Edición Anterior: 13 de Julio de 2014
Edición impresa // La Ciudad
ESCENARIO POLITICO. La Cámpora busca meterse en Coopelectric. Las Madres y los emblemas
A Cristina ya se le animan, la paradoja de Tucumán y la esgrima en la Cooperativa
Ideología, ideologismos y gestión. La Presidenta comienza a sufrir los efectos de su armado. Randazzo y Scioli marcan diferencias.
Cacho Fernández

[email protected]

Fueron varios los hechos que demuestran la soledad de Cristina. La Presidenta recibió en la cara las consecuencias de su propio armado. Al punto que, si bien el Gabinete acató la orden de acompañarlo a Boudou en el acto del 9 de Julio, el ministro más importante, Florencio Randazzo, el único que le puede pelear algo a Daniel Scioli, hizo público su disgusto de estar ahí, tan expuesto, y lo hizo además bien visible, como para que no quedaran dudas de que estaba allí por organicidad, por gobernabilidad o por la fuerza. Entonces, y paradójicamente, la formalidad de mostrar unidad y cohesión gubernamental se hizo añicos con el gesto de Randazzo. No sólo desmintió el mensaje que pretendió dar el Gobierno, sino que además potenció indeciblemente la interna producto del efecto Boudou en las entrañas mismas del Gabinete.

La verdad está en la paradoja, decía el filósofo y poeta mexicano Octavio Paz. La verdad está en los hechos contradictorios, en los efectos inesperados de nuestras acciones, en las variables imponderadas. Porque de lo que más se ríe Dios es de nuestros planes, o, como dice el escritor de la antigua Checoslovaquia Milan Kundera, "Dios nos hace bromas y a veces éstas son muy pesadas".

Por lo tanto, el Gobierno hizo sus planes, lo mandó a Boudou a Tucumán y lo rodeó de ministros para protegerlo y para desmentir a la prensa y a la oposición. Pero el gesto de Randazzo dinamitó todo y evidenció absolutamente lo contrario.

Ya se le animan

El otro hecho que puso de manifiesto la soledad de la Presidenta fue el decreto de Scioli para crear las policía comunales.

El Gobernador utilizó la parálisis que las modificaciones de La Cámpora y de Nuevo Encuentro habían provocado en el Senado y decidió matar dos pájaros de un tiro. ¿Cómo le va a salir esta jugada? No se sabe. Lo cierto es Scioli tomó el proyecto original, hizo un decreto para capitalizarlo y de paso les demostró a los jóvenes camporistas que está dispuesto a romper lanzas con ellos y con todo el kirchnerismo duro. La intención está, ahora resta saber si la gente le va a creer y si podrá prescindir de ese piso electoral que tiene el kirchnerismo para poder ganar en 2015. Lo otro, y lo más importante, es si esa policía comunal creada por decreto puede servir para algo, pero eso, en la política actual de anuncios y gestos, parece contar poco y nada.

Por lo tanto, en apenas quince días, Cristina recibió dos mensajes inesperados de su propia interna que le relativizan notablemente su poder. Tal vez esto tenga que ver con su propio armado sustentado en los jóvenes camporistas, algo de aquella transversalidad -otrora fundacional, pero que hoy ha quedado flaca- y algo de los denominados "movimientos sociales". Pero poco y nada del peronismo partidario y tradicional, y ésa fue la causa de ambos hechos, el que protagonizó Randazzo y el de Scioli.

Un buen criterio

Cuando el sindicalismo opositor (el oficialista mira hacia otro lado) reclama una suba en el tope salarial para calcular Ganancias, y el Gobierno, por un tema de recaudación, se resiste a modificar el mínimo no imponible, el abogado y ex diputado nacional y provincial Rubén "Bebe" Lanceta puso en agenda un criterio interesante sobre este tema que tanto preocupa a los trabajadores. En virtud de una mirada mucho más profunda, Lanceta atacó el tema desde otro punto de vista. Dijo que a los salarios que estén bajo convenio no se les debe aplicar ninguna retención de Ganancias. Y también incluyó obviamente a los jubilados dentro de esta categoría. Lo que plantea el abogado es absolutamente justo porque basa su criterio en que los salarios tienen un carácter alimentario y como tal no deben tributar ese impuesto, ya que sería contradictorio. Con los haberes previsionales, la injusticia de la retención se potencia notablemente. En síntesis, una línea argumental interesante de la que los gremios deberían tomar nota.

Coopelectric

Después de muchos años de hegemonía absoluta, la Lista Amarilla que conduce Coopelectric podría verse en una compulsa electoral. Ultimamente, alguien que fue parte de la conducción durante unos doce años, Horacio Babi, estaría trabajando juntamente con La Cámpora para terminar de conseguir avales para la lista, la Celeste y Blanca, que le permitan participar en los próximos comicios.

