Edición Anterior: 17 de Junio de 2018
Edición impresa // La Ciudad
Detrás del mostrador, el pueblo y su historia
Hay plizadoras, registradoras, herramientas, vitrolas y hasta un lavarropas de 1890. Algunas piezas son donadas, otras prestadas y muchas derivan del primer almacén de ramos generales que hubo en Hinojo antes de ser Hinojo. También hay objetos de otras tiendas que funcionaron como un "shopping" de época, hacia fines del siglo XIX. Todas son parte de la muestra que impulsa el Museo hinojense.
Al salir de Italia, Angel Bardi no imaginó que del otro lado del océano lo esperaba un almacén que sería pueblo y que haría historia. Tampoco se le cruzó por la cabeza que al pasar por Hinojo cuando aún no era Hinojo, en medio del campo o de la nada misma, un grupo de obreros dedicado al tendido de las vías sería el puntapié inicial. "En ese momento comprobó que no había nada para ofrecer y se fue a Olavarría a comprar lo necesario para proveer de los productos de primera necesidad. Y en 1882 abría el primer almacén de ramos generales", explica Celeste Guasura, encargada del Museo de Hinojo, mientras observa algunas piezas de aquella suerte de "shopping" de fines del siglo diecinueve.

Era una gran tienda de la que se podía salir vestido de pies a cabeza, con muebles para la casa, herramientas para el trabajo y una despensa ambulante. Además ofrecía espacio para compartir una caña, jugar al billar y hasta hospedar a la oleada de visitantes que traían los primeros trenes. Pero básicamente atraía a "vecinos" que llegaban en carruajes desde Cerro Sotuyo, Sierras Bayas, San Miguel, Colonia Nievas, Sierra Chica y Colonia Hinojo, en busca de provisiones.

"Quisimos revalorizar otros tiempos y valorizar lo que tenemos ahora pero sabiendo cómo era nuestro pasado", cuenta Celeste Guasura, impulsora de la muestra "Almacén de Ramos Generales" que puso en marcha este viernes 15 de junio. Allí, en las salas temporarias de la institución, se acunan objetos y también imágenes de esa y otras tiendas de época que hicieron historia.

Primeras tiendas

La exposición habla principalmente del Almacén de Ramos Generales de Hinojo llamado "Panadería, Maicería, Tienda, Almacén de la Buena Esperanza", de Ángel Bardi, quien además fue el primer fundador de la Estación Hinojo, Hotel Café y Billar. Pero además incluye a otros almacenes llamados "El Triunfo" y "La Marciscana". Los inmigrantes españoles e italianos, que arribaron por trabajo, con voluntad y experiencia, hicieron de Hinojo uno de los pueblos más importante hacia el 1900.

A la muestra se puede acceder viernes, sábados, domingos y feriados, de 14 a 18. Se extenderá al menos por tres meses y surgió a la luz de "las visitas guiadas de los fines de semana, cuando la gente viene a visitar y le contamos la historia de que Hinojo, que tuvo el primer almacén de ramos generales" puesto "al servicio de los pueblos aledaños hacia 1885 y 1887. Eran sitios muy alejados de Olavarría, en épocas en que no teníamos asfalto o calles para llegar en corto plazo", detalla Celeste Guasura, en diálogo con EL POPULAR Medios.

Hoy, en tiempos de góndolas, pago con tarjeta y compras on line parte de esas tiendas de hace dos siglos salen al reencuentro de propios y ajenos. La idea es mostrar, por ejemplo, la máquina registradora, una picadora de carne, la primera heladera, herramientas, una plizadora, la fiambrera, una vitrola, cochecitos de bebé, máquinas de coser y hasta "un lavarropas de madera con escurridor de 1890, traído desde New York que fue comprado por una familia adinerada". Esos objetos fueron donados el Museo o cedidos en calidad de préstamo, agrega la responsable del Museo.

Patrimonio tangible

"Todo se podía conseguir ahí, no como ahora que tenemos que buscar en diferentes negocios o si compras una herramienta vas a una ferretería. Antes estaba todo en el mismo lugar, tanto para la mujer que cosía o bordaba y hasta podía comprar la máquina, con sus agujas e hilos o para el hombre, como con las herramientas para el trabajo", describe Celeste Guasura.

Es que el almacén de ramos generales de Angel Bardi fue rápidamente un mojón. "Llegaba gente de los pueblos, que venía a comprar en sus carruajes hasta Hinojo y se pudo construir cuando llegan los primeros inmigrantes italianos, con los hornos de ladrillo", rescata la encargada del Museo.

Pero además "cuando se funda la estación de ferrocarril, en 1883, la gente podía disfrutar de ese lugar. Con solo cruzar la calle podía hospedarse. Fue muy importante el almacén de Bardi", enfatiza la mujer.

La exposición se propone como un pasaje al pasado donde "vamos a ver todo lo que es el patrimonio tangible, el patrimonio que se puede ver, que nos ha donado la gente del pueblo y además tenemos algunas cosas en préstamo. Hay gente que está muy arraigada y que no quiere dejar de ver ese objeto en su hogar y nos hace un préstamo por un tiempo para la muestra; luego lo devolvemos", aclara Celeste Guasura.

