Edición Anterior: 10 de Diciembre de 2017
Edición impresa // La Ciudad
ESCENARIO POLITICO. La ley y las interpretaciones políticas. El cristinismo pretende la continuidad en el peronismo
El fallo de Bonadio, la metáfora de Edipo y el festival de las prisiones preventivas
La figura de "traición a la patria" parece muy dilemática y difícil de probar. Las preventivas indiscriminadas pueden ser un simulacro de justicia. Pero al menos subyace las ganas de aplicar la ley. Cristina y el resto se victimizan. El ajuste y las reformas le quitan apoyo político al fallo.
Cacho Fernández

[email protected]

La orden del juez Bonadio de hacer prácticamente una redada entre el mundo K dio lugar a una serie de interpretaciones políticas. La gran mayoría de ellas parecían abusivas o excesivas pero a la vez ineludibles en un país en el que todo parece ser político, es decir, con doble intención y cada acto relacionado íntimamente con el poder.

Lo que no se vislumbra es que al excederse en el análisis político, el hecho, fundamental para la república o el Estado de Derecho, acaba siendo, al menos para los ojos de estos analistas, una burda maniobra política en vez de significar una aplicación de la ley.

Puede sí, haber un exceso de la figura de la prisión preventiva, pero es de suponer que el juez debe tener los elementos suficientes como para dictarlas.

Además, cada uno de ellos sabe que es responsable de haber pretendido negociar los 85 muertos por 10.000 millones de dólares. Y lo saben. Lo revelan las escuchas, los documentos, los mail y otras cosas. El memorando existió y también la intención. Podrán faltar pruebas para probar la "traición a la patria", otra figura aparentemente frágil, pero de todos modos, el festival de preventivas pone de relieve la actitud de la Justicia de decir, "aquí estoy".

Pero, cada uno de ellos sabe hasta qué punto es responsable. El escritor checoeslovaco, Milan Kundera, refleja en su novela "La insoportable levedad del ser" algo muy interesante, por ahí poco aplicable, pero realmente interesante, entre la prueba objetiva de la culpabilidad y la conciencia de sentirse culpable.

Lo pone en boca de un médico perseguido por el gobierno pro-soviético de su país después de la invasión de 1968.

El profesional de la salud interpreta a Edipo Rey, el personaje de la tragedia griega de Sófocles, que termina encegueciéndose y condenándose a morir por sentirse culpable de lo que había pasado pese a que los consejeros le objetaban todo esto porque él no sabía su relación con su padre, al que mató, con su madre, con quien se casó y tuvo tres hijos, y por haber atacado a Tebas, el reino de su padre y en el que había nacido.

Edipo, pese a no tener pruebas en su contra, se sentía culpable y eso le bastaba para todo lo que hizo después. Porque frente a la voz de la conciencia, no hay excusas posibles.

El médico de la novela se lo reprocha al presidente checoeslovaco por permitir la entrada soviética en su país y por alinearse a Moscú porque "no tenía otra alternativa que hacerlo". Pero este médico sabe que más allá de estas pruebas, está la culpabilidad profunda.

El caso viene a cuento para graficar lo que podría pasar con Zannini, Cristina, D’Elía y compañía. Es altamente probable que cada uno de ellos supiera lo que estaban haciendo y que todo eso era absolutamente objetable al lado del terrible atentado que mató a 85 argentinos y dejó 300 heridos, muchos de ellos con problemas irreversibles.

Podrán eludir la justicia y los cargos, pero en su conciencia llevan la culpa de haber perpetrado un memorando que los condena como personas y como argentinos.

Grandes dilemas

En el transcurso de estos días pulularon las interpretaciones políticas pero pocos hablaron de la aplicación de la ley y el afán de transparencia y de poner fin a la impunidad.

Es cierto que el Presidente pretende la aplicación de sus tres proyectos de reforma y que necesita el voto del peronismo no K para aprobarlas. También es verdad que, como lo que no mata, engorda, es posible que si Cristina puede sortear el desafuero y el cargo de "traición a la patria" porque para ello se necesitaba que Argentina estuviese en guerra con Irán en ese momento y lo que hubo fue una hipótesis y no un escenario bélico entre ambos países. Ahí parece haber una enorme fragilidad. Veremos cómo lo resuelve el juez Bonadio a este dilema.