La versión surgió hace unos veinte días a partir de un comentario incluido en esta columna. La sola mención de una nueva lista movilizó a la Amarilla, que puso a toda su gente a trabajar en los barrios. Todavía no está todo dicho, esto es, si va a haber o no compulsa, porque algunos referentes de la oposición estarían dispuestos a negociar antes de "desangrarse económicamente en una eventual elección", opinó una fuente de la Celeste y Blanca.

Habría habido un primer intento por parte de la oposición sin que se llegara a un acuerdo. Y tanto es así que a quien fue a negociar, ante la amenaza de una batalla electoral, se le habría respondido que lo hiciese si es que deseaba hacerlo. Según una fuente oficialista, la demanda habría sido tan "exagerada que no podíamos siquiera empezar a hablar. Por eso le dijimos que no teníamos problemas en ir a las urnas".


Emblemas

La decisión de declarar el pañuelo blanco de las Madres como emblema nacional no debió haber tenido objeciones. Sin embargo, las tuvo y fueron las Madres Línea Fundadora quienes expresaron el rechazo más significativo que tuvo la propuesta. Este sector de las Madres reivindicó la postura original de la entidad, algo que vienen planteando desde mediados de los años 80, cuando resolvieron diferenciarse fundamentalmente de Hebe de Bonafini. Tal vez la propuesta fue muy ambiciosa y con pretensión de unanimidad. Quizás lo correcto hubiese sido proponer que los pañuelos blancos sean el emblema de la resistencia contra el terrorismo de Estado y de la recuperación de la democracia. Le hubiese dado más tangibilidad histórica y por ello mayor trascendencia.

¿Qué pasó para que de pronto una entidad tan irrefutable admitiera más de una valoración? Posiblemente, un exceso de protagonismo político-partidario de Hebe de Bonafini pudo haber sido la variable causal. Hebe fue una persona de un valor incalculable durante todos estos años pero cuestionada por algunas actitudes de los últimos tiempos, cuando decidió alinearse incondicionalmente con la política del partido gobernante, privilegiando el interés del Gobierno por sobre algunas otras cuestiones referidas a la problemática específica que defiende. Es decir, acabó siendo parte de lo que debía controlar. Se sabe que, como dice la CIDH de la OEA, sólo los Estados -y no los particulares- pueden violar los derechos humanos, simplemente porque son los encargados de garantizarlos. Por lo tanto, ser parte de quienes deben garantizar su vigencia podría colisionar a veces con el rol de control institucional que debieran tener estos organismos.

Hebe de Bonafini reaccionó duramente contra los diputados que votaron en contra del proyecto, entre ellos la olavarriense Liliana Schwindt. Los acusó de haber sido parte del terrorismo de Estado. Llegó a decir que "me pone contenta que no hayan apoyado, porque si no se hubieran quedado con los pañuelos", porque "es gente que estuvo con la dictadura y con los represores", disparó. Obviamente, ni Liliana Schwindt ni Mirta Tundis ni Patricia Bullrich formaron parte de la dictadura militar y mucho menos de un plan exterminador de disidentes. Entonces, ¿por qué tanta calumnia y tanta descalificación?

Cuando la consultaron por la abstención del FIT (Frente de Izquierda de los Trabajadores), respondió con otra muestra de intolerancia: "Son tarados. Ellos no se comprometen con nada".

Nadie le está pidiendo que sea naif a quien padeció tanto dolor e impotencia por semejantes atrocidades sufridas durante la dictadura, pero también es verdad que como ella lo padecieron muchas y muchos, por explicitar el género en los adverbios como lo suele hacer la Presidenta.

Hebe de Bonafini quedó seducida por la protección que le brindaron Cristina y Néstor. La continuidad de los juicios a los represores y un gesto simbólico como el de bajar el cuadro de Videla arraigaron en ella con mucha más fuerza que los Juicios a las Juntas y la investigación de la Conadep. Se la colocó a Hebe casi en el centro simbólico del poder, pero no se la cuidó lo suficiente. Se le dio prácticamente el manejo del programa Sueños Compartidos, en el que, aunque parezca mentira, los hermanos Schoklender terminaron manejando cuantiosos recursos públicos y aparentemente sin controles. Posteriormente, recibió la Universidad de las Madres, a la que el oficialismo pretende estatizar y que arrastra un pasivo de 200 millones de pesos. La misma Estela Carlotto, presidenta de Abuelas y también alineada con el Gobierno, terminó corriéndola a un costado y despegándose de ella. A Hebe, entonces, se la enarboló mil veces desde los palcos oficiales, pero, insisto, no se la cuidó lo suficiente. De ese modo, tanto ella como las Madres que la acompañan quedaron en el ojo de la tormenta.

