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04.09.2017 

El Sauce, una fábrica que se hizo fuerte en el Sur

La firma de Miguel Gómez cuenta con un amplio mercado de clientes en la zona de Perito Moreno y Los Antiguos. Un exitoso emprendimiento familiar con más de 40 años de vida comercial.

Una pasión que se transmite de generación en generación. Esa podría ser la primera definición para explicar la trayectoria comercial de la fábrica de tinglados y galpones El Sauce: un emprendimiento familiar que se inició allá por 1973 en un galpón modesto de Piedras y Pelegrino, y hoy cuenta con amplias instalaciones y una actividad floreciente.

Miguel Gómez tiene 57 años y lleva más de 40 en el rubro. Durante la mayor parte de la vida de la empresa, compartió trabajo y decisiones con su padre, Herve, y su hermano, Héctor Armando, ya fallecidos. Hoy, ya dedicado de lleno a tareas de administración, ve como su hijo Matías, de 35, es quien lleva adelante el trabajo con mucho entusiasmo.

"Arrancamos en un galpón de 8 x 12 en Piedras y Pelegrino, detrás del Cementerio Municipal, y de a poco fuimos creciendo", recuerda en su oficina de la calle Canaveri al 4500.

Miguel tomó el mando de la empresa allá por la crisis del 2001, pero en aquel momento pasar a ser el máximo responsable de la firma no significó un quiebre significativo. "La verdad es que ni siquiera me di cuenta cuándo pasé a estar al frente, es como que todo se dio naturalmente. Y en estos momentos está pasando algo bastante parecido, porque el que está tomando la posta es Matías, mi hijo. En realidad, él es que el trabaja y hace todo, porque yo ya me he corrido a tareas administrativas", algo que le permite disfrutar de su otra pasión: el automovilismo deportivo.

El Sauce se dedica a la fabricación e instalación de tinglados y galpones. "En los últimos diez años digamos que no hemos parado, siempre hemos mantenido un buen nivel de actividad", rescata. El fuerte de la empresa está emplazado bien lejos, en el sur del país, donde toman obras en forma casi constante. "Perito Moreno, Los Antiguos, Lago Posadas, en toda esa zona trabajamos y ahí es donde está ubicado nuestro punto fuerte. Prácticamente hemos sido fundadores del parque industrial de Perito Moreno, porque cuando llegamos prácticamente no había nada", rememora Miguel.

Cuentan en el sur con un depósito de tránsito, aunque el personal que emplean para realizar cada trabajo es mano de obra olavarriense, que viaja en forma casi constante.

En ese punto, Gómez marca una clara diferencia con el mercado local. "La verdad es que Olavarría es una plaza rara, que no es demasiado localista por decirlo de alguna manera. Muchos empresarios, cada vez que necesitan algo del rubro, contratan a firmas de afuera. Y ni siquiera se puede decir que sea una razón de costos, porque en los casos que conozco no nos piden presupuestos. Hay como una costumbre de contratar directamente afuera, que no sé de dónde vendrá".

En cambio, resaltó que "hay empresas importantes que sí confían en nuestros servicios. Allí remarcó el caso de Visan, una constructora con la que trabajamos en cada obra que toman. En las obras de los distintos Servicios Territoriales estuvimos, en el SUM de la Facultad de Ingeniería, también en la Escuela de Salud. La verdad es que estamos muy agradecidos con Visan porque desde hace una década aproximadamente que confía en nuestro trabajo".

El mayor capital de El Sauce es la confianza. "Es lo que nos ha permitido hacer base y crecer de la manera que lo hicimos en el sur del país. Los empresarios de allá confían en nosotros y eso es a partir de que siempre hemos cumplido. En algunos casos habían tenido malas experiencias con otras empresas de afuera, pero desde que llegamos no hemos parado de trabajar".

Sobre el impacto de la inflación en su actividad particular, Gómez dijo que "en líneas generales es la normal de todos los productos. En estos momentos pareciera que los movimientos de precios están más controlados. Si tuviese que hacer una estimación diría que desde comienzo de año hasta acá llevaremos una inflación del 10 por ciento en el rubro", calculó.

Y respecto del nivel de actividad de hoy, volvió a distinguir entre las distintas plazas donde opera El Sauce. "En Olavarría y otras localidades de la zona se sintió un poco el parate, esa caída generalizada de la que todos hablan, pero en nuestro caso eso lo pudimos compensar con el trabajo en el Sur", contestó.

Los nuevos tiempos han facilitado tanto la fabricación, como la instalación y la logística, rubro clave para esta empresa. "Las herramientas que han ido apareciendo han facilitado muchísimo el trabajo. Siempre digo hay que verlas como una inversión, y nunca como un gasto. Porque te permiten trabajar mejor, cuidar el cuerpo, hacer todo de una manera más ágil. Ahora tenemos patarreras para pozo, patarreras para pared, máquinas con autoperforantes. Antes hacíamos todo a pulmón. La logística también cambió. Ahora llegamos a Perito Moreno en dos días y medio. Me acuerdo cuando íbamos con mi viejo en un Rastrojero y tardábamos una semana en llegar hasta Río Gallegos".

Por nuevas leyes

Desde la óptica de Miguel Gómez, el cambio que necesita el empresariado pyme en la Argentina es "una nueva Ley de Empleo. Eso es algo que se necesita en forma urgente. Sería un cambio espectacular para poder generar más trabajo. Hoy son tantas las trabas que existen, que eso te frena. Y la ley laboral que tenemos no perjudica solamente a los empresarios, sino también a los trabajadores y especialmente a los que están buscando empleo. Porque en estas condiciones es muy difícil tomar".

En el mismo sentido, amplió que "se hacen contratos por tres meses, se suma gente para trabajos puntuales, pero es casi imposible generar fuentes de trabajo permanente. Entonces es todo muy complicado, porque nadie quiere capacitar a un empleado que cuando empieza a agarrar la mano ya se tiene que ir".

En ese contexto, no dudó en afirmar que "hay situaciones en las que conviene rechazar trabajos antes que ampliar el plantel. De hecho, muchos estamos en esa misma situación. Llega un punto que ponés en la balanza y no te conviene crecer más. Por eso entiendo que si hay modificaciones en las leyes laborales, sería un gran avance y se generarían muchos puestos de trabajo".

"En nuestro caso, hemos sido emprendedores históricamente. Yo por ahí ya no tengo necesidad de estar trabajando la cantidad de horas que lo hago, pero es lo que me gusta y siempre apuesto. Si las condiciones estuviesen dadas, en mi caso podría tener unas 40 personas empleadas. Pero en esta situación es imposible", dijo para cerrar su posición sobre el tema.