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10.11 | Policiales 

Trasladaron a Sierra Chica al acusado por el asalto a una heladería

El caso se registró a fines de octubre en la sucursal de Grido ubicada en Del Valle y Vicente López. El joven fue identificado por la víctima en una rueda de reconocimiento.

En las últimas horas fue ingresado a una sede carcelaria de Sierra Chica un joven de 26 años que se encuentra acusado de ser el autor material del asalto registrado a fines del mes pasado en una heladería ubicada sobre avenida Del Valle.

Asimismo, también se le imputa la tenencia ilegal de arma a partir de hallazgo de un revólver en la moto en la que se movilizaba. Fue a partir de esta situación se lo retiene y minutos luego se lo identifica como el presunto hecho ocurrido en una de las sucursales de Grido.

Se trata de Mariano Gabriel Fernández, quien se encuentra imputado por los delitos de "robo agravado por el uso de armas" y "portación ilegal de arma de fuego de uso civil", ambas en concurso real.

Así lo entendió la fiscal de la causa, la doctora Viviana Beytía, de la Unidad Funcional de Instrucción Nº 10, quien fue la encargada de encabezar la audiencia en la que se lo notificó de las actuaciones en su contra, además de ofrecerle la posibilidad de brindar su versión de los hechos. Finalmente el joven optaría por hacer uso de su derecho de negarse a prestar declaración indagatoria, retirándose en silencio del despacho.

Fuentes consultadas por EL POPULAR confiaron que en las últimas horas se llevó a cabo su traslado a la Unidad Penal Nº 38 de Sierra Chica. Vale destacar, a la par, que ya corre el plazo para que entre las partes se dirima si se le aplica o no la prisión preventiva, que podría prolongar su detención, al menos, hasta el inicio del juicio por esta causa.

El hecho se registró en el inicio de la tarde del último 30 de octubre en la sucursal de Grido ubicada en la esquina de avenida Del Valle y Vicente López. Fue alrededor de las 14 cuando un desconocido arribó al lugar en moto e ingresó con el casco colocado pero sobre la parte superior de su cabeza, dejando ver su rostro, situación que sería clave para su posterior captura. Lo concreto es que aquella tarde amenazó a la encargada del lugar, quien se encontraba sola y no opuso mayor resistencia a las exigencias del delincuente, quien logró escapar con dinero en efectivo y el teléfono celular de la víctima.

De inmediato desde la comisaría Primera, con el aporte de la Sub-DDI y Policía Local, se instruyeron diversas labores para poder avanzar acerca de la identidad del responsable. Las novedades se conocerían tan sólo un par de horas más tarde, cuando el acusado fue interceptado en el barrio Pueblo Nuevo. En una primera instancia todo se enmarcó en controles preventivos, al hacerlo descender de su moto se descubriría en el interior un revólver, por lo que se procedió a su demora por infracción al artículo 189 bis, precisamente por la tenencia ilegal de arma.

Minutos más tarde su situación procesal se tornaría mucho más compleja, más precisamente al ser analizadas las cámaras de seguridad del interior del comercio. Esa situación tendría su complemento en dos situaciones puntuales y claves: la primera, el hallazgo en su poder del teléfono celular de la víctima; y la segunda, la identificación realizada por esta última en una rueda de reconocimiento llevada a cabo en la comisaría Primera, donde lo identificó como la misma persona que la había asaltado aquella tarde del 30 de octubre.