Cambió lágrimas por risas

Diego Armando Maradona no lo dudó un instante. Apenas terminó el partido que Las Leonas perdieron ante Holanda pidió ir al vestuario, buscando levantarles el ánimo a las chicas argentinas, algo que no sólo logró con creces, sino que además les dio ánimo para que mañana ganen la medalla de bronce ante Alemania, en Beijing.
"En estos momentos es cuando uno más tiene que estar. Esto es así. Ahora están las chicas solas, escuchando al técnico, tragándose el dolor y es un momento de porquería. Vamos para el vestuario", dijo Maradona. En un momento del camino dos señoras argentinas, que tenían puesta la camiseta de Las Leonas, lo pararon para pedirle una foto y Diego, pese a estar rodeado de gente aceptó y las hizo pasar entre la gente de seguridad, y ahí fue el único momento que se enojó y puso mala cara porque un policía se interpuso entre ellos y de un grito puso las cosas en su lugar y se pudo hacer la fotografía.
Cuando Maradona llegó al vestuario entró como con timidez. Es que desde la misma puerta se escuchaban los llantos de las chicas argentinas, que no podían más del dolor. Y les habló a las chicas argentinas: "Yo estoy orgulloso de ustedes, entregaron todo, dejaron el alma dentro de la cancha y eso es lo que vale. Vamos a levantar ese ánimo", les imploró.
El técnico Gabriel Minadeo se abrazó con Diego, como sorprendido de verlo ahí, y ahí Maradona otra vez tomó la palabra. "Todavía nos queda el bronce y hay que ganarlo, vamos que ustedes se van a levantar" dijo Diego, con voz firme, pero sin levantar demasiado la voz. "Por supuesto que voy a venir a verlas contra Alemania, si estas chicas son de fierro", aseguró Maradona. (Télam)