Edición Anterior: 23 de Octubre de 2016
Edición impresa // La Ciudad
Entrevista con Dora Barrancos, directora del Conicet por las Ciencias Sociales y Humanidades
"Hay que transformar la condición humana, no sólo la relación entre hombres y mujeres"
Afronta apasionadamente la entrevista como, no hay dudas, el debate sociológico y la militancia feminista. Dora Barrancos es una referente indiscutida en el mundo académico y representa a las Ciencias Sociales en el Conicet. "Hay que resistir desde la ética", asegura. Y ubica el origen del patriarcado mucho antes del nacimiento de la propiedad privada. Sólo se puede transformar con una sostenida "intervención estatal en todo el estadio educativo".
Claudia Rafael

[email protected]

Dora Barrancos, doctora en Sociología, directora del Conicet por las Ciencias Sociales y Humanidades, feminista y académica descontracturada, va a la médula del origen de las violencias contra la mujer. En su oficina del piso 11 del Conicet, en entrevista con EL POPULAR, ubica el nacimiento del patriarcado mucho antes del surgimiento de la propiedad privada. Asegura que no se trata -afirmó- sólo de "modificar las relaciones entre varones y mujeres. Sería trabajar para transformar la condición humana". Autora de "Mujeres en la sociedad argentina. Una historia de cinco siglos" y "Mujeres, entre la casa y la plaza", entre otros libros, es una referente teórica y militante indiscutible que define los tiempos actuales como "aciagos" en los que hay que resistir desde la ética.

-Son tiempos complejos para hablar de las violencias contra las mujeres...

-Lo que hay ahora es un registro inmediato que se caratula periodísticamente también como violencia contra la mujer, como feminicidio. Y una oportunidad inmediata de ser políticamente correctos. Pero hay que pensar que el concepto de violencia contra las mujeres se acuñó muy recientemente. No surgió con el cauce feminista del siglo XIX. En ese tiempo se podía hablar de las mortificaciones que sufrían las mujeres en su exclusión de la vida pública, en cuanto a inferioridad jurídica, pero no se condenaba lo que hoy llamamos violencia contra las mujeres. Había algunos destellos del acoso sexual que sufrían las trabajadoras como una oposición a la cuestión de la soberanía sexual que tenían los varones. Es recién después de finales de la Segunda Guerra que viene a tono el concepto. Muy probablemente las primeras visibilidades de las violencias contra las mujeres tienen que ver con el campo de la sexualidad. Hasta 1921, el Código Penal prácticamente autorizaba, por cuestiones de honor, la muerte de la cónyuge.

-En consonancia con la marcha hubo una serie de episodios de violencias machistas. ¿Podrían caracterizarse como reacción?

-Puede haber un rebote. Aunque es casi una situación de penosa contradicción. ¿Qué es lo que hace que haya más violencia? ¿La mayor libertad de las mujeres? Entonces la conclusión es patética. Tenemos ciertas estadísticas no rigurosas sobre la brutalidad. Pero no tenemos estadísticas sobre cuántas mujeres despiertan día a día saliéndose de sus cárceles. Estoy segura de que cada día asoman mujeres diciendo "esto no lo soporto más". No es para ser un optimista naif, pero creo que es un poco peligroso razonar "estamos actuando más y, por lo tanto, hay más femicidios".

-Es real que existe el riesgo de medirlo en términos de peligrosidad. Pero también es real que por fuera del campo feminista, cuando se ha avanzado en la historia en las luchas obreras, siempre sobrevino la reacción. Que es parte de la lucha...

-Lo interesante es que las luchas obreras llevaron a conquistas. Algunas son una circunstancia que hay que volver a pensar. Porque algunas conquistas llevaron a un aburguesamiento de las clases. Y es un poco trágico pensar que toda conquista de derechos te acomoda. Al final, lo que queremos es la liberación de yugos, de los sometimientos. Y tal vez haya un plano de bienestar que llegue a adormecer la conciencia feminista. Pero estamos lejos todavía. Y habrá algún momento, varios siglos más adelante -yo no lo veré, vos tampoco- en que a lo mejor no necesitemos más esto. Estoy convencida de que habrá un momento en que la humanidad tenga prácticas y condiciones de posibilidad andróginas, como decía Virginia Woolf. Ahora las mujeres no necesitamos exagerar lo que nos pasa. Nos pasa lo que nos pasa.

-¿Sirve a esa transformación una mayor punición?

-Una jurista española plantea, y yo lo comparto, que la punición es un sistema que nos estamos dando las feministas y que es una clausura también de nuestros propios principios. No podemos ser punitivistas. No podemos pensar que vamos extinguir el patriarcado con el Código Penal en la mano. No es así. Lo que sí necesitamos es que no haya impunidad.

-¿Cuál es la salida?

