La suba es impulsada por la inflación y los cambios en los programas de estudio
Los textos escolares y un aumento que oscila entre un 10 y un 20 por ciento
El incremento tiene mayor impacto en libros utilizados en el nivel secundario de educación, en especial los textos de inglés. Se habla de un aumento selectivo de acuerdo con la continuidad en los programas escolares. A pesar de la institucionalización de las fotocopias, en la actualidad pareciera haber una revalorización de los libros, aunque sean usados.

De acuerdo con los testimonios logrados en distintos comercios locales dedicados al rubro librería, los textos escolares han registrado un aumento que oscila entre un 10 y un 20 por ciento, tanto los utilizados en educación primaria como en secundaria. En tanto que un porcentaje mínimo mantuvo o bajó su costo de acuerdo con la demanda.
En nuestra ciudad se asegura que el importe sufrió modificaciones de un año para el otro debido a diversos motivos: en principio se nombra al influjo de la inflación. Pero además tienen alto costo cuando se da posibilidad de reutilizar el texto nuevo de un año para otro; en cambio aquellos que se mantienen en las currículas tienden a estabilizarse e incluso a bajar de precio.
Aunque se utiliza a las fotocopias como medio para abaratar el costo de la enseñanza, muchos recurren a ellas en última instancia, ya que optan en principio por hacerse del título original, por más que sea usado. De acuerdo con el nivel de consultas evidenciado en el correr de los últimos días, los comerciantes aseguran que existe interés: las ventas se mantienen en un nivel de normalidad para esta altura del año.
En principio, desde Librería Aladino se argumentó que "de acuerdo con el aumento de la inflación real, el incremento de los libros de alto consumo oscila entre un 10 y un 15 por ciento. Mientras que los de menor uso tuvieron distinta variación de precios, que va de 0 a 20 por ciento. Es decir que algunos no aumentaron, otros se incrementaron un 10 por ciento y algunos un 20 por ciento. Por ejemplo, hay textos que el año pasado valían 40 pesos y hoy mantienen ese precio; hay libros que el año pasado valían 40 pesos y hoy cuestan 43 ó 47 pesos".
Pero esas subas no son indiscriminadas, ya que "el aumento es selectivo también porque es de acuerdo con la demanda que el libro tiene para la editorial. En el caso de los libros que pueden venderse usados porque se reutilizan al año siguiente, ésos tienen un valor superior. Por esa razón aumentaron más los libros de enseñanza secundaria que los de primaria".
Según la percepción de Ricardo de Beláustegui, en parte la suba estaría impulsada además con los cambios de programa que demanda la implementación de la nueva escuela secundaria. "En este momento son más caros los textos de secundaria que los de primaria. Un libro de lectura que costaba 40 pesos, hoy sale 42 ó 43 y otros similares se fueron de 40 a 43 ó 45. Mientras que los de secundaria aumentaron en promedio un 20 por ciento, de 50 a 60 pesos, aproximadamente".
Sin embargo, a pesar de los aumentos, pareciera que el valor del libro de texto se impone sobre las otras posibilidades que brinda el mercado. "Las ventas hasta el momento son normales; los padres demuestran interés. Cada año se da más cuenta el docente que la fotocopia no sirve, sobre todo los de primaria porque un chico aprende primero a leer imágenes y para ellos el libro es más atractivo que una fotocopia, desde el punto de vista pedagógico o didáctico. En ese punto también los padres ven que es irremplazable", asegura.
De todos modos, "todavía hay que cambiar un poco la mentalidad porque el libro no se ve como una inversión, sino como un gasto. En orden de importancia, es lógico, se compra primero el guardapolvo, la ropa de gimnasia, las carpetas, los cuadernos, las lapiceras, los lápices, la mochila, y después recién se compra el libro".
Desde Librería Aladino se afirma que "en este momento trabajamos con más de la mitad del mercado en Olavarría". Esa injerencia se logra a través de "una visita a los docentes de todas las escuelas para saber cuáles van a ser los textos que pedirán. Y la gente mira, elige, y compra el libro donde lo consigue".
Nuevas tendencias
Librería El Faro es otro comercio que ofrece servicios en lo relativo a papelería y librería escolar, y allí existe una percepción similar: los aumentos varían de un nivel educativo a otro y además en función de su antigüedad o novedad en los programas escolares. "Los nuevos libros con las modificaciones respecto del año pasado cuestan en el caso de los de primaria entre 40 y 50 pesos y los de secundaria, según las editoriales, entre 55 y 65 pesos. Los libros que se mantienen en los programas están al mismo precio o han bajado, en el caso de los manuales o libros de texto están en 45 ó 50 pesos. Mientras que los de inglés en promedio están 60 pesos cuando el año pasado el precio era 40 ó 45 pesos".
En este caso, el ritmo de las ventas parece mantener su intensidad, pero si el poder adquisitivo encuentra límites, se ofrecen otras opciones. "En estos días hay muchas consultas y algunas ventas, más o menos como todos los años. Se nota el interés de los padres porque el chico tenga el libro, aunque hay textos que no están al alcance de las posibilidades de algunos papás. Por eso también brindamos la posibilidad de compra de material usado, que tiene otro precio más accesible, o también se toma el libro que el chico usó el año pasado en parte de pago y se lleva el nuevo con ese descuento".
En este comercio a esta altura del ciclo lectivo 2010 "el tema de las ventas es normal, puede ser que haya una pequeña merma ahora porque son los primeros días, pero es normal. Se trata de darle distintas opciones al cliente para que pueda tener que necesita".
Por último, la experiencia en Librería Génesis no dista demasiado de la de sus colegas. "Los precios de los textos escolares han variado entre un 12 y un 20 por ciento: un libro de inglés se fue de 45 a 53 pesos o los de matemática de séptimo, que ahora es primer año, aumentó de 52 a 60 pesos. Esa variación se mantiene para los libros de primaria o de secundaria", explica.
A pesar de ser una librería distante de los comercios céntricos, las expectativas son idénticas. Se ratifica también que los textos nuevos, los más solicitados, tienen un precio mayor. "Estamos en Pueblo Nuevo y trabajamos bien, con listas de precios iguales a las de cualquier librería del centro, se ve la preocupación de los padres para que los chicos estudien, esta semana encargaron los textos y los llevan la semana que viene. Los libros que han aumentado son libros nuevos porque algunos maestros han cambiado de título de un año para otro, por ejemplo: en una escuela el año pasado usaron Matemática 4 Animate y éste cambiaron por Matemática en Cuarto".
En este caso, si bien se considera el costo del libro y el costo de su copia, en muchos casos prima el criterio de optar por el original, pero esa posibilidad queda trunca a raíz en los cambios curriculares ocurridos desde 2009. "Aunque hay muchas escuelas que se manejan con fotocopias, si está a su alcance, los padres prefieren hacer un sacrificio y comprar el libro antes que fotocopiarlo. Esta semana, con los cambios de texto, una señora con hijos en cuarto y quinto grado gastó alrededor de 350 pesos en libros porque al hijo más chico no le servían los libros del hermano mayor".