Edición Anterior: 10 de Agosto de 2016
Edición impresa // La Ciudad
Un grupo de vecinos que se plantó ante el poder político y empresarial... y venció
A diez años de la larga lucha vecinal contra la antena de CTI en el Hospital
Fue en los primeros días de agosto de 2006 en que, en la esquina de Rufino Fal y Alsina, dentro del predio del Hospital Municipal, asomó una antena de telefonía celular. Los vecinos se organizaron y encararon una lucha que duró dos años, hasta vencer. Se enfrentaron a todos los poderes e, incluso, modificaron, producto de lo colectivo, las relaciones cotidianas. Dos de aquellos vecinos recuerdan aquella "hazaña".
Claudia Rafael

[email protected]

"Creo que cada uno de los que estuvimos involucrados en el tema sabíamos que le íbamos a dar lucha hasta el final. Nos salía de las entrañas. Y verla ahí, enfrente, todos los días, no nos dejaba olvidar el objetivo". La que desnuda esos recuerdos es María Julia Amoroso, una de las luchadoras que, diez años atrás, encaró junto a un grupo de vecinos del barrio Roca Merlo la odisea de derrotar al poder político y empresarial en la decisión de instalar una antena de telefonía celular en el predio del Hospital Municipal "Dr. Héctor Cura". Transcurrió una década desde entonces. A inicios de agosto de 2006, "un día en que salimos a la vereda como todos los días, vimos una cuadrilla de obreros trabajando en la esquina del Hospital Municipal. Nos generó una enorme intriga y muy pronto nos enteramos, por los obreros, que estaban construyendo una antena de telefonía celular de 45 metros de altura".

Esa mañana de agosto fue un quiebre para todos ellos. Comunes vecinos de las calles adyacentes al Hospital sintieron, de alguna manera, que se enfrentarían a un monstruo del que poco o nada sabían. Pero sobre el que tenían la certeza de que, al menos, resultaba atemorizante. Los inquietaba y los movió a empezar a indagar. Algunos, se lanzaron a buscar por Internet. Otros, a tratar de contactar a personas "que sabían más del tema que nosotros".

Habían transcurrido tres años desde aquel otro gran hito popular que logró detener la importación de basura porteña para volcar en las canteras serranas. Ambos emprendimientos, el de los desechos y el de la instalación de la antena de CTI, implicaban a ojos del poder político del momento, dinero contante y sonante para las arcas municipales. Poco y nada importaba la mirada ambientalista que afectaba y derivaba de esos emprendimientos económicos. Porque, después de todo, los efectos suelen llegar años después.

Por unos cuantos billetes

Aquellos días del invierno naciente del 2006 fueron sacudidos no sólo por la aparición repentina de la estructura, sino que saltó a la luz otro detalle de sumo interés: el proyecto de cesión de la porción del predio hospitalario había sido votada unánimemente en el Concejo Deliberante y, en muchos casos, un gran número de concejales levantó la mano para su aprobación sin saber qué era lo que estaba votando. "Se trata de una antena de la empresa CTI. Y el predio se les alquiló a través de un convenio de 2.000 pesos mensuales. Pagaron un año por adelantado, es decir, 24.000 pesos. Se pidieron todas las certificaciones y ninguna demuestra que se puedan producir consecuencias para la salud", salió a decir oficialmente el municipio. Y un grupo de concejales de la oposición tuvo que salir a pedir perdón a los vecinos y a acompañarlos en la búsqueda de organismos que pudieran avalarlos en su batalla.

El primer paso -recuerda María Julia Amoroso- fue que "decidimos juntarnos y seguir adelante. Eramos varios: Luis, Carlos, Delmi, Tito, Walter y algunos otros del barrio. Una lucha que nos llevó más de dos años. Las primeras reuniones las realizamos en la sociedad de fomento que nos acompañó desde el primer momento, hicimos carteles, buscamos todas las oportunidades que se presentaban para mostrarlos. Y desde el principio contamos con la valiosa ayuda de Marcelo Sarlingo, que nos asesoró en cómo realizar una presentación en la Defensoría del Pueblo de la Nación".