-El camino es una clara intervención del Estado en materia de transformación de todo el estadio educativo. Hay que pensar que la mayor parte del magisterio son mujeres. Si pudiéramos construir una alteridad para esas mujeres, construir su subjetividad en una conciencia de sí, te puedo asegurar que la socialización de la infancia cambiaría drásticamente. No se comienza con la instrucción, un día eventual, sobre relaciones jerarquizadas de género. No se gana con la exposición de brillantes oradoras feministas. No se gana con que se incluya una materia que se llame Género. Necesitamos sistematicidad. Una reilustración de la formación de los docentes. Es ver cómo todos los días nos desenmarcamos de las relaciones forjadas por el patriarcado. Hay escuelas que aún hoy dividen entre tareas para niños y para niñas. Y es una violencia respecto de las posibilidades de los sujetos. Frente a la pedagogía de la crueldad, de la que habla Rita Segato, tenemos que contraponer una pedagogía de la alteridad. Que no significaría sólo modificar las relaciones entre varones y mujeres. Sería trabajar para transformar la condición humana.

-¿Es posible revertir los vínculos patriarcales en un contexto de sistema capitalista?

-Creo que el patriarcado tiene tan fundados sus sentidos que aún en condiciones de alteridad de sistema económico no ha sido desterrado. El sistema capitalista es absolutamente execrable. En el capitalismo todo se convierte en un bien de cambio. Puede progresar, inclusive, la idea de alquilar un vientre, que es algo así como comprar un niño a término. Pero no soy muy optimista de lo que sería la mera erradicación del sometimiento capitalista. Hay una percepción del patriarcado hecha por Engels que planteaba que la propiedad privada era la que había puesto en construcción histórica al patriarcado. Y hoy sabemos que es anterior. Que la propiedad privada vino a reforzar las relaciones patriarcales.

-¿Cuándo nacen?

-Creemos que en una fase del Neolítico Superior. En un momento de evolución de la humanidad que se da en el largo ciclo de la revolución agrícola. En donde hay una diferenciación de funciones más tajante. Antes, en la situación de caverna, con innumerables crías y expectativa limitadísima de vida, prepondera la necesidad de sobrevivir. No había funciones divergentes entre los sexos. Es imposible encontrar una figura en la que el varón diga: "Negra, quedate en casa a cuidar a los chicos que yo salgo a cazar". Pero cuando nuestros antepasados descubren la potencialidad del sembradío de cereales, hay una estabilidad sedentaria, una ocupación de larga temporalidad y un territorio que ofrece ventajas. Comienza entonces a haber un ambiente de domesticidad del que se van a ocupar las mujeres.

-Que coincide seguramente con el inicio del proceso de acumulación...

-Todavía hay mucha comunidad. Y no está prefijado eso de lo mío y lo tuyo. Hay un orden más de lo nuestro. Recién después viene un procedimiento complejo de confirmación de la propiedad individual o en grupo. Que da lugar a muchísimas tensiones. Pero el período en el que nace el patriarcado llega de la mano de la división funcional. Con habilitaciones para el poder político, para la configuración de modelos de pensamiento, con ciertas habilidades para la regulación del mundo natural. Conocer da poder.

-¿Qué significado simbólico tiene la marcha del 19?

-Como yo tengo un espíritu muy optimista, creo que hay una apuesta. Como tantas veces se hizo en la historia de los movimientos sociales, en la historia del proletariado. Apuesto a una transfiguración de la subjetividad femenina y a una recalificación de los varones. Porque hay muchos varones que sufren por el patriarcado. Por no decir, que en la dialéctica del amo y el esclavo, el problema no es el esclavo. El problema de la indignidad lo plantea el amo. Quien no hace digna a la condición humana es el amo. Entonces, como soy una optimista existencial, creo que se están viendo los frutos. Era imposible hasta hace unos años. Y ojo, nada de esto significa que esté convencida de la beatitud de la condición femenina. Las mujeres solemos ser muy malas. Tan malas como la humanidad. Pero ésa no es la cuestión. La cuestión es cómo los derechos se tornan equivalentes.

-A los codazos, como ha sido siempre...

-Tal cual. Y después veremos. Creo que a veces se avanza, a veces se va para atrás. Estamos viviendo una época aciaga. Lo que nos queda por delante es seguir siendo coherentes, seguir haciendo ética la resistencia. En mi caso, es una especie de orillo, de ADN. Uno no puede ser de otra manera. Y no quiere decir que no negociemos, pero a mí siempre me ha incomodado un atisbo de acomodación. Hay una vieja formulación casi idealística de mi generación: ni la noche más cerrada retarda la salida.




Escobas y moral sexual

C.R.

-Demos un salto en el tiempo a los inicios del siglo pasado. Pienso en esos lugares de poder que tuvo la mujer en la huelga de las escobas durante las luchas de los conventillos. ¿Por qué se da ese lugar femenino tan preponderante en un tiempo en el que la mujer estaba relegada?

