Edición Anterior: 23 de Octubre de 2016
Edición impresa // La Ciudad
ENTREVISTA. Malena Galmarini (Massa), en exclusiva con EL POPULAR
"No se termina con la violencia de género sin la entrada masiva de mujeres a la política"
Dice que Scioli fue "el peor gobernador de la historia" y "un desalmado". Se define como políticamente incorrecta. Dice que no la complica llevar el apellido Massa. Que nació hija de. Y que el apellido Galmarini es el de su padre. Militó la paridad de género (el 50 y 50 en la política), pero es consciente de que el patriarcado no se rinde así no más. Dice que el legado simbólico de Cristina es mostrar a las mujeres que pueden ser presidentas. Malena Galmarini, en exclusiva con EL POPULAR.
Silvana Melo

[email protected]

Es hija de Fernando Galmarini y Marcela Durrieu, nombres estelares durante el menemismo. Es esposa de Sergio Massa. Madre de Milagros y Tomás. Es Malena Galmarini. O Malena Massa. Para esta opción despliega una frondosa teoría de pertenencias. Es funcionaria en Tigre. Estudió Ciencias Políticas. Se reivindica políticamente incorrecta porque "digo lo que pienso". Con escaso filtro, del lado de afuera la consideran poco menos que "un problema" para Massa. Del lado de adentro, la jugada parece ser ella al frente, él, con cautela. En la ancha avenida del medio, Malena prefiere militar una especie de feminismo combativo, levantar la bandera de la paridad de género, rechazar visceralmente un eventual rol de primera dama. Aunque suavizó un poco la acidez, dejó en claro que Juliana Awada no es su espejo. Asegura que a la mujer que logra llegar a un estamento de poder, la cultura patriarcal la obliga a masculinizarse. Y que el gran legado de Cristina es dejarles en claro a las mujeres que "además de princesas, pueden ser presidentes". Aunque no quiere hablar de candidaturas y sostiene que para ella el éxito no es un cargo, la construcción desde lo femenino atraviesa a Margarita Stolbizer y Victoria Donda. Una extraña alquimia. Y en la Séptima, Liliana Schwindt. Sergista de la primera hora. Que se bancó el paso rutilante de José Eseverri con estoicismo. Y ahí está: parada en primera fila.

-Una mujer potente y políticamente incorrecta, como vos misma te has definido, ¿cómo piensa transitar con éxito un camino como el de la política, donde hay que caretearla tanto?

-Es una buena pregunta, nunca me la habían hecho y nunca me la hice... No sé, depende tanto de qué es para cada uno el éxito. Para mí tener éxito no es llegar a altos cargos ni ir en listas ni salir en los medios. Ya es un éxito poder trabajar en lo que a una le gusta. Después es un éxito, desde mi pequeño lugar, que las cosas que una puede hacer se transformen en políticas públicas que le mejoren la vida a la gente. A los vecinos de Tigre que es donde yo trabajo todos los días, y esporádicamente en lo nacional, como el caso de la ley de paridad.

-A ésa la militaste.

-Sí... Si hay un éxito es que se haya puesto en la agenda pública nacional la cuestión de género. Lamentablemente empezó desde los femicidios y la violencia más brutal, pero de a poco va entrando en agenda que la violencia no es sólo el femicidio o los golpes físicos, hay otras violencias que las mujeres padecemos...

-Y que están legitimadas por la cultura.

-Absolutamente naturalizadas. Y la naturalización lleva en su entraña la legitimación. De la violencia en general, de las violencias obstétrica, política, institucional, laboral. Más allá de que yo haya sido en parte la cara de este proyecto, no era yo sola. Logramos, con cada avance de transformación cultural, ponernos de acuerdo transversalmente la mayor parte de los partidos políticos. A esto lo militamos mujeres que somos parte de distintos espacios, que sabíamos que era una política de Estado que había que acordar.

-Para la militancia de la paridad de género aparecías como Malena Massa. Parece un detalle, pero no lo es. ¿Qué te llevó a dejar el Galmarini por el apellido de tu marido?

-La cultura machista no se termina de un día para el otro; nosotras tenemos que ir sobreadaptándonos. Es casi lógico que si mi marido es un hombre de mayor preponderancia, de mayor poder, lleve su apellido. Por otro lado yo ya era la hija de... entonces es casi natural ser la esposa de, cuando vos sos la hija de por dos, la hermana de por dos, la mamá de por dos...

-Eso cuesta terapia en la vida...

