Edición Anterior: 8 de Enero de 2018
Edición impresa // Deportes
TENIS DE MESA. Camila Argüelles nació en Francia, donde se exiliaron su madre olavarriense y padre platense
"Quiero dedicar mi tiempo para llegar a Tokio 2020"
Es doctora en biología e integra la selección argentina de tenis de mesa. Tiene un objetivo muy claro: los Juegos Olímpicos 2020. Una historia para conocer.
Gastón M. Luppi / DIB

Camila Argüelles tiene 27 años y nació en Francia, donde se exiliaron su madre olavarriense -estuvo siete años detenida- y padre platense -tuvo que dejar Inglaterra durante la guerra de Malvinas-. Es doctora en biología e integra la selección argentina de tenis de mesa. Con su posgrado recién finalizado, aspira a dedicarse de lleno al deporte con un objetivo muy claro: los Juegos Olímpicos 2020.

- ¿Sos argentina, francesa, francoargentina...?

- Yo me defino como argentina nacida en Francia.

- ¿Por qué?

- En todos los ámbitos me siento más argentina que francesa. En mi casa siempre se habló castellano, siempre las juntadas fueron con amigos argentinos o latinoamericanos; con amigos franceses también, pero todo el ámbito familiar siempre fue muy latino. Y así me transmitieron toda la cultura, toda la pasión de ser argentina.

- Tus padres vivieron experiencias muy fuertes que son las que explican por qué naciste en Francia, y por qué te transmitieron tanta argentinidad.

- Mi mamá estuvo presa seis años y medio durante la dictadura cívico-militar. A ella la apresaron antes del golpe, estaba casada y tenía una hija, una hermana que tengo. Cuando la detuvieron estaba embarazada de mi segunda hermana, que nació en cautiverio, por suerte también antes del golpe, así que también la tengo. Al papá de mis hermanas lo desaparecieron y mi hermana más grande hizo toda una investigación para recuperar el cuerpo, que fue encontrado e identificado en el año 94, 95. Mi mamá llegó a Francia en el 81, sin mis hermanas, que llegaron al año. Había una comunidad argentina ya instalada, de exiliados, o ex presos políticos. Y muchos latinoamericanos, porque lo mismo sucedía en Chile, Uruguay, Brasil. Era una comunidad muy activa, había muchas protestas, con organismos de Derechos Humanos, políticos franceses, actores; había marchas, manifestaciones. Mi mamá empezó su vida allá y al tiempo conoció a mi papá.

- ¿La historia de él?

Mi papá también llegó exiliado. Era corredor de autos, estaba compitiendo en Fórmula Ford, en Inglaterra, le estaba yendo bien y estaba por probarse en Fórmula 1. No tenía muchos sponsors, era todo a pulmón, y para ganarse un poco la vida transmitía carreras para Carburando. Durante la guerra de Malvinas se expresó en contra, los ingleses le congelaron las cuentas, lo expulsaron del país y de un día para el otro se quedó sin nada. Y así se fue a Francia, donde vivía su hermano mayor.

- Naciste allá, en 1990. ¿Cómo se empieza a descubrir esa historia a la distancia?

- Nunca me sentaron y me dijeron: "Cami, esto es así". Con mi hermana [un año menor] nos fuimos enterando naturalmente, por las charlas, y porque todos los amigos de la familia son exiliados políticos, no solo argentinos. Es la historia de mi familia. Si bien no es "mi" historia, no la sufrí, la reivindico. Y por eso acompaño, por ejemplo, la lucha de las Abuelas y de las Madres, es algo que admiro profundamente.

- ¿Mamá de Olavarría y papá de La Plata?

- Sí, "pincharrata".

- ¿Y la relación con las ciudades?

- A La Plata no he ido mucho porque la familia de mi papá se trasladó después a General Belgrano. Sí fui a ver un partido de Estudiantes, en 2005 contra Rosario Central, último partido del torneo, en la cancha de tablón. En cambio, en Olavarría he estado más, he ido varias veces, mi familia vive allá, están mis tíos, mi abuela...

- ¿Y cuándo apareció la posibilidad de representar a Argentina?

