Edición Anterior: 21 de Octubre de 2018
Edición impresa // La Ciudad
ESCENARIO POLITICO. Los líderes y los datos. El peronismo y el afán de ser el otro tercio. Los radicales se tornan beligerantes
El tiempo, ese devenir intuído, la política, radicales en guerra y las interminables internas peronistas
La cuestión económica le confiere mayor incertidumbre al comportamiento electoral. Los datos no ayudan al oficialismo que espera una elección con una impronta ética en el voto. Los juicios de Cristina salpicarían a todo el peronismo. Los radicales quieren lista propia, pero pelean también por el partido con todas las armas.
Cacho Fernández
[email protected]

Es muy dificil objetivar el presente y mucho más lo es presuponer el futuro. Para Heidegger, el tiempo es un "devenir intuido", la dimensión en donde se desarrolla la esencia de todo pero también el elemento que más desgarramientos genera al ser humano.

En ese sentido, las encuestas son oráculos sustituidos que representan el afán de extraer presentes de ese futuro incierto que sin los datos del sondeo, siguen siendo una mera intuición. En fin, una manera de hacer presente el futuro despojándolo de su patetismo.

A través de estos estudios se puede ver con mayor racionalidad cómo será ese presente del futuro que nos preocupa y nos llena de expectativas.

Vivimos el presente pero sin verlo. Los números son los que nos intentan situar y por los cuales se intenta dar un anclaje a la realidad para que sea contrastable. El kirchnerismo, fundamentalmente el cristinista eliminó los datos, los falsificó, generó dudas sobre ellos, por lo tanto terminó ocultando la realidad condenando a todos a creer en el relato o el pretendido discurso único que bajaba dogmáticamente a la población. No quedaba más remedio que creerlo o negarlo sin dejar lugar a términos medios.

El presente quedaba sumergido en un marasmo ideologista que ocultaba la realidad en una nebulosa que se iba trasladando hacia el futuro como una buena nueva, como un evangelio que no se analizaba a sí mismo. Sin los datos, la militancia se transforma en una suerte de evangelización porque el político sale a dar esa "buena nueva" sin tener que discutir nada ya que los datos de esa realidad transmitida dejaron de estar.

Ese devenir intuido de Heidegger en el que el filósofo alemán representaba al tiempo, escenario por excelencia en el que se realizaba el ser (no existía otra oportunidad) se termina moldeando con el discurso dirigido y digerido acríticamente.

No en vano, algunos liderazgos ocultan los datos objetivos y los reemplazan con emociones. Cristina, falseando u ocultando datos, Scioli, con sus mensajes de "amor y esperanza", Macri, pese a mostrar los números, prioriza esa permanente invitación a "construir juntos".

Todos ellos le están hablando al menos a dos destinatarios, a su seguidor incondicional y al independiente. Con el primero no hay problemas pero el tema es qué decirle al segundo, y allí está el mayor desafío de la política: extraer ese futuro intuido y transformarlo en un presente observable, sea con datos o con emociones.

El espejo, cerca

El tema es qué futuro se le presenta al votante, ¿cómo se lo construye y en base a qué elementos ansiados?. En general, el Bolsonaro, en Brasil, ganó porque la sociedad brasilera se había puesto hobbesiana y pretendía seguridad. El candidato derechista interpretó esa realidad y les pintó un presente del futuro hipotéticamente más seguro.

Cuando las sociedades se sienten inseguras son capaces de ceder sus derechos al Estado a fin de que éste le cuide la vida y los bienes. Así lo pensaba y lo dijo Thomas Hobbes en el siglo diecisiete pero, como dice el tango, la historia vuelve a repetirse o parece reiterarse infinitamente.

Bolsonaro priorizó ese eje, el de la seguridad, y está por triunfar cómodamente en segunda vuelta. ¿Se puede censurar al votante por ello?. No se sabe. En general, la gente extrae del menú de candidatos a quien le podría ser útil para concretar sus sueños o realizar sus esperanzas. La relación entre la masa y el candidato es pragmática, sin valores. Los une un mero instrumentalismo y una relación de medios y fines. Son pocos los que votan por factores éticos o simbólicos.

En 2013, las mayorías necesitaban a alguien que le pusiera un freno al afán de eternización de Cristina Kirchner y lo encontró en Sergio Massa. Le dio los votos pero luego se los fue retirando progresivamente hasta que encontró a quien le podría ganar y expulsarlos del poder. Ese fue Mauricio Macri quien ayudado por la concepción binaria de la realidad que tienen la mayoría de los votantes, pudo presentarse como la contracara de kirchnerismo y la promesa de un mundo mejor. A poco de andar, ese presente del futuro promisorio resultó ser por ahora una frustración más y los argentinos continúan aún en la búsqueda de quien los guíe hacia la tierra prometida. El dilema es interpretar qué es lo que busca prioritariamente la gente y qué aspecto podría inclinar la balanza, si la necesidad de transparencia o la marcha de la economía.