-O no, porque como yo ya era la hija de cuando nací, estaba naturalizado. Pero también es cierto que no es lo mismo ser la hija de un genocida, un ladrón, un corrupto, que ser la hija de gente honorable, dedicada, comprometida. Para mí es un orgullo ser la hija de Fernando Galmarini y Marcela Durrieu, la hermana de Sebastián y Martín Galmarini, la esposa de Sergio Massa. Para aquellos que dicen que soy feminista y uso el apellido de mi marido, les digo que mi apellido de soltera es el apellido de mi papá, es decir que o uso el de mi marido o uso el de mi papá. Mirá cómo está de naturalizado el tema, que me atacan por mi marido pero no se les ocurrió por mi papá. Yo elijo el apellido que a mí me gusta y si es el de mi marido eso no me convierte a mí en machista, porque lo hago desde mi propia construcción de mujer feminista.

-Cuando hay una avanzada en el tema género, lo más recalcitrante del patriarcado redobla la apuesta. ¿Creés que se da en los cuestionamientos que están apareciendo y en la propia violencia que aumentó en estos días?

-Es así, porque los tipos no son ni psicópatas, son sociópatas. A los tipos los empodera verse en los medios. Los femicidios nuevos no tienen tanto que ver con la marcha, sino con la pelea por la igualdad que incluye la paridad. Entonces redoblás la apuesta, si vos decís que son iguales, te demuestro que no. En el hecho puntual de Mar del Plata, tiene que ver con la comunicación de los hechos de violencia de género. De ninguna manera hablo de dejar de comunicarlos, pero hay que trabajar sobre eso. Vos acordate de cuando sucedió el femicidio de Wanda Taddei, cuántas mujeres fueron prendidas fuego después. Cómo se produce la imitación de los psicópatas de la metodología de asesinar porque los empodera verse en la tele. Los empodera ser protagonistas en una sociedad donde lo que no pasa en la tele no pasa. Es muy difícil porque en esta pelea, que no es mágica, con la paridad no vamos a derrumbar los estereotipos ni a deconstruir las marcas de género. Y menos vamos a evitar mágicamente los femicidios. Cuando trabajás sobre el empoderamiento de las mujeres, eso se traduce también en que la mujer se les plante a los varones machistas. Entonces la escalada; ¿por qué las mujeres tardan entre diez y veinte años en denunciar la violencia...? Porque opera el miedo. Y el miedo es a que las maten. Porque lo creen posible y ven que es posible. La sensación que tenemos a veces es si yo empodero a las mujeres a lo mejor el resultado no es acompañarlas en el camino de la libertad, sino que termino acompañándolas en el camino de la muerte. Y hay que trabajar mucho sobre eso.

-¿Cuál es el cambio que creés que aporta la paridad de género para la reconstrucción de la confianza en la política?

-Puede colaborar mucho precisamente porque nuestro mundo, el que nos deja el patriarcado, es un mundo hacia adentro de nuestras casas, por lo tanto tenemos menos necesidad de parecer. Es lo que hablábamos al principio. ¿Qué es lo políticamente incorrecto? ¿Decir lo que pensás?

-Encontrarlo a Scioli en un pasillo y decirle "pedazo de forro", después de ver a un prefecto supuestamente robando en tu casa...

-Sí, ponele. Yo nunca pongo ese ejemplo porque eso se hizo público pero no fue frente a una cámara. Yo no putearía a alguien frente a una cámara porque además me parece una falta de respeto, pero sí decir las cosas que uno piensa. Yo no diría eso de Scioli frente a una cámara, pero sí puedo decir que Scioli fue el peor gobernador de la historia, que dejó la provincia destruida, que no le importó nada la gente que dependía de su gobierno, que fue un desalmado, y que utilizó el poder del estado para introducir un tipo en casa, utilizó ese poder con metodologías de la dictadura militar. Y no me importa lo que me digan, es lo que yo pienso. Yo creo que mi éxito es no cambiar, ser lo que soy, y como mi prioridad no es tener un cargo, no es construir desde el poder, digo lo que pienso. Mi límite es lastimar a otros.

-Has estado y estás a un paso de Sergio Massa Presidente. No veo que te vaya a ir bien el vestido de primera dama... ¿Cuál va a ser tu eventual papel?

-(Se ríe) No sé cuándo Sergio va a ser presidente, pero sé que a la Argentina le vendría muy bien. Seguramente mi rol no va a ser el tradicional de las primeras damas. Yo no creo en ese título. Creo que es anacrónico, de épocas en que las mujeres veníamos adosadas a los hombres que llegaban al poder, porque no teníamos profesiones, vida, deseos fuera de nuestras casas. Algo había que hacer con el "jarrón"... si el señor tenía el título de presidente ella tenía que tener el título de algo. Yo no me creo lo de primera, porque no soy primera, soy una más de las 20 millones...

-Ni dama...

-De verdad, no soy dama, soy una mujer. Y son conceptos distintos.

-Noticias hizo una nota de tapa diciendo que había regresado la figura de primera dama decorativa con Juliana Awada. ¿Es un retroceso?