- Bastante tarde, no se nos había cruzado por la cabeza que podía llegar a representar al país. La primera vez que vine acá tenía 5 años. Después vine en 2000 y con la crisis no vinimos más. Recién en 2005, para mis 15, estuvimos dos meses. Festejamos mis 15 en Olavarría e hicimos un viaje por el norte del país, éramos 16. Fue una experiencia muy linda, en una combi de un amigo de mi mamá de Olavarría, fuimos con toda la familia y algunos amigos franceses. Ahí intentamos contactarnos con alguien y la verdad no teníamos ni idea, no conocíamos a nadie y en Internet no había mucho. No sé cómo, mi mamá consiguió el número de un entrenador de River. Fui al club, entrenamos una tarde, pero después quedó en la nada. Me fui y volví en 2008. Ahí mandamos un mail a la Federación explicando que yo era francoargentina, de 18 años, con tal nivel, y me invitaron para entrenar en el Cenard. Pero lo mismo: entrené un fin de semana, vieron el nivel y volvió a quedar en la nada. Y volví en 2010: estuve dos meses entrenando pero no pude participar del Campeonato Nacional que se hace en julio; yo siempre venía en julio y agosto porque eran las vacaciones de allá. No pude jugar porque los cupos ya estaban asignados, así que me quedé sin Nacional y me volví a Francia otra vez. Pero ya tenía contactos.

- ¿Cómo fue el primer torneo, el Latinoamericano?

- A las chicas las conocía muy poco y de hecho a mi compañera de dobles, Ana Codina, la había visto en el Nacional pero no habíamos hablado, y después la había visto en Mendoza, en el Selectivo, que ella no jugó, me la crucé un día y nada más; no tenía trato con ninguna de las chicas. Era "la nueva" para todos, y de hecho así me decían. Era aprender todo: la prueba de equipos, que nunca había jugado; los dobles, que nunca había jugado con Ana... Primer torneo que jugamos juntas llegamos a la final y salimos subcampeonas sin haber entrenado nunca y casi sin conocernos. En dobles mixtos casi llegamos a la semifinal con Gastón Alto y en individual perdí en cuartos de final. O sea, me fue bien.

- ¿Pero los Juegos Panamericanos no tienen comparación?

- No, sin duda es la experiencia que más me impresionó. En los Sudamericanos 2014 estábamos todos los argentinos en el mismo hotel, pero no había una villa olímpica en la que salías y te cruzabas con todos los atletas de los otros países, o las banderas colgando de los edificios. Fue muy, muy fuerte. Y el día que empezamos el torneo, que arrancamos con la prueba de equipos, en el desfile estaba muy emocionada, "¿tenemos que jugar ahora?, no puedo", decía, no lo podía creer. Y aparte ves eso y decís: "Quiero ir a los Juegos Olímpicos", porque te imaginás que es diez veces más que eso, y eso ya es muy fuerte, y te da muchas ganas de seguir.

- ¿Y Tokio 2020?

- En el Preolímpico para 2016 quedé como cuarta suplente para Río. Y ahora que terminé el doctorado, quiero dedicarle todo mi tiempo, porque nunca lo pude hacer. Creo que voy de contramano del resto, porque por lo general primero se abocan al deporte y después estudian. Yo seguí con la carrera universitaria jugando al ping pong, haciendo el doctorado, y no me fue mal. Así que ahora tengo ganas de dedicarle todo mi tiempo al deporte y ver si puedo llegar a Tokio.

- ¿Cómo es ese camino hacia Tokio?

- A finales de abril jugamos el Mundial de Equipos en Suecia y el objetivo es ascender a segunda división, un objetivo alcanzable. Después se vienen los Odesur y si podemos lograr una medalla en equipo sería muy bueno; en Chile salimos quintas y logramos medallas en dobles femenino y dobles mixto, así que el objetivo es repetir las medallas y poder lograr alguna más. Y en la parte individual, en Chile quedé afuera por triple empate, le gané a la que llegó a la final y perdí con la que salió tercera de la zona. Así que pasar la zona, y pasar un par de rondas, es un objetivo. Hay que ver cómo me trata la altura de Cochabamba, ahí sí que la pelota no dobla.

MÁS TÍTULOS

FUTBOL. Maximiliano Mayoz y el balance de lo realizado el pasado sábado ante Jorge Newbery por El Fortín
Hay acuerdo con San Pablo de Brasil
PEDESTRISMO. La octava edición contó ayer con la participación de alrededor de 1.800 atletas
BASQUETBOL. La inscripción se cerrará el próximo viernes 23 de febrero
RALLY DAKAR 2018. El argentino se ubicó por detrás de Eduard Nikolaev en el segundo día de los camiones
SUPER 4. Le ganó la final a Deportivo Viedma por 77-71
TENIS DE MESA. Camila Argüelles nació en Francia, donde se exiliaron su madre olavarriense y padre platense