Lunes
6 de Setiembre de 2010
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10 de Marzo de 2010
La brecha de precios entre las petroleras vuelca la demanda a una sola "bandera"
Combustible: pese al aumento de YPF, la diferencia con el resto impone las reglas
Entre unos y otros, existe una diferencia de precio por litro superior a los 20 centavos. En las estaciones de YPF, los cupos son insuficientes para atender la demanda. El resto trabaja bien cuando las playas más baratas cierran por falta de combustible.

A pesar del aumento de precios en los combustibles de YPF, la brecha de valores entre la compañía más barata del mercado y el resto de las petroleras sigue dominando las reglas del juego en el mercado olavarriense del gasoil y las naftas. El rubro sigue arrastrando los mismos problemas que aquejan al sector desde los últimos años. Cada vez son más los estacioneros que bajan los brazos, rendidos ante la merma en la rentabilidad de un negocio que, según aseguran casi todos, ya no es ni la sombra de lo que era.

Los más afectados siguen siendo los denominados "independientes" y "blancos" o "sin bandera", que compiten en inferioridad de condiciones ante los puntos de venta directos de las empresas petroleras. La ya repetida crisis de la nafta y el gasoil amenaza ahora con generar problemas más profundos en los próximos días. Mientras los estacioneros independientes analizan la posibilidad de concretar un lock out de 72 horas de duración, como queja por su falta de abastecimiento, el gremio que nuclea a los trabajadores playeros también podría anunciar un paro para reclamar mejoras salariales del orden del 30 por ciento.

En Olavarría, el empresario Alberto Abrigo le restó dramatismo a la cuestión y dijo que "en realidad, la amenaza del paro de las cámaras es por ahora algo más periodístico que otra cosa. No digo que no sea real, lo que pasa es que esas cuestiones se manejan y se cocinan en Buenos Aires. Nosotros nos enteramos por los medios, y recibimos la notificación cuando todo está decidido. Llegado el momento, lo que hacemos es ver si adherimos, o no, a la medida que se tome".

En las últimas horas, las pizarras y los surtidores de YPF mostraron incrementos en el valor del gasoil, que pasó de 2,989 pesos por litro a 3,059. Sin embargo, los nuevos valores no alcanzan a equilibrar la balanza de la competencia. Ese precio sigue siendo, por amplia diferencia, el más accesible de toda la plaza. Y provoca situaciones diametralmente opuestas entre los empresarios del sector. Una simple recorrida por la ciudad permite ver largas colas en las estaciones de precios más competitivos, y poco movimiento en el resto de las banderas.

Para Abrigo, experimentado referente del rubro y propietario de dos playas de YPF en el centro olavarriense, "lo más grave ocurre en Buenos Aires. Acá, en la ciudad, no hay faltante grave de combustible. El problema, como siempre, es para nosotros, los de YPF. Pero no es que nos quedemos sin gasoil porque no nos entreguen. Lo que pasa es que por la diferencia de precios, la gente viene primero a cargar acá, y recién cuando se nos termina va a las playas de otras petroleras".

Cuestión de números

La brecha entre unos y otros sigue siendo amplia. "En gasoil, tenemos un mínimo de 25 centavos de diferencia con el resto. Y eso, si comparamos con las petroleras más baratas de la competencia. En algunos casos, la diferencia llega hasta los 60 centavos", precisó Abrigo. Durante el último fin de semana, los valores de YPF sufrieron un incremento: el litro de gasoil pasó de 2,989 a 3,059 pesos. Siete centavos que representan un porcentaje del 2,34 por ciento de suba. "Igual todavía hay una diferencia muy importante con el resto. Algo muy parecido pasa con las naftas, donde estamos entre 20 y 30 centavos por debajo de las demás petroleras".

Si para los automovilistas, la diferencia puede resultar módica, para los empresarios del transporte de cargas, resulta una variación clave. "En la nafta por ahí no se nota mucho porque un auto generalmente carga 100 pesos, o menos. Pero en el gasoil sí se siente, porque un camión te carga 300 ó 400 litros, y ahí la cosa ya es distinta", comparó.

Todos aclaran que los estacioneros no son formadores de precios. Los valores son impuestos por las petroleras y los propietarios de las playas se encuentran con las modificaciones casi al mismo tiempo que el público. "A nosotros nos convendría un precio un poquito más alto. Como siempre digo, esto tiene que volver a ser como era antes. Que vos vendas por la calidad de tu negocio, por tu atención, por tu buen producto. Y no que la gente venga exclusivamente porque tenés el gasoil a 30 centavos menos que el otro", admitió Abrigo.

Además, como otros colegas, advirtió que la supuesta ventaja comparativa a veces termina jugando en contra. "Cualquiera lo ve cuando pasa por una playa de YPF. Hoy estás lleno y mañana cerrado, porque no tenés nada para vender. Y así es muy difícil trabajar y planificar".

El riguroso sistema de cupos fijos que la petrolera impone a sus estacioneros juega un rol clave en la cuestión. Cada estación de servicio recibe una cantidad determinada de litros por mes. "De acuerdo con las ventas del año anterior, ellos te asignan el cupo. Y no te lo dan todo junto, sino que te lo van fraccionando por semana. La cantidad de litros que te dan siempre es inferior a la del año anterior", detalló el empresario.

Frente a ese panorama, cada estacionero decide distintas estrategias. Algunos optan por restringir sus ventas y poner un límite máximo de litros por automóvil. Otros, como Abrigo, apelan a los cierres parciales de sus playas. "Nosotros cerramos todas las noches. Y si esto no se soluciona, podríamos volver a lo que hacíamos hace dos años: tener todos los domingos cerrado", anunció. "Con lo de restringir las ventas, hemos probado, pero no nos dio buenos resultados. La gente se enoja y a veces se generaban conflictos entre los clientes y los playeros", recordó.

Pronóstico
máx: 21º C | min: 11º C
Con respecto a la suba de la tarifa para el estacionamiento medido considera que:
El Popular S.A.