Viernes
31 de Octubre de 2014
Edición Anterior
11 de Abril de 2010
Definen a la sala de juego como "un cáncer maligno", se reaviva una polémica
El rostro oculto del Bingo Olavarría
Testimonios de personas con trayectorias de más de 10 años en casas de juegos de azar plantean un panorama sombrío detrás de las brillantes luces del Bingo Olavarría en los últimos años. Estas revelaciones avivarán la hoguera de un debate que preocupa a muchos olavarrienses.

Victoria Ennis

vennis@elpopular.com.ar

Aurelio Serra, titular de Magic Star, la firma que explota el Bingo Olavarría, aseguró a EL POPULAR Medios en octubre de 2009, que "el bingo es una bendición". La provocadora frase quedó en la memoria de muchos olavarrienses y causó malestar e indignación. Es que desde su instalación, el bingo fue causa de diversas polémicas. Una de ellas atravesó a los comerciantes, quienes con preocupación vieron en ese emprendimiento la causa de una notable baja en las ventas. También fue motivo de debates legislativos y populares: la habilitación provincial de esa casa de juegos para permitir el consumo de cigarrillos en ese espacio público. Al mismo tiempo, comenzaron a conocerse diversas historias sobre trabajadores, prósperos o no, caídos en desgracia por la adicción al juego. Historias y polémicas que no lograron permear a una empresa tan poderosa como la propietaria del bingo.

Recientemente EL POPULAR pudo acceder a testimonios fuertemente vinculados a Bingo Olavarría, con una experiencia de más de 10 años en salas de juegos, quienes revelaron y confirmaron datos alarmantes sobre lo que ocurriría cotidianamente sobre las cómodas alfombras del bingo local. Para no cerrarse la posibilidad de futuros empleos en el rubro, optaron, al menos por ahora, por pedir reserva de sus identidades.

En el marco general, hablaron de nenes encerrados en los autos, llorando y orinándose encima, a la espera de un padre que nunca llega atrapado por el juego, pidiendo una respuesta a los empleados que no pueden interrumpir a los jugadores que dejan su dinero. Personas desmayadas, temblando en los baños, controles laxos respecto del ingreso de menores sería otra de las imágenes que podrían repetirse en una visita al centro de diversión.

Respecto de la sala de juego en sí, contaron que hay camillas y sillas de ruedas escondidas detrás de las puertas, listas para ser usadas ante los posibles desvanecimientos de jugadores, algunos de ellos que requerirían auxilio por no saber medirse con los tragos que la firma regalaría para facilitarles el ánimo a seguir jugando.

Y la muerte rondando, relamiéndose ansiosa porque sabe que en un lugar como ése, lleno de humo, con purificadores que a algunas veces, aseguran las fuentes, no funciona, con la tensión y la adrenalina flotando en el aire, con un ruido pasible de superar los máximos permitidos, es posible que encuentre presas fáciles.

Esas son algunas de las escenas que describen las personas que contaron su experiencia de algunos de estos años en Bingo Olavarría y que, quebradas por una situación límite, decidieron dejar de soportar.

Tragedia

Uno de ellos detalló cómo un hombre de 67 años sufrió dos ataques cardíacos dentro del bingo y fue asistido con desesperación por los empleados. Según el testimonio, un trabajador habría intentado reanimarlo, practicándole respiración boca a boca y ejercicios musculares en el pecho. "Esta persona se descompuso en el hall de entrada, decía que se sentía mal y pidió que llamen a alguien. Lo pusieron en una silla de ruedas, el personal estaba nervioso porque no está acostumbrado a ver una persona temblando y con los ojos dados vuelta para atrás. Lo que yo vi es que el empleado que le estaba haciendo reanimación se levanta llorando y dice `esta persona falleció´. Yo me fui llorando a mi casa".

Sostienen que en otros bingos hay una guardia médica las 24 horas.

"Sos casi como cómplice de un asesinato. Yo lo veo de esa manera" aseveró con sumo pesar y evidente desmesura. La esposa del hombre que falleció en aquél julio de 2009, confirmó a EL POPULAR que su esposo sufrió dos ataques cardíacos dentro de la empresa y que un hombre intentó, sin suerte, reanimarlo. Sin embargo, en los documentos oficiales consta que el hombre falleció en el Hospital.

Las fuentes aseguraron que escenas similares se han visto en otras oportunidades en el bingo.

Entre otras cosas, aseguraron que se habría contratado para un cargo jerárquico a un posible enfermo de ludopatía, generándose una situación que terminó mal para todos, empleado y bingo.

Una de las fuentes aseguró que vio "chicos en la puerta, adentro de los autos que hasta se orinaban ahí adentro y pedían, llorando, que llamaran a sus padres. Pero eso no importaba, era a todo o nada y la gente tenía que seguir jugando", aunque su o sus hijos estuvieran sufriendo.

También cuestionaron que el bingo parezca tener privilegios de los que carecen otros comercios, como el respeto a los horarios para expendio de alcohol.

Aseguran además que "hay personas que se autoexcluyeron porque ya les agarró la ludopatía, pero si llevan plata es `bueno, que se ponga un sombrerito, barbita y que venga a jugar´ te dicen. `Dejálo entrar, dejálo jugar´ es el concepto y si se le terminó la plata; entonces que se vaya". Dijeron que los empleados jerárquicos de un bingo deben estar capacitados para cumplir esa función, ya que "es algo muy delicado, no puede haber personas que no son profesionales manejando al público que se puede enfermar y hasta suicidar, perder la casa, perder el auto, que es lo que está pasando acá"como en todos los centros de juego.

Cuestionan que "en este bingo tenés atrás de cada puerta de la cocina, del bar, camillas, sillas de ruedas" reitera uno de ellos, quien ocupó altos cargos en otros bingos de la Provincia. "¿En qué negocio hoy una persona entra a una confitería y hay atrás de la puerta de entrada o de la cocina, una silla de ruedas?" se pregunta y responde: "Porque es un lugar sin ventanas, sin un lugar para no fumadores, sin respiración. Esta estructura no está terminada, los aires no siempre andan bien. Más de una vez los empleados, como los clientes, se han ido enfermos a la casa porque no anda el aire". Y aludiendo a aquella frase de Serra, que exaltaba el bingo como una bendición, uno de los testimonios aseveró: "No es una bendición. Es una bendición para el dueño y su familia. A esta ciudad se le está sacando el dinero. Hoy el Bingo Olavarría es un cáncer maligno".

Para ellos, los controles sobre el Bingo Olavarría no son muy estrictos y deberían ser extremados. Al respecto, Lotería de la Provincia proclama en su página oficial: "Queremos que el juego en la Provincia de Buenos Aires sea una actividad saludable; pero si excede los límites, tenemos la obligación, como Estado, de estar presentes". En contraste, las experimentadas fuentes aseguraron que "los inspectores solamente controlan la recaudación de la máquina".

El bingo queda nuevamente en el centro de la polémica.

Pronóstico
máx: 18º C | min: 3º C
1998 - 2011 | elpopular.com.ar es propiedad de El Popular S.A.
EDICIÓN Nº 6485
Vicente López 2626. Olavarría - Pcia. de Buenos Aires - Argentina
Director: Jorge G. Botta