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10.12.2017 | Información General 

"Yo tenía una vida feliz y me es difícil ponerme en el lugar de víctima sufriente"

Volviendo de su gira internacional, Ignacio Montoya Carlotto habla desde un piano de París. Con su hija Lola en el regazo. Celebra la llegada de la nieta 126 pero pide que la cuiden. Por Silvana Melo

Silvana Melo
smelo@elpopular.com.ar

Hace tres años y cuatro meses, Ignacio Guido Montoya Carlotto descubría su tremenda identidad, empezaba a saber que debía estrenar un nombre largo y de doble apellido casi obligado y comenzaba la cuenta regresiva para dejar de ser Pacho Urban. El flaco que tocaba el teclado como los dioses, componía, Liliana Herrero le cantaba y era docente de la Escuela de Música. Y aluvionalmente se convertía en el Nieto de Estela. Desde ese 5 de agosto hasta hoy aparecieron doce nietos más. Hace apenas días, asomó la nieta 126 y él estaba en París. En el broche de una gira internacional soñada. Desde allí, con su serenidad proverbial y con Lola, su niña, aportando voces, habló con esta periodista sobre sensaciones, sombras, paternidades y nieteces.

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