¿Economía o corrupción?

El oficialismo sigue con su discurso de esperar las inversiones que lo podrían llenar de gloria. Los problemas económicos son dos, la inflación y la generación de empleo, pero el Gobierno quedó entrampado por el ajuste y la recesión. Al no tener nuevas inversiones, no habría otra manera de generar trabajo que no sea otrto que el de incentivar el consumo interno. Sin embargo, el Gobierno eligió una manera de combatir la inflación que contradice esto último ya que optó por bajar la demanda interna. Entonces ¿cómo conciliar esto con la generación de empleo y sostén del existente?. Es muy dificil, quizás imposible, y esa estrategia antiinflacionaria podría ser uno de los ejes decisivos para el oficialismo en la próxima elección.

El Gobierno supone que la gente pondrá en valor la lucha contra la corrupción y que esa será la variable fundamental en los votantes. Cristina, su principal contrincante, debe enfrentar cuatro juicios orales el año próximo, lo que sería un serio obstáculo para ella conducir un proceso electoral que acentuara la cuestión económica como eje fundamental y le confiriera la iniciativa para poder ganar las elecciones. Cristina, además del techo electoral que tiene, estará muy entretenida en defenderse de los graves delitos que se la acusa de cometer.

Esto también obligará al peronismo federal a plantearse como una alternativa superadora entre ambos polos enfrentados. Tendrá que atravesar el mismo dilema que debió enfrentar Sergio Massa, aunque con un voto más unificado. Con la economía no tendrá inconvenientes, pero ¿cómo hacer para que las acusaciones contra el cristinismo no lo salpiquen cuando varios de los hoy peronistas no K fueron fervientes kirchneristas, caso Miguel Angel Pichetto, por ejemplo?. ¿Como negar lo evidente y lo que se puede contrastar con un mero archivo televisivo?. No cabe ninguna duda que la estrategia oficialista apuntará a poner a todos ellos, K y no K en la vereda de enfrente, como un todo uniforme e indivisible, para que el voto ético huya espantado.

La suerte, entonces, del peronismo federal dependerá de la economía. Tanto es así que el politólogo, Andrés Malamud, graficó certeramente esto al vaticinar que "el peronismo dividido, con una economía razonable pierde las elecciones".

Internas eternas

La oposición, en su afán de diferenciarse del Gobierno, termina pisándose los cordones. El massismo acusa "a los prolijitos", como si la prolijidad fuese un pecado, minimizando con ello el rol de las instituciones como contralor del poder y garantía republicana y democrática.

La gente ya castigó ese rasgo anti-institucional. Ni Massa ni Camaño aciertan con la estrategia, abandonan la racionalidad de la ancha avenida y se ubican en el polo opuesto al gobierno, junto a lo más repudiable del kirchnerismo. Mientras tanto, el macrismo agradece por el regalo.

Lo que sucede en lo macro, se replica en lo micro. En Olavarría, el peronismo está inexorablemente dividido. Siempre lo estuvo y no valieron de nada las internas para unirlos. La historia muestra algunos ejemplos. En 1991, Pedro Pareja le gana una interna ajustada a Marío Méndez, y , cuando todo hacía suponer que le ganaría también a Helios Eseverri que venía desgastado por el fracaso económico alfonsinista, acabó perdiendo por los votos peronistas que intencionalmente fueron para Portarrieu en vez de acompañarlo a Pareja.

En 2003 pasó lo mismo con Mario Cura y Jorge Larreche. La interna la ganó Cura pero de nada le sirvió porque los votos de Santellán (terció entre los dos) y Larreche algunos para Eseverri o para otros, y prefirieron favorecer a su adversario en vez de ver triunfador al peronismo. En ambas oportunidades, el egoísmo de alguna dirigencia terminó beneficiando a Eseverri, y el viejo caudillo radical ganó a causa de esas internas eternas que tiene el peronismo.

Esta vez la situación es aún más compleja. Federico Aguilera se sitúa al margen del PJ, presidiéndolo y a la vez juntando algunos votos peronistas.

El resto del movimiento, absolutamente fragmentado pero esperando algún liderazgo nacional que los una y que no llega. Cristina Kirchner lo podría ser pero no para José Eseverri quien espera mucho más a Juan Manuel Urtubey que a la viuda de Néstor. Renovación Peronista a juntado algunas cabezas, maniobra todo lo que puede en este escenario tan complejo, pero todavía no ha logrado tener un líder competitivo.

Una parte espera que José Eseverri decida representarlos y lo prepara a Germán Aramburu como una suerte de plan B, para no tener que depender de Aguilera y de La Cámpora.

El ex intendente compartió una mesa con productores que le preguntaban, aunque sin respuesta, si se iba a presentar el año próximo, algo que seguramente decidirá en marzo o abril cuando los números le confieran alguna certeza de su decisión. Estuvo también el presidente de la UIO, Carlos Orifici, quien sigue oteando el horizonte local para definir su futuro político.