En la etapa de armado, "fuimos pensando en la importancia que tiene esto de poder mostrar las cosas que eran de esa época, desde latas de bizcochos o de té, hasta botellas antiguas, balanzas, una caja registradora y muchas imágenes de lo que era la cartelería, que era de chapa", precisa.

La inauguración fue el viernes, a las 14.30, y apunta al público en general pero también a "muchas instituciones, escuelas y centros complementarios que trabajan con temáticas vinculadas con la inmigración y esto ayuda a valorizar eso, a revalorizar otros tiempos y a valorizar lo que tenemos ahora pero sabiendo cómo era nuestro pasado", concluye Celeste Guasura, dispuesta a abrirle la puerta al pasado para rescatar esa memoria cultural que parece tan lejana y que resulta tan cercana a la vez.




Purificar penas


En el Museo de Hinojo también hay margen para otras propuestas como el Taller de Armado de Muñeco para la Fogata de San Juan, San Pedro y San Pablo, con las tradicionales quemas. Lo que se busca con la iniciativa es reafirmar estas costumbres populares que llegaron de la mano de los inmigrantes. Ya hubo un encuentro el fin de semana pasado y está programada otra jornada para el 23 de junio. Participaron de la iniciativa visitantes de diferentes localidades y los Amigos del Museo, con la presencia incondicional de Doelia Del Cin, que con sus 86 años se suma a las propuestas locales. La idea es construir todo tipo de figuras con material combustible como ramas, hojas secas y trapos. Dichas figuras representan las penas y miserias de cada uno y según la tradición quedan simbólicamente purificadas al calor del fuego.




El pionero


Angel Bardi fue un genovés que nació en Rapallo, Italia, en 1848. "A los 27 años, este italiano emprendedor se embarcó para América con destino a la ciudad de Buenos Aires. Había sido recomendado por el Ministro Plenipotenciario de Italia en Argentina", rememora el libro de los "100 años de Hinojo", escrito por Ramón y Guillermo Diorio. "Como no pudo encontrarse con este, pues le informaron que había viajado a Norteamérica y encontrándose sin apoyo, no tuvo otra alternativa que enfrentar solo la situación y salió en busca de trabajo. Alguien lo interesó en viajar a Tandil, en donde encontró ocupación como ayudante de pintor de quién estaba encargado de refaccionar la iglesia. De allí se trasladó a Olavarría y con sus ahorros y la participación de un socio, instaló un pequeño almacén. Luego pasó a Azul, de donde tuvo que emigrar, estableciéndose en las proximidades de la entonces Colonia Hinojo", añade el relato.

El escritor Walter Minor rescató que en 1929, ya octogenario, Angel Bardi aportaba detalles de la fundación de Hinojo y de los primeros pobladores: "Llegué a lo que hoy es Hinojo, si mal no recuerdo, en marzo de 1883 y comencé a levantar una casilla de madera frente a la salida de la actual estación del Ferrocarril Sud. En el mismo sitio que ocupa hoy el ´Argentino Hotel´. Terminada mi pequeña construcción abrí un restaurant, café y billares. En aquellos tiempos no había ninguna casa por estos alrededores y los terrenos que hoy ocupa el pueblo estaban dedicados a la agricultura". El 15 de enero de 1887, Hinojo quedaba oficialmente fundado.




Tejidos solidarios


"Acabamos de entregar en el Hogar San Francisco de Asís, de Hinojo, mantas tejidas con cuadrados de 20 por 20, donados desde diferentes localidades que fueron con las que se vistió el Museo de Hinojo en el 2015", explica Celeste Guasura. Se refiere a la iniciativa impulsada por Maribel García, ex directora de la Red de Museos de los Pueblos que alentó la idea de un gran tejido comunitario compuesto por 2.000 cuadrados de lana realizados en Olavarría, desde otras provincias y hasta por escritores de México, España, Colombia, Uruguay y Brasil. Ahora, la intención fue "recuperar las mejores lanas para poder entregar mantas para los abuelos. Eso con la ayuda de las tejedoras Mónica Mendía, Elsa Wagner y Doelia del Cin", cuenta con entusiasmo la encargada del Museo.


MÁS TÍTULOS

En su gama model year 2019
Confort y equipamiento diferencial
ESCENARIO POLÍTICO. El liberalismo ingenuo de algunos funcionarios. Las movidas políticas locales
Un pantallazo de la pequeña interna que vive Cambiemos en el Concejo Deliberante
ENTREVISTA. Tras la histórica sesión de Diputados del pasado miércoles y jueves
En el último año se tomaron 142 medidas de abrigo a favor de niñas y niños victimizados
Se crearon nuevas subsecretarías y se avanza en la reforma del Estatuto de la entidad
Funciona en el predio de Bromatología
BASQUETBOL. Zonal de Mayores en Mar del Plata
VÓLEIBOL. Pasó el torneo de Pueblo Nuevo
El programa, por Canal Local, se emite de 19 a 20
PREMAXI. Memorial "Fernando Sesto"
KARTING. La APPK Olavarría afronta la 5ª fecha para Escuela, Junior, Máster, Cajeros 125 y 150 más Directo
Tercera final de la LNB
Hoy a las 10, frente a 9 de Julio
TopRace Series
INFERIORES. Empataron Embajadores y Sierra Chica
GOLF. El torneo, a la distancia de 18 hoyos, se jugó en dos categorías