-Es difícil hablar, porque si yo hablo de Juliana Awada termina siendo un enfrentamiento con otra mujer. Yo creo que es una buena mamá, una buena compañera, que tiene su trabajo, no es un retroceso en ese sentido. No tiene que ver con primeras damas de décadas atrás. Sin embargo en este tiempo cualquier mujer que llegue a ese lugar, milite o no milite, tiene que ser más responsable respecto del estereotipo que consolida. Ella podría haber tenido alguna expresión respecto de la paridad de género. Y lo digo porque no hay ninguna posibilidad de terminar con la violencia de género si las mujeres no entran masivamente a la política. Vos me preguntabas qué podemos darle las mujeres a la política. Y ésta es una respuesta. La justificación de los misóginos es que si Cristina, Carrió, Margarita, Donda, Vidal, llegaron fue sin la necesidad de una ley. Y no es verdad, porque todas llegaron después de la ley de cupo. Y gracias al espacio que la ley de cupo les abrió a las mujeres hace veinte años. Pero como la ley empezó siendo un piso y terminó siendo un techo, las diez mujeres que llegaron arriba de todo tuvieron que sobreadaptarse a un mundo masculino y entonces terminan masculinizándose al momento de ejercer el poder y fueron relegando de la agenda pública los temas que siguen siendo tradicionalmente femeninos. Hablo de Cristina, de Carrió, la mayoría. Todavía la excepción es Vidal porque es más joven y hace poco que gobierna.

-¿Cuál es el legado de Cristina en lo simbólico?

-Lo que deja no tiene que ver con las políticas públicas y ni siquiera con ella: la simbología de que una mujer haya llegado a la Presidencia y haya tenido un rol tan fuerte, tan preponderante, nos guste o no la ideología y lo que haya hecho en la gestión, les dio la posibilidad a un montón de mujeres de entender que además de ser princesas pueden ser presidentas. Una entrada masiva a la política va a cambiar un montón de cosas. Desde cosas simbólicas, si todas nos tenemos que levantar temprano para llevar a los chicos al colegio las sesiones no van a poder ser maratónicas, va a tener que haber cuarto intermedio a una hora razonable, eso va a redundar en que todos estemos más despiertos a la hora de discutir una ley. Hablamos todo el tiempo de mala calidad educativa, de mala calidad en la salud, pero no termina de entrar en la agenda pública. Y es porque las mujeres no estamos en los lugares de relevancia.

MÁS TÍTULOS

COSTUMBRES. Arqueros en Olavarría
ESTÁ BUENO. Delia Bouciguez, una mujer que deja huellas
ENTREVISTA. Malena Galmarini (Massa), en exclusiva con EL POPULAR
ESCENARIO POLITICO. El sentido de la publicidad en la política. La reforma política como una manera de salir de la trampa
Los panoramas local y provincial, con un punto en común
Entrevista con Dora Barrancos, directora del Conicet por las Ciencias Sociales y Humanidades
Llega a Santiago del Estero y hay gestiones en Olavarría
Hoy finalizará el evento multicultural Cultura Viva realizado en Olavarría
El presidente de Carbap, Matías de Velazco, explicó los alcances de sus críticas al Gobierno
Lunes y jueves el Diario publicará cupones de comercios locales con importantes descuentos
Durante la madrugada de ayer
VÓLEIBOL. Se jugaron una gran cantidad de partidos, tanto de masculino como de femenino, en las canchas de Estudiantes y Racing
BASQUETBOL. Tras la victoria ante Olimpo, Estudiantes vuelve a jugar esta noche en el Maxigimnasio del Parque Carlos Guerrero
El torneo de rugby tendrá a los juveniles de Estudiantes
AVENTURA. Organizada por Estudiantes
SUB 15. El selectivo de la LFO cayó 1 a 0 ante la Liga del Sur
SOFTBOL. Con la presencia de tres olavarrienses
RUGBY. El jugador del seleccionado nacional brindó una charla en la cancha principal del Club Atlético Estudiantes
FUTBOL. El Millonario venció 1 a 0 a Atlético de Rafaela
El noveno capítulo tiene hoy las series y finales para las siete categorías
NBA. El argentino jugará en San Antonio
Organizado por el Instituto Superior de Formación Docente Nº 47
INFERIORES. Hubo duelos en seis canchas
Boca visita a Atlético de Tucumán
GOLF. En el Campeonato Fourball por golpes
FEDERAL "B". El Carbonero, desde las 16, visitará a All Boys por la undécima fecha de la Zona "A"
Olavarrienses competirán en los Evita
LFO. Se juegan cuatro partidos por la 30ª fecha
Independiente y Racing llegaron a 14 puntos
Bonaerense de Velocidad
SUDESTE. César González en la Promocional 1100 y Gabriel Lezaeta en la Monomarca 1100, en la clasificación
Con entrada general libre y gratuita