Sin imaginarlo, se fueron haciendo expertos en "posibles daños a la salud. Juntamos firmas de vecinos, llegaron los técnicos de la Secretaría de Política Ambiental a medir las emisiones... pero por más que nos dijeron que eran bajas y que estaban dentro de los parámetros permitidos... igual estaba incumpliendo la ley. El acompañamiento de los medios de comunicación fue muy importante para sostener el reclamo en el tiempo".

Las tareas se dividían entre la gente del barrio. Y entre los reclamos, un lugar ineludible fue la Comisión de Medio Ambiente del Concejo Deliberante, que "también desestimó nuestro reclamo, nuestra preocupación. Recuerdo que una concejal nos preguntó: ‘¿Cuántos muertos van?’. Era patético. No les importaba nada".

Individual y colectiva

Muchas de las reuniones incipientes funcionaban en el almacén de Carlos Genson. El único de todos ellos con una historia de lucha política sobre sus espaldas. "En el comienzo no sabíamos ni siquiera qué era y empezamos a hablar entre todos nosotros. Y una de las cosas más importantes fue que individualmente empezamos a animarnos todos a plantarnos ante los poderes del Estado. Si podíamos ir varios, íbamos. Si no se podía, se iba individualmente a repartir volantes. Y era animarse a responder a la gente a sus preguntas. Con tus conocimientos, con tus palabras, tenías que contestar. Y estabas solo ante el otro pero a la vez acompañado por todo el grupo, que, aunque no estuviera ahí en esa esquina, estaba con vos. Entonces fue muy fuerte tanto en lo individual como en lo colectivo", relató Genson. Había gente -recuerda- que "cuando te veía repartiendo los volantitos te decía ‘¿por qué hace mal?’ o ‘¿por qué no se dejan de joder?’, y vos tenías que estar preparado para explicar".

Fue una larga lucha que por momentos parecía que terminaría en derrota, pero no fue así. Dos años más tarde, en febrero de 2008, y después de haber golpeado infinitas puertas, haber estampado firmas en organismos de todo tipo y color, haber entrevistado funcionarios de estamentos variados una mañana como aquella de agosto de 2006, vieron que algo empezaba a cambiar en la fisonomía. Una cuadrilla de obreros llegaba a la esquina del Hospital y llamó la atención de uno del grupo, que fue convocando al resto. Preguntas, inquietudes y "¿qué están haciendo?". Era la certeza del final de un camino amasado a fuerza de aprendizaje y empuje.

"No sólo fue encarar una lucha. Sino, además, vencerla, cosa que no siempre ocurre. O casi nunca. Pero además nos modificó como vecinos. Porque esa lucha de todos juntos nos hizo afianzarnos y romper con esas cuestiones estúpidas que a veces generan discusiones como dónde se pone la basura, si se barrió o no se barrió, si te saludé o no. La lucha por la antena hizo que otras cosas quedaran neutralizadas. Fue una relación modificada también en lo cotidiano", agregó Genson.

En el largo camino hubo presentaciones ante la Defensoría del Pueblo de la Nación, contactos fluidos con la Asociación de Abogados de Olavarría, con el antropólogo especializado en medio ambiente Marcelo Sarlingo, con referentes de la Facultad de Ingeniería, con el ministro de Salud Claudio Mate, con el gobernador Felipe Solá. Se intimó a través de una carta documento a la Municipalidad y a la empresa para la relocalización de la empresa.

