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20.09 | Información General El testimonio de olavarrienses en México

"La verdad se nos hizo eterno, estábamos consternadas"

Olavarrienses que vivieron el terrible sismo ocurrido en México relataron a EL POPULAR sus experiencias, y el trabajo que llevan adelante ahora voluntarios en Distrito Federal. 

Este martes el terremoto de 7.1 grados en la escala de Richter que provocó destrozos, derrumbes y muertes también afectó a muchos de los olavarrienses que viven en México desde hace varios años, y que decidieron relatar su experiencia a EL POPULAR.

Sonia Sanahuja vive desde hace 16 años en México, y actualmente reside en Pachuca, una localidad ubicada a poco más de una hora de la capital del país.

Según relató, cuando ocurrió el terremoto "estaba en mi casa trabajando en temas del doctorado. Salí poquito antes del sismo a la casa de mi hija y estábamos las dos cuando temblaba. Lo primero que se siente es un mareo y después por las lamparas empezamos a ver que estaba temblando. La verdad se nos hizo eterno, estábamos incrédulas. Pachuca no es una zona sísmica, estábamos consternadas".

Sonia relató que "sacamos a los perritos de la casa, había otros vecinos muy asustados, veíamos como se movían los postes de la luz. La verdad es que los 2 minutos y 30 segundos lo vivimos como una eternidad".

"Inmediatamente lo primero que pensás es en comunicarte con tu familia, quería saber que pasaba con mi hijo. Se cortaron las líneas telefónicas, no había posibilidad de comunicarse, llamé varias veces a la escuela de mi hijo, quería ir a buscarlo, mi hija hacía lo propio con la escuela de su niña. Decidimos salir a buscarlos a los dos sabiendo que el tráfico iba a ser un caos, que la gente estaba enloquecida tratando de encontrar a los suyos", continuó explicando.

Cuando salieron a buscar a los chicos "llamó la pareja de mi hija y dijo que él estaba a pocos minutos de la escuela, que él iba a buscar a mi nieta y que fuéramos por Luciano. En medio de todo este caos yo intentaba comunicarme con mi esposo porque justamente ese día por un tema de trabajo, es Director de Vinculación en una Universidad en el estado de Hidalgo, fue a la Ciudad de México, y estaba presente en la zona sur de la ciudad".

"No nos podíamos comunicar con él, no nos podíamos comunicar con nadie de la Ciudad de México. Fue terrible. Como una hora después. Ya cuando estábamos en el pico de nuestro estrés y nerviosísimos y veíamos lo que estaba pasando que era increíble, se comunicó él, que había quedado atrapado en el metro, que sintió que el metro se iba a descarrilar, pararon el metro, cortaron la luz, quedaron encerrados y también lo primero que pensó fue: 'Cuando salga voy a ver una desvastación'", expresó la olavarriense.

"Anoche estábamos desbastados emocionalmente, shockeados. Estuve siguiendo el caso de una escuela donde quedaron atrapados niños y maestros. Había mas de 30 chiquitos atrapados, de los cuales han dicho que 20 ó 25 murieron", relató Sonia.

Actualmente se dispusieron a ver "la forma de enviar víveres y material médico, sobre todo gasa, alcohol, jeringas, etc; a la zonas que están siendo asistidas, de mayor peligrosidad, porque hasta hace poquitos minutos se siguen derrumbando edificios".

Caos y destrozos

Brian Colasurdo también es un olavarriense residente en el barrio La Condesa, de Distrito Federal, "donde se cayeron varias casas. Están removiendo muchos escombros hay edificios y casas históricas de muchos año y cae mampostería para las calles. Lo peor es la casas que se derrumbaron con la gente adentro. Hay cuadrillas contrarreloj tratando de rescatar a las personas que pueden quedar con vida", contó a EL POPULAR.

Al momento del sismo Colasurdo estaba en su oficina, y según relató, le sorprendió que no sonara la alarma sísmica, que lo hace unos 30 segundo antes del temblor y da tiempo a la gente a salir de los edificios y viviendas. Sin embargo, dado que el epicentro fue tan cercano a Distrito Federal, no dio tiempo al sistema para alertar a la población.

"Ayer estaba en Colonia Del Valle y nos empezó a temblar de la nada. Salimos rápido de la oficina pero se sintió el temblor fuerte. Recién después dimensionamos el caos que se había convertido la Ciudad, porque pensé que había sido como el de una semana atrás", explicó Brian.

"Ahora todo el mundo esta súper organizado, en La Condesa hay calles cerradas, hay cuadrillas, muchos voluntarios. La gente en un segundo se organizó de manera increíble, se nota que ya tienen todo muy bien planeado", detalló Colasurdo, que hace 17 años vive en México.

Otro caso fue el de Matías Cantoni, otro olavarriense que vive en México y que sufrió notablemente las consecuencias del terremoto. Según publicó su madre en las redes sociales, María Elena Giaquinta, el joven "está bien" pero "su casa no sirve más".