Edición Anterior: 22 de Diciembre de 2019
Edición impresa // La Ciudad
ESCENARIO POLITICO. Jubilados pobres que financian a jubilados más pobres aún. Los políticos insolidarios
La ley de la injusticia y la irritación, el ajuste a los jubilados y los eternos privilegios de la clase política
La ley de la Emergencia se parece a una burla más al pueblo. Los jubilados de 20.000 pesos mensuales financiarán a los de la mínima y le pagarán al FMI. La política sigue reñida con la solidaridad social. Los cargos inventados y los frentes electorales. las movidas locales y el reclamo por las tasas.
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La respuesta a todo lo que está pasando es la deuda. Ese es el discurso privado del gobierno nacional. El FMI no le cree que se vaya a ampliar la economía y le exigió una señal de recorte fiscal. La respuesta llegó de inmediato y pagaron el pato los jubilados comunes y la clase media. En fin, las víctimas de siempre, las que ya venían pagando con Macri y seguirán pagando con Alberto Fernández. "Todo es igual, nada es mejor...", dice el tango Cambalache, lo único que cambia es el relato.

Al mismo tiempo, el gobierno autorizó a las provincias a incrementar el impuesto a los ingresos brutos, y todo esto integra el paquete del agrado del Fondo.

En fin, tanto remar para morir en la orilla. La mayoría soportó los tarifazos de Cambiemos, el ajuste y la devaluación monetaria, votó en contra de todo esto pero se encontró con que quienes venían para modificar ese modelo económico iban a aplicar el mismo ajuste que habían rechazado. El peronismo volvió al neoliberalismo que la gente había rechazado el 27 de octubre.

La medida más irritante es la que otorga dos bonos de 5.000 pesos a jubilados que cobran la mínima, pero en febrero volverán a percibir los mismos haberes que cobraban en diciembre. Al mismo tiempo, se les suspende al resto, salvo a los regímenes especiales que incluyen políticos, jueces y ex presidentes, la movilidad jubilatoria. Algo más injusto y desigual, imposible. Ni los ajustes neoliberales se animaron a tanto.

Alberto prometió honrar las deudas pero les pagará con el ajuste que van a sufrir los jubilados y la clase media y media baja.

La paradoja es que todo eso vino acompañado por un impuestazo federal que también van a sufrir los sectores medios y bajos porque ¿quienes si no los consumidores van a pagar las subas en los Ingresos Brutos en las provincias?.

La tormenta macrista continúa. La realimenta los mismos gobiernos y la padecen los sectores populares. El Gobierno acaba de sacar una ley que propone una formidable transferencia de ingresos de pobres a los pobres. Porque los dos bonos de 5.000 pesos que van a recibir los que perciben la mínima, la pagarán quienes cobran apenas un poco más que los 19.068 pesos colocados como techo para recibir este beneficio.

En este país con una estructura similar a la de las abejas, quienes cuentan con ese "privilegio" de cobrar 19 mil pesos son concebidos como "ricos", pasibles de aplicarles un ajuste como el que le quieren aplicar. Porque ¿Quiénes sino ellos financiarán los bonos de 5.000 pesos que cobrarán los de la mínima en diciembre y en enero?.

La propuesta de la ley parece una broma perversa, porque los obliga a esos jubilados de 19 mil pesos a financiar a los cobran 14.000 pesos. Mientras tanto, los ex presidentes, jueces y funcionarios judiciales y políticos continuarán llevándose a sus bolsillos sus cuantiosos haberes jubilatorios de entre 200 y 500 mil pesos mensuales. Y la clase política mira hacia otro lado, no vaya a ser que la gente se de cuenta de sus irritantes privilegios y salga a la calles con un reclamo a la chilena.

Entonces, casi como una parábola de la vida, los argentinos partieron de la devaluación y el tarifazo de Macri a una nueva devaluación y a un impuestazo de Alberto Fernández , y en apenas cuatro años. En síntesis, tanto remar para terminar muriendo en la orilla, podría decir fácilmente el pueblo, y el lamento sigue siendo eterno. El tiempo pasa pero la realidad permanece inmutable.

La paradoja de Alberto

Las revoluciones más importantes de la historia universal nacieron después de los impuestazos. Pasó en la Francia de Luis dieciséis, en la Inglaterra de Carlos I y durante toda la Edad Media y el absolutismo monárquico. También originó la revuelta en los Estados Unidos desde donde nació la independencia norteamericana. Pero los sectores políticos siguen apelando a esa medida para pagar sus privilegios y sus negocios.

En vez de hacer el ajuste del gasto político, le aprietan el cinturón a los jubilados que cobran 19 mil pesos por mes. ¿Es éste el país de la justicia social?. Paradójicamente, el gobierno aplicó la misma receta que le reprochaba a Macri, el de gobernar para los acreedores. El objetivo de esta ley de las "injusticias" y de la Emergencia, pero popular y no de todos, es el de pagar la deuda. Dar señales que hay voluntad de achicar el gasto del Estado y ganar tiempo para cumplir con las obligaciones con el FMI. Pero se achica a quienes cuentan apenas con 19 mil pesos por mes y no a quienes cobran más de 200 mil pesos. Es que se les congelarán sus haberes a partir de la suspensión de la ley de movilidad jubilatoria pero quedarán excluidos/as de esta suspensión los docentes, científicos, pero también, y en el mismo paquete de privilegiados, se incluyen a ex presidentes como Cristina Kirchner (cobra 399.000 pesos mensuales), Carlos Menem (340.000 pesos) o Adolfo Rodríguez Saa (299.000 pesos), o jueces federales, como también fiscales, que perciben haberes superiores a los 300 mil pesos mensuales, van a tener asegurada una actualización de sus haberes. ¿Es que hubo un gesto político con los jueces para que no se declare la inconstitucionalidad de la norma?. ¿Cómo se sobrevive a la irritación que produce esta medida?. ¿Cómo creer en la buena voluntad de un gobierno después de este escandaloso ajuste a la gente de tan bajos recursos?. Una mala noticia: el neoliberalismo de Macri parece continuar a través de esta ley de Emergencia y del increíble aumento del dólar en un 30 por ciento de su valor.