La hazaña

La base del planteo fue, de alguna manera, sintetizado por la misma María Julia Amoroso en una carta a los concejales en la que, en aquellos días iniciales, les decía: "Si firmaron tan tranquilamente que la torre no hace nada, que se vengan a vivir diez años a mi casa y yo voy a la de cualquiera de ellos. Si en ese período no los ha afectado, ni a su salud ni a la de sus hijos, yo vuelvo. Porque si están tan tranquilos, que vengan a vivir a mi casa, que está enfrente (de la torre). No voy a esperar diez años, a morirme, para que mi familia o mis deudos hagan algo. Nosotros vamos a hacer lo que corresponda. Iniciaremos acciones legales. Además, en esta ciudad que le decimos no a la basura, en este país que les decimos que no a las papeleras, vienen y te instalan una antena de estas características frente a tu casa y nadie dice nada. Pero de alguna manera ya está comprobado, porque por algo no se puede instalar a determinada cantidad de metros de un centro de salud. Estos señores, por 2.000 pesos por mes, que la instalen en el patio de sus casas, no en mi vereda, donde juegan mis hijos".

Esa sabiduría parida por el enojo fue el germen de un camino en el que tuvieron osadías impensadas. Y que los convirtió, sin imaginarlo, en un foco de rebelión atendible por el poder político.

Carlos Genson recordaba ayer ante este Diario que "cuando asumió, José Eseverri vino a verme a mi casa para tratar de resolver individualmente. Y si algo habíamos aprendido nosotros es que nadie negociaba nada por su cuenta. Todo era en conjunto. Entonces José fue a una reunión con todos nosotros".

Fue un grupo de vecinos que en el lapso de pocos meses se nutrió, se afianzó y logró torcer el brazo del poder político que tuvo que dar marcha atrás en la puesta del coloso de CTI sin que importara que la ley no permitía cercanía con centros hospitalarios, escuelas, jardines y centros deportivos.

"Fue mucha espera, mucha bronca, muchos carteles, muchas volanteadas, muchas puertas cerradas... pero lo logramos", sintetizó María Julia Amoroso por aquellos días. Y ayer, a diez años de aquel inicio, resumía que "es un muy buen recuerdo. Con el sabor de la satisfacción de la ‘tarea cumplida’. Aún hoy mucha gente me ve por la calle y me recuerda esa gran ‘hazaña’ ".

MÁS TÍTULOS

Hoy habrá un encuentro de ediles con funcionarios municipales por el pedido de aumento de tasas
El ingeniero Orfel Fariña dijo que hay inflación con una economía inmóvil y que el Procrear se encuentra demorado
Vecinos del barrio Matadero se reunieron con Galli y su Gabinete
Manifiestan su preocupación porque puede producir mayor caída en las ventas
Llegará el director nacional de Lucha contra el Narcotráfico
La suba del 5 por ciento sería aplicada por las carnicerías que dependen de frigoríficos
Un grupo de vecinos que se plantó ante el poder político y empresarial... y venció
VOLEIBOL. En el gimnasio de la Sociedad de Fomento Mariano Moreno
VOLEIBOL. La Selección dio uno de los grandes golpes de los Juegos Olímpicos 2016
COPA ARGENTINA. Siguen los 16avos de final
En la jornada inicial del rugby en Río
ABO. Torneo "Clausura" de Primera
AUTOMOVILISMO. En la Clase 1 se destacan Daniel Crevatín y Emanuel Bibiloni
BASQUETBOL. El Fortín se prepara para el Provincial o el Federal
AVENTURA. El atleta recorrió 27 kilómetros en 1 hora 51 minutos y 40 segundos
MOTOCROSS. El sábado y domingo próximos será la 5ª fecha del Campeonato Provincial en el circuito "Unión de Dos Pueblos"
MAXILIGA. Derrotó como local 73-63 a Pueblo Nuevo
Provincial de pesca
FUTBOL LOCAL. El bataraz se impuso por 1 a 0 en el Parque Carlos Guerrero, en el cierre de la 20ª fecha
HOCKEY. Al caer 2 a 1 ante India en su tercer partido
BASQUETBOL. La Argentina derrotó 90 - 82 a Croacia y sumó su segunda victoria
Zonal Sub 15
PADEL. En el AJPP Máster Series 1200 que se realizó en San Francisco, Córdoba
CAMPAÑA. No hubo definición en primera división
Ya se vendieron 150.000 entradas para "Sép7imo Día"
El próximo viernes ofrecerá un espectáculo en formato íntimo
Más de 20 artistas ayudarán al joven que padece de piel de cristal