100047

04.09 Día de la Industria

Tomás Natalio es calidad asegurada

Las creaciones en mármol y granito hicieron que se convirtiera en referencia obligada a nivel nacional. No pierden de vista el contacto directo con los clientes, ofreciendo un producto de primer nivel.

"Olavarría tiene crecimiento porque es una ciudad industrial y ganadera, está en continuo desarrollo y sigue recibiendo inmigración de gente de los alrededores. Y a nosotros nos funciona muy bien", refiere Tomás Alberto Barbieri, referente de Tomás Natalio y Marmolería Sierra Chica, firmas que funcionan a la par y que hoy están a cargo de sus hijos, la cuarta generación detrás de una empresa que ha logrado gran prestigio a través de los años.

Para su nacimiento debemos remontarnos a principios de siglo XX, cuando Tomás Felipe, el abuelo de Tomás Alberto, comenzó a adoquinar la avenida Rivadavia en Capital Federal. Este trabajo fue el puntapié para que en 1929 abriera una fábrica de extracción de granito en Olavarría. En 1958 se sumó a la empresa Tomás Natalio y 20 años después sería el turno de su hijo, Tomás Alberto.

En 1977, tras la adquisición de un aserradero que se sumó a la marmolería, comenzaron a comercializar revestimientos de pisos, frente, escaleras y mesadas, que también se llegaron a exportar a Italia. En los últimos años, con la llegada de Tomás, Emanuela, Nicolás y Pablo, que se fueron sumando en diferentes sectores, se agregó la importancia del diseño y el asesoramiento como claves para continuar con el crecimiento y vigencia de la firma.

Actualmente, Tomás Natalio trabaja en dos frentes: la producción mayorista, que llega a varios puntos del país; y la venta directa al consumidor final, donde el diálogo directo con el cliente demuestra la calidad del servicio y los productos que fabrica.

Esta empresa familiar hoy encuentra en la profesionalización una clave para adecuarse a los nuevos tiempos y a la subsistencia como cuarta generación. "Tenemos la fuerza de una pyme y hay que luchar todos días. Cuando afloja de un lado, hay que buscar la salida que nos permita seguir desarrollándonos; como pyme estamos acostumbrados a que la única forma es seguir trabajando", detalla Barbieri.

Así, a pesar de estar consolidados en rubros como la producción de granito y mármol para mesadas y paredes, hoy cuentan con nuevos proyectos. Evalúan así convertirse en proveedores de piedra para obras, teniendo en cuenta aún más el auge que tienen los trabajos de infraestructura y pavimentación en los últimos meses.

Tras tantos años de trayectoria y experiencia, Barbieri aclara que actualmente, en términos generales, hay sectores "que están muy quietos. El campo está andando bien, pero hay un montón de industrias y servicios que no están funcionando todas bien. Tras el aumento de las tarifas y hasta que la gente se recuperó en los salarios, recién ahora se están acomodando los sueldos".

Asimismo planteó que "a nosotros nos perjudica muchísimo la apertura de las importaciones. Hoy está entrando un montón de material importado y no se consume el material nacional, y eso hace que la demanda esté muy restringida". Sin embargo, Barbieri apunta que "nosotros tenemos un circuito con el que estamos prácticamente en casi todo el país. Hay provincias que andan muy bien y otras que no están funcionando, y el Gran Buenos Aires está muy flojo".

Con la distribución mayorista de planchas de granito llegan a toda la provincia de Buenos Aires, y unen el país desde Chaco hasta un cliente que tienen en Ushuaia. Además, para la venta directa cuentan con el local en Olavarría, ubicado en General Paz 2953, y un local en Azul, avenida 25 de Mayo 582.

En el sector donde más han visto crecimiento en las consultas es en las obras particulares, donde "la gente está comenzando a pedir presupuestos, a hacer trabajos", ligado en parte a los nuevos créditos hipotecarios lanzados por el gobierno nacional. Barbieri planteó que hasta 2015 tuvieron gran demanda por las viviendas construidas a través del plan Procrear, y ahora también han comenzando a construir mesadas y otros productos de cocina y baño para las obras que se retomaron en el barrio Pickelado.

Asesoramiento, diseño y arte

"Siempre digo: nosotros vendemos arte", resume Barbieri al hablar del asesoramiento y el diseño propio en los productos que se pueden encontrar en el show room. "Va el cliente, y tratamos de asesorarlo con qué es lo que más le conviene, lo que está de moda, porque en una casa lo que se desmerece siempre es la cocina y el baño, y lo que hay que remodelar siempre es la cocina y el baño. Entonces ahí es donde vienen las nuevas tendencias, y ahí observamos lo que está de moda, y tratamos de hacer una cocina que sea realmente una obra de arte", resalta.

"El asesoramiento es importante. Uno ve que los clientes llega con una idea y las chicas, que son muy profesionales, les ayudan y se van muy contentos porque realmente les hacen aprovechar su dinero, logran con una mezcla de distintos productos tener una cocina de primer nivel y de última moda con muy poco dinero", agrega Barbieri.

Aparte de lo que es mármol y granito, trabajan también con todos los porcelanatos, con varillas de aluminio para aislación, con vidrios y "guardas en piedra y vidrio, que nos destacan sobre el resto".

Barbieri hace hincapié así en "el diseño a la medida del cliente", aunque asume que "también depende mucho de la moda y la moda está cambiando. Hoy por hoy se venden más los productos importados que los productos nacionales. Hay que aceptar cómo viene la moda". Compara así la calidad del granito en relación a los silestones, una resina de epoxy con un aditivo de granito y mármol, que "no tiene dibujo, simplemente colores, del rojo vivo a un azul, a un negro, que son minimalistas, despojadas de cosas".

Hablar de Tomás Natalio es hablar de calidad, experiencia y dedicación, claves que han logrado que la empresa haya seguido creciendo y que hoy, de la mano de la cuarta generación, siga soñando con grandes proyectos.