-Es muy sencillo. Porque era lo doméstico que salió a la calle a defender el hogar. Aún con motivos de tan bajo pronóstico respecto de la liberación femenina, las mujeres pueden ser insurgentes. Por motivos más bien conservadores. Pero hay insurgencia. Un subrayado del lugar de la mujer es lo que le da una legitimidad extraordinaria a esa huelga. Porque esas mujeres, que eran las que debían estar en la casa, iban a quedar despojadas de su lugar. Siempre hubo insurgentes, subversivas, aun en las manifestaciones más opacas… Yo he trabajado mucho el caso de Amelia Carreras, una telefonista que siempre había apoyado a la patronal. Sin embargo, en 1921, las telefonías en el mundo tomaban a muchachas solteras, porque eran dóciles y controlables. Estaba prohibido casarse. El contrato era "te casas y te vas". Ella se casa secretamente con más de 30 años. Alguien envió un anónimo a la patronal. La echan. Protesta y ya no puede encontrar trabajo. Entonces, un día espera a Mister Parker, el gran director de la Unión Telefónica, y le da una cuchillada. No le hizo más que una herida leve. El juez interviniente, muy patriarcalmente dice "¿cómo se puede sancionar a una mujer que desea casarse?". Y le dio una condena mínima, que significó una alteración espantosa para la patronal. Ella, que quiso matar al patrón, no era ni feminista ni estaba identificada con la clase trabajadora. Pero se mandó un acto subversivo de aquellos.

-Si seguimos en la línea del tiempo, en las luchas de los 60 y los 70 había -contradictoriamente- toda una moralidad sexual entre los militantes…

-Sí, y mirá que éramos avezadas; sin embargo, me acuerdo de que en la facultad había una bellísima compañera, muy inteligente, que tenía muchísima más libertad de la que uno parecía que tenía porque combinaba relaciones pródigas. Y me acuerdo oír a mis compañeros comentar sobre ella porque tenía una condición que la indisponía para el reconocimiento. Porque para ellos no dejaba de ser una puta. La evolución de las izquierdas es muy reciente. Porque el feminismo no era una nota interesante para el contra establishment de izquierda. Era una actitud muy pequeño burguesa. Esto deviene de una propensión patriarcal en la columna vertebral del pensamiento de esa época.




Despertar feminista

C.R.

"Cuando yo estaba exiliada en Brasil, vi con espanto cómo se defendía legalmente al victimario de Angela Diniz, una bella mujer de clase media alta muerta asesinada por su pareja por infidelidad", contó Dora Barrancos. "Era 1979 y fue mi despertar feminista. El abogado penalista dijo muy suelto de cuerpo que encararía la defensa bajo el fundamento de legítima defensa del honor. Nuestro Código ya se había modificado en 1921 y ya hablaba de agresión brutal que llevaba a la muerte y se usaba el concepto de ‘emoción violenta’. Algunos todavía lo usan".



MÁS TÍTULOS

COSTUMBRES. Arqueros en Olavarría
ESTÁ BUENO. Delia Bouciguez, una mujer que deja huellas
ENTREVISTA. Malena Galmarini (Massa), en exclusiva con EL POPULAR
ESCENARIO POLITICO. El sentido de la publicidad en la política. La reforma política como una manera de salir de la trampa
Los panoramas local y provincial, con un punto en común
Entrevista con Dora Barrancos, directora del Conicet por las Ciencias Sociales y Humanidades
Llega a Santiago del Estero y hay gestiones en Olavarría
Hoy finalizará el evento multicultural Cultura Viva realizado en Olavarría
El presidente de Carbap, Matías de Velazco, explicó los alcances de sus críticas al Gobierno
Lunes y jueves el Diario publicará cupones de comercios locales con importantes descuentos
Durante la madrugada de ayer
VÓLEIBOL. Se jugaron una gran cantidad de partidos, tanto de masculino como de femenino, en las canchas de Estudiantes y Racing
BASQUETBOL. Tras la victoria ante Olimpo, Estudiantes vuelve a jugar esta noche en el Maxigimnasio del Parque Carlos Guerrero
El torneo de rugby tendrá a los juveniles de Estudiantes
AVENTURA. Organizada por Estudiantes
SUB 15. El selectivo de la LFO cayó 1 a 0 ante la Liga del Sur
SOFTBOL. Con la presencia de tres olavarrienses
RUGBY. El jugador del seleccionado nacional brindó una charla en la cancha principal del Club Atlético Estudiantes
FUTBOL. El Millonario venció 1 a 0 a Atlético de Rafaela
El noveno capítulo tiene hoy las series y finales para las siete categorías
NBA. El argentino jugará en San Antonio
Organizado por el Instituto Superior de Formación Docente Nº 47
INFERIORES. Hubo duelos en seis canchas
Boca visita a Atlético de Tucumán
GOLF. En el Campeonato Fourball por golpes
FEDERAL "B". El Carbonero, desde las 16, visitará a All Boys por la undécima fecha de la Zona "A"
Olavarrienses competirán en los Evita
LFO. Se juegan cuatro partidos por la 30ª fecha
Independiente y Racing llegaron a 14 puntos
Bonaerense de Velocidad
SUDESTE. César González en la Promocional 1100 y Gabriel Lezaeta en la Monomarca 1100, en la clasificación
Con entrada general libre y gratuita