Entonces, al no estar debidamente probada la hipótesis, posiblemente la ex presidenta pude sortear esa terrible acusación y quedar con el "encubrimiento".

Estuvo el afán de ayudar "al victimario". Quizás nunca lo sabremos y sólo ellos lo saben. Eso sí, sólo les falta la conciencia de Edipo, que tal vez no tengan o alguien se va a quebrar como le pasó a Pontacuarto con las coimas en el Senado durante el gobierno de la Alianza.

Aquella vez hubo una parodia de justicia pero cada uno de ellos sabe el dinero que ingresó a sus cuentas. Sin embargo, la metáfora de Edipo estuvo ausente porque no cualquiera tiene conciencia. o ese juez interior que contribuye a la conformación de la ética.

Preventivas

Ante la acusación y este festival de preventivas que da idea de arbitrariedad, Cristina hizo lo que sabe hacer: victimizarse.

Porque en el esquema de relaciones de poder de la ex presidenta, solo caben el victimario, la víctima y el salvador. Es una relación verticalista, autoritaria y posiblemente patológica. Pero, al fin y al cabo es una defensa, como la que hizo paradójicamente Luis D’Elía, un supuesto matón a sueldo del kirchnerismo que fue dejado de lado por sus propios compañeros cuando ya no sirvió más. D’Elía, Esteche y Cristina apelaron a los mismos argumentos, el de la victimización y el de la persecución política. En verdad, una paradoja simplemente por sus mismas praxis durante su gobierno.

Lo saludable de todo esto es que por fin emerge el afán de aplicar la ley, algo que estuvo tan ausente en esta Argentina en la que lo político, es decir, los intereses del poder, tuvieron la supremacía por sobre el Estado de Derecho. El colmo es que vamos a tener un senador (representante del pueblo de una provincia) condenado por traficar armas en un conflicto bélico cuando la misión del país era la de procurar la paz.

Ahora ocupará una banca una mujer, Cristina, que se llena la boca contra una pésima reforma previsional que atentaría contra los intereses de los sectores más vulnerables de la sociedad, esto es, los jubilados, cuando fue ella quien vetó el 82% aprobado por el Congreso para continuar financiándose con los fondos previsionales.

Ahora, como pasó con la Alianza y con el cristinismo, el ajuste se lo quieren volver a hacer pagar a los jubilados.

Lo judicial y lo político

Detrás de toda esta explosión de Justicia, vinieron tres reformas de dudoso contenido ideológico y algunos tarifazos contradictorios políticamente con el afán de conseguir apoyo político para sancionar a los responsables de los hechos de corrupción de los antecesores.

Pero, una cosa es la ley y la otra el contenido político del Gobierno. El tema es saber qué es lo que mayor incidencia política tiene en la gente. Según las encuestas, lo segundo, porque la ética institucional parece no ser un tema de interés masivo. Pero no importa, hay público para todo, y, como se suele decir, la corrupción mata. Si no miremos lo que pasó con el submarino ARA San Juan.

Hace un par de días, el abogado Matías Chiozza, simplificaba la reforma laboral salvando solamente el primero de los 51 artículos y cuestionando duramente al resto. Y eso que el letrado comulgaría con Cambiemos aunque desde un radicalismo más progresista, pero omite la lectura política y se basa en la objetividad de lo escrito para dar su veredicto, algo muy destacable por cierto.

Según Chiozza, "ni disminuye la litigiosidad ni va a crear más trabajo", algo que Olavarría está viendo palmariamente: de los 56 operarios de Cefas que quedan en la calle, el gremio ha reubicado solo a ocho.

La otra reforma, la previsional, también tiene sus agujeros conceptuales. Uno de ellos, y el principal, es lo que pierden los pasivos con el nuevo método de actualización salarial.


Peronismo y continuidad

El ajuste implícito en las reformas y en los aumentos de tarifas más esta redada de Bonadío aplicando indiscriminadamente ese simulacro de justicia que es la preventiva, lo que hace es fortalecer al kirchnerismo y al peronismo y ponerlos a todos bajo un mismo paraguas, el del miedo y el de la defensa propia.