Germán Aramburu asistió a la cena de Unidad Ciudadana por el 17 de octubre pero lo hizo con el acuerdo de su sector. Quienes no quedaron conformes con el encuentro fueron algunos gremios como los Municipales y Camioneros. Se les pidió que no fueran más que dos representantes, cosa que cayó muy mal en los gremialistas que esperaban un gesto mucho más generoso y amplio de los camporistas.

No sé sabe como terminará esta relación que comenzó con serias complicaciones. De todos modos, el cristinismo tiene sus buenas relaciones con otros sindicatos como Smata y los mineros, por ejemplo, pero todavía no se habla de una participación en las listas, algo que el gremialismo busca ansiosamente.

Después del cambio de sistema producido por el neoliberalismo menemista, la columna vertebral del movimiento acabó perdiendo algunas vertebras y dejó de ser un actor protagónico del peronismo. Menem lo hizo, pero alguna dirigencia gremial ayudó a esta mengua de poder sindical dentro del movimiento. La corrupción hizo el resto para que el gremialismo dejase de ser una pieza importante en la política y en el plano electoral.

La beligerancia radical

El año que viene es parte de ese "devenir intuido" del que hablaba Heidegger, que preocupa a todos. ¿Cuál será la variable definitoria, la economía o la corrupción? . Tal vez sean ambas pero no se sabe aún cuál de ellas tendrá mayor gravitación.

Cambiemos se enfrenta a una interna muy amagada pero escasamente concretada, la de un radicalismo que todavía continúa reclamando un rol más importante en los lugares de decisión.

Amenazan con ir con lista propia aprovechando quizás la mengua de Macri a causa de la crisis económica de los últimos meses y de la caída de su imagen que reflejan algunas mediciones. Si bien parece un amague más, uno de los tantos que viene haciendo desde 2015, esta vez el radicalismo podría intentar llegar al poder de la mano de Cambiemos. Parece difícil, casi imposible, y esta nueva amenaza no pasaría de ser parte de una estrategia para lograr más lugares en las listas.

De todos modos, y pese a que ambas listas parecen coincidir en el apoyo a Cambiemos, existen algunas cosas que los diferencian entre sí y que han llegado a profundizar el enfrentamiento.

Las asperezas llegan al punto de denunciar haberes llamativamente elevados, presuntos acomodos de familiares y otras cosas propias de la actividad pero muy rechazadas por la gente por considerarlas parte de la "vieja" política.

Los radicales son gente pacífica y de buenos modales pero en las internas ponen de relieve una beligerancia inesperada. Lo oculto pero conocido pasa a ser repentinamente público y ávido de transparencia. La compulsa se va tiñendo de asperezas y prefigura una elección reñida en la que el perdedor ganaría seguramente la proporción para compartir el poder del partido. El problema, entonces, será el de cómo quedarán los ánimos y las relaciones después de esta beligerancia.




MÁS TÍTULOS

LA AUTOMOTRIZ CHINA MÁS COMPLETA
ESCENARIO POLITICO. Los líderes y los datos. El peronismo y el afán de ser el otro tercio. Los radicales se tornan beligerantes
Reynaldo Ricardo Obesio, representante exclusivo de Sancor Seguros
Son los resultados de la dos primeras semanas (del 1 al 15 de octubre) de campaña
Juan Carlos Mingari, productor de seguros de La Segunda-Cooperativa Agraria Ltda. de Olavarría
Gustavo Villarreal y Sebastián Rottondi, del Departamento de Provincia Seguros
La presidenta de la Sociedad Argentina de Pediatría destacó el lema de las jornadas de Olavarría
Maumus & Maumus Productores Asesores de seguros llevan más de 4 décadas de trayectoria
Silvia Ojeda es la responsable de la agencia oficial en nuestra ciudad
Con una ceremonia realizada ayer en la plaza 17 de Octubre
Historias de militancia y locura. Toty Svensson y el Negrito Toledo
VETERANOS. Nueva fecha del "Clausura"
AUTOMOVILISMO. Viernes 26, sábado 27 y domingo 28 de octubre en el autódromo del AMCO
APPS. Promocional y Monomarca en Tres Arroyos
AUTOMOVILISMO. Nicolás Pezzucchi regresará al TC después de estar ausente en dos fechas
PADEL. Triunfo en semifinales ante Alvaro Cepero y Sebastián Nerone por 6-4 y 6-2
Pedro De la Vega fue titular en el Granate
INFERIORES. El "Clausura" definió a tres campeones luego de la octava fecha
TENIS. El evento se desarrolló ayer en las instalaciones del Club Atlético Estudiantes
GOLF. Medal play a 18 hoyos
FUTBOL. El "Chaira" venció 3 a 1 a Estudiantes, por la 20ª fecha del torneo "Anual" de primera división
SUPERLIGA. El Xeneize no pudo ganar en casa
Presencia del líder
ATLETISMO. Provincial en Mar del Plata
BASQUETBOL. Segundo juego de las semifinales del torneo de Primera División