Los cargos infinitos

El cinturón se sigue ajustando, pero la clase política continúa siendo la privilegiada del sistema. Mientras Italia reduce sus cámaras legislativas a la mitad de sus integrantes y Chile rebaja las dietas de sus diputados y senadores, en la Argentina, esta nobleza política vive ajena a todo, y sin esbozar un gesto de solidaridad que el pueblo merece de sus dirigentes.

Aquella nobleza feudal parece reeditarse en esta clase política tan veloz para reclamar solidaridad pero tan lenta para desprenderse de sus privilegios.

Para colmo, con estas nuevas coaliciones políticas, el empleo estatal se ha multiplicado notablemente. La diversidad de los frentes vino de la mano del pago de facturas políticas a los integrantes de cada facción.

De ese modo, las áreas de gobierno se terminan loteando hasta el infinito para poder crear empleos polílticos, y así nacen más ministerios (Macri los aumentó a dieciocho o diecinueve, Fernández a veintiuno y el próximo podría continuar con esa progresión interminable), más secretarías, más direcciones, subsecretarías y subdirecciones y sub de sub, y así se continuaría hasta lo que un escritor, Milán Kundera, denominaba "el infinito de lo pequeño".

La política ha logrado llevar al plano empírico aquel axioma que señala que entre dos puntos existen infinitos puntos. Bueno, con esa capacidad creativa de la negociación, la política ha logrado generar infinitas subdivisiones entre dos cargos de una misma área.

Porque no solo los partidos políticos son divisibles por dos, también las áreas del Estado. El objetivo es conseguirle un cargo a un aliado electoral. También las negociaciones se pagan de esa manera.

Entonces, de aquella pelea bipartidaria entre radicales y peronistas, hoy los frentes electorales, si bien representan formalmente una dudosa diversidad, si prefiguran mayor número de cargos rentados en el Estado que Juan Pueblo pagará de alguna manera, aún suspendiéndole la ley de movilidad a jubilados de 19 mil pesos de sueldo o incrementando impuestos como el de ingresos brutos, bienes personales o aplicándole un gravamen al dólar que seguramente irá al consumo. Mientras tanto, los privilegios de la nueva nobleza continuarán siendo protegidos por el poder de turno.




Movimientos y tasas


El gobierno municipal movió algunas piezas, podría hacer un enroque entre Legales y el Juzgado de Faltas e intentó una sustitución en su bloque legislativo que por ahora no parece prosperar.

El ex concejal del Frente Renovador pasó al Ejecutivo pero sin resignar su propia identidad política. Luciano Blanco es el juevo Juez de Faltas pero su pase debe pasar por el HCD, y se habla de un posible enroque con la titular anterior aunque también María Celia Alem podría tener otro destino, por ejemplo, el área de Licitaciones.

También, el fomentista Mariano Ciancio, de Peronistas para el Cambio, integra desde hace unos días el área de Desarrollo Social y se dedicará a consolidar el trabajo territorial.

El Frente de Todos perdió dos concejales que conformaron su propia bancada, la de Renovación Peronista, pero seguirán perteneciendo a la estructura madre a través del interbloque. Para Federico Aguilera, el quiebre no se produjo el día del conflicto, hace unos quince días, sino que al parecer venía de antes dentro de un proceso que terminó concretándose quizás el mismo día del conflicto en la sede camporista.

Federico Aguilera también desmintió que Mercedes Landívar vaya a ocupar la jefatura del Pami local y él mismo negó que esté aspirando un lugar en el gobierno de Axel Kiciloff. Al menos por ahora, pero tampoco descartó nada.

También se habló de un reemplazante para Marcelo Fabbi en la Ansés, pero con la centralización que sufrió la Udai local cuando muchos trámites migraron a Tandil, muchos consideran que ya no tendría sentido que la oficina local tuviese un jefe. "No tendría sentido porque están bajo las órdenes de Tandil", apuntó un especialista en el tema.

Liliana Schwindt debió esperar para poder ocupar un lugar en la Cámara Baja. Un recurso interpuesto por un militante del GEN a último momento le trabó la jura y no se sabe cuánto tiempo podrá aguantar su ansiedad por entrar. Pero ya prometió acompañar con su voto todo lo que se decida orgánicamente en su futuro bloque pese a que había roto con el massismo porque su jefe de entonces estaba "rosqueando" con el kirchnerismo. Lo que no se sabe si la puerta al Congreso se la cerró la Justicia o el mismo Massa a modo de escarmiento por su actitud anterior.

Por último, a Ezequiel Galli le surgió un nuevo frente de conflicto con el aumento de tasas. Un grupo de comerciantes, distantes de la Cámara Empresaria, están dispuestos a pelear el aumento por la suba en los costos que le provocan.

Ya se reunieron con el Centro Empleados de Comercio porque consideran que los vincula con el gremio los mismos intereses. Aseguran que la CEO no los quiere adentro porque "no coincidimos con la línea de acción que ellos promueven", apuntó una de sus integrantes, preparando el escenario para la asamblea de concejales y mayores contribuyentes.

Por último, y ante la versión de que la nueva planta de obras sanitarias de Loma Negra podría estar bajo la gestión de Coopelectric, la cooperativa salió resueltamente a desmentir esto. La empresa pretende una "actualización tarifaria", y que no saben de dónde salió esa versión a la que consideran "falaz e infundada".

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