El mismo peronismo local encabezado por Federico Aguilera - César Valicenti, comienza a oler el tiempo político que se viene y con el fin de darle el golpe mortal a La Cámpora y a todo lo que suene irritable, decidieron renovar el alquiler del local que tenía en la calle Coronel Suárez para darle una imagen de apertura y continuidad identitaria.

Mientras el santellanismo ordenaba el desalojo y vaciaba el local, Aguilera y Valicenti se disponían a dar el golpe simbólico generando la idea de cambio y a la vez continuidad.

El eseverrismo asiste atentamente a ese fenómeno y se dispone a participar como un sector más de ese espacio ya que considera que en 2019 debe haber dos y no tres fuerzas en pugna. Al menos así lo piensa una parte del eseverrismo. Prefiguran dos años de ajuste y se preparan para representar el reclamo social que podría devenir de esa situación.

Mientras José Eseverri toma distancia de los camporistas y de Cristina, éstos buscan ampliar, aunque sea en defensa propia, el espectro de representación y luchar contra los prejuicios que los alejan del peronismo.

Pero, como decíamos el domingo pasado, en el eseverrismo se debaten dos ideas, una la de intentar una continuidad pero lejos de Cristina y del camporismo y otra la de confiar en que estos últimos se dieron cuenta que "deben cambiar si es que quieren tener posibilidades", confió una fuente del espacio.


Realidad y ficción

Es posible que gran parte del votante de Cambiemos no le importe un poco de ajuste y prefiera por sobre todas las cosas la sanción penal contra Cristina y sus muchachos. "Soy capaz de bancarme un aumento en la luz y en el gas pero por lo menos los ponen presos a éstos", apuntó una mujer claramente anti K. Más aún, lo que es un ajuste lo verá mitigado y optará por justificarlo o minimizarlo frente al goce momentáneo que le ocasiona el ver la actuación de la Justicia contra la gestión anterior.

Esa es la grieta, dos percepciones gestálticas claramente opuestas de las que, fundamentalmente, Jaime Durán Barba, es muy consciente.

Parece una contradicción que un tipo como él que exalta y reivindica el conocimiento científico y la verdad objetiva actúe tanto en función de..., o alimentando esta puja subjetivo-política que atraviesa la realidad argentina y que tantos resultados le ha dado.

Tal vez por eso mismo, por conocer el valor de la verdad objetiva sepa maniobrar tanto con los relatos. Picasso solía decir que él podía deformar sus figuras porque las conocía muy bien y sabía de sus proporciones. Es decir, quienes mejor conocen la realidad, son quienes mejores ficciones crean.


MÁS TÍTULOS

VÓLEIBOL. Se cerró el certamen "Clausura" para la categoría primera división femenino
Gastón Mazzacane, Facundo Ardusso, "Josito" Di Palma y Agustín Canapino
Olimpíadas Mercantiles
AUTOMOVILISMO. La definición del Turismo Carretera es en el autódromo "Roberto Mouras" de La Plata
FUTBOL. El equipo de Marcelo Gallardo venció 2 a 1 a Atlético Tucumán, y repitió el título logrado en 2016
FEDERAL "B". Ferro Carril Sud y Racing A. Club se entrenaron anoche de cara al duelo revancha de semifinales
La opinión de Nicolás Pezzucchi después de la serie de ayer en La Plata
PRIMERA DIVISION. El duelo final de los playoffs arranca hoy a las 19
TC PISTA. Aguirre, líder de la Copa de Plata, llegó tercero, mientras que Pezzucchi fue séptimo
INFERIORES. Se jugaron ayer, en el "Ricardo Sánchez", cuatro de las cinco finales anuales
HOCKEY. Título para el equipo de primera
GOLF. Se jugó un fourball americana
BASQUETBOL. Racing A. Club recibe hoy a las 20 al equipo tricolor de Tandil
El olavarriense Sergio Giacomasso fue noveno en la serie de la Clase Dos
TURISMO PISTA. Actividad en Buenos Aires
Llegó la "Unión de los Pueblos"
SUPERLIGA. Rosario tiene su clásico
Equipos locales juegan la Copa Amistad de vóleibol