Nadie pondría jamás en duda que las Madres en general son un ejemplo de lucha durante los peores años de la historia nacional. Línea Fundadora han mantenido una total y absoluta coherencia, y a Hebe, más allá de sus errores, la redime su dolor y su incansable lucha. A pesar de sus dichos y algunos de sus actos, el pañuelo sigue siendo un emblema de la resistencia frente al terrorismo de Estado y lo debe ser además ante los abusos de poder en cualquier sistema.

Por lo tanto, quizás el pañuelo de las Madres, más que un emblema nacional, debió ser enarbolado como "el emblema de la lucha contra el terrorismo de Estado y por la recuperación de la democracia".

Sin tanta pretensión de unanimidad, el proyecto debió haber apuntado a ese rol de las Madres, acotado históricamente y por eso mismo tan trascendente para las generaciones futuras.


Ideología e ideologismo

Según una nota periodística, la diferencia entre la nueva y la vieja política no sería generacional, sino que la primera pondría su énfasis en la gestión y la segunda en la ideología. Y consideraba que ambas cosas eran contradictorias.

Por gestión se entiende todo lo referente a lo operativo y a la capacidad de resolver problemas. La segunda, a la posición de resolverlos pero en función de un marco conceptual y de lo que se quiere para el país.

Es posible que las cosas no sean tan extremas. El analista lo cita a Séneca, quien compara a un gobierno con un barco, en el que de nada vale la capacidad de navegar y la integridad de sus hombres si no se le pone el rumbo al navío para aprovechar los vientos favorables.

La ideología tiene que ver con el objetivo que se persigue e incluye una valoración de la realidad. El problema es que muchas veces termina siendo un conjunto de verdades que se van cerrando sobre sí mismas y terminan anteponiéndose a la dimensión humana.

Lamentablemente, lo ideológico suele caer en un ideologismo, esto es, la doctrina por la doctrina misma y por sobre los problemas humanos reales y concretos. Con los ideologismos, el dogma se yergue sobre la realidad y los hechos son recortados y condicionados por la teoría, al punto que lo que no entra en esas presunciones teóricas directamente no existe.

El exceso de ideología supone algo filosóficamente sospechoso y llamativo, que la realidad objetiva sea lo que se quiere ver y no lo que es o lo que resulte del cotejo entre varias miradas. El fanatismo pretende crear la realidad y que los demás vean lo mismo. Quien se rebela a ello pasa a ser un disidente, un opositor o un enemigo de "la felicidad del pueblo". Porque el fanático también pretende que las variables de esa supuesta felicidad de los pueblos se sustentan en los criterios de quien gobierna o determina el discurso dominante. Todo esto es muy loco, y la historia universal mostró algunos ejemplos de esta demencia, caso el nazismo, el fascismo, el stalinismo o el franquismo, por citar algunas, y las dictaduras militares que asolaron América Latina.

Por suerte están la repúblicas democráticas para contrarrestar estos regímenes demenciales y mesiánicos e intolerantes.

MÁS TÍTULOS

La ciencia de Oriente que se practica cada vez más en nuestro país y ciudad
EL PARTIDO QUE CAMBIÓ EL CICLO DE ALEJANDRO SABELLA
ADIÓS A BELO HORIZONTE, LA CASA DE LA SELECCIÓN EN BRASIL
El Ministro armó la fiesta futbolera el miércoles en su despacho
ESCENARIO POLITICO. La Cámpora busca meterse en Coopelectric. Las Madres y los emblemas
"Para nosotros es un orgullo", aseguró el dirigente José Stuppia
Los nacionalismos, los símbolos de la justicia y la dureza del ejército alemán
Existen más de 790.000 cabezas, según estadísticas del Senasa
El cierre estará a cargo de la licenciada en Psicología Blanca Núñez
DIA DEL TRABAJADOR DE LA ELECTRICIDAD. Claudio Nápoli y Hugo Vornetti
La disputa interna del PJ - kirchnerismo y su espejo en el ámbito educativo
Deben concurrir los favorecidos en junio. También pueden consultar los sorteados con anterioridad
SEGURIDAD. Un repaso por la discusión política y la ejecución del sistema de monitoreo municipal
La columna quedó sujeta por los cables y la pared de una casa
Cerca de 30 agentes estarán abocados a las tareas preventivas
RUGBY. Los locales tuvieron acción por el Integrado Pampeano de la Uroba
Larga adelante la final de la Clase 3
Cambios en la torre, los pianos, el podio y la instalación eléctrica en boxes y nuevos semáforos de largada
BASQUETBOL. Torneo "Apertura" de Sub 21 "B"
TURISMO NACIONAL. Lucas Bagnera, Nicolás Posco y Andrés D’amico se llevaron los parciales de la Clase 2 en San Luis
El Top Race tiene cambio de neumáticos
FUTBOL. Minutos para Izaguirre y Janson
SUB 15. Torneo Zonal de Clubes