciones de gobierno siempre está.
-El rol que le cabe a la ciencia es estar al servicio de la sociedad, siempre.
Los reparos
-En síntesis, y como usuarios, ¿en lo doméstico qué corresponde hacer?
-No tenemos una receta para darles, pero el primer consejo es que se usen menos pilas y, cuando se puede, usar la energía eléctrica. Eso es básico. Y si se usan pilas que sean recargables; tienen vida útil más amplia, se gastan menos pilas y los contaminantes se reducen. Son caras y además hay que comprar un cargador, pero a la larga eso se amortiza y salen más baratas. Los fabricantes dicen que duran hasta 20 años, pero con que duren 10 es suficiente. Desde ya, a veces vamos a dar charlas a escuelas muy necesitadas y obviamente no podemos hablar de pilas recargables porque las urgencias son otras. También vamos a clubes, y al Rotary. Aconsejamos que no las arrojen al fuego porque la combustión es inmediata y eso se inhala; que los chicos no jueguen con las pilas ni se las pongan en la boca o las tiren al agua: la degradación de la pila es muchísimo más rápida. Una sola pila de mercurio contamina 600.000 litros de agua, equivalente a 3.000 tanques. En el agua la degradación es inmediata, en tierra sí es muy lenta.
-Entonces, ¿qué margen queda...?
-No podemos embalar mucho a la gente porque no estamos en condiciones de darles respuestas. No hay respaldo legal, sí científico y tecnológico. Sabemos lo que hay que hacer, pero no estamos en condiciones de ofrecerlo y a uno le da cierta vergüenza. Esto pasa en todos lados. Por eso, en las charlas que damos hacemos una encuesta y por suerte las que se usan son las menos dañinas.