Martes
11 de Diciembre de 2018
Edición Anterior
27 de Mayo de 2010
Una composición de León Gieco y Raúl Porchetto
Canción del Bicentenario: dos siglos ¿igual?
De la "canción de protesta" a la necesidad de un "informe" objetivo del presente. Los artistas y los mensajes. Y van... dos siglos de...

Guillermo Del Zotto

[email protected]

Con típicas melodías porchettianas, durante los cortes de la maratónica celebración del Bicentenario en la televisión pública, se pudo escuchar la canción del Bicentenario. Creación reservada a Raúl Porchetto y León Gieco. Las jornadas fueron bien regadas de todas las expresiones musicales, pero el lugar del rock (emblemático, resistente allá por el inicio de los ochenta) fue preponderante.

Los Tedeum apartados y el Teatro Colón como enorme piedra de discordia, también formaron parte de un souvenir que habrá que analizar. Pero la canción de referencia, dulce e hiriente a la vez, pasó como un leve vuelo rasante.

En la memoria de los que crecimos con esta banda de sonido formada por estos "documentalistas" creadores que tuvo el país, enseguida comenzaron a desfilar momentos intensos. Donde se mezclan las mentiras con las verdades del arte. "La guerra y la poesía", cantaba León.

Quizás sea importante rescatar, más allá de gustos personales, las apariciones de Porchetto y Gieco en circunstancias especiales. La primera que se presenta es aquella de "Che pibe, vení vota". Cantada no casualmente entre los dos y en un momento crucial. La síntesis está en una de las frases: "Para guerras o elecciones, pibe no nos abandones".

Otra composición para rescatar es "Reina Madre", donde Raúl Porchetto hace uso de una ironía que a algunos les costó interpretar mediante una canción en la que el "Principito" inglés cuenta en primera persona a su madre un reporte crudo del ridículo montaje en nuestro sur.

Ahora el desafío era el Bicentenario. Las tentaciones, muchas. Pero esta especie de "sin pena ni gloria" que tuvo la difusión de la canción habla justamente de su equilibrio. Una vez más, el análisis de los dos artistas comprometidos y sin demagogias circunstanciales. Algunas de las frases:

-"Y van, dos siglos de sombra y luz. Nación de un destino a cara o cruz. Y vamos hechos y deshechos, blanco, gris o negro".

-"Historia de mentira y verdad. Y vamos... lealtad y traición, lucha y decepción".

-"Nación, persistente y desigual. Y vamos... trampas en la ley".

-"Historia de esperanza rota en dos. Y vamos... sin saber muy bien qué vendrá después".

Siempre hay que remontar el barrilete en la tempestad. Por eso la canción termina con "Salvador vencido, milagro escondido". En una especie de collage de imágenes, se le podría agregar la emotiva introducción del Himno Nacional con la armónica de Ciro antes del partido de Argentina. Gestos de artistas vestidos de jeans que alivian un poco la visión de uniformes y trajes comprados con dietas inadmisibles. Bob Dylan insiste con que las respuestas están soplando en el viento. Algunas veces pasan como leves brisas. Habrá que seguir escuchando.

Pronóstico
máx: 23º C | min: 15º C
1998 - 2011 | elpopular.com.ar es propiedad de El Popular S.A.
EDICIÓN Nº 7987
Vicente López 2626. Olavarría - Pcia. de Buenos Aires - Argentina
Director: Jorge G. Botta