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22.12.2017 | Policiales 

Se confirmó la muerte por ahogamiento del niño de 8 años en el Arroyo

Así lo determinó la autopsia al cuerpo de Nahuel Ezequiel Lallera, que falleció el miércoles pasado. Confirma que murió ahogado y se descarta otro otro tipo de hipótesis acerca de lo sucedido.

Las novedades que recibió la investigación por la muerte de Nahuel Ezequiel Lallera, registrada el miércoles en nuestra ciudad, apuntan a confirmar que murió ahogado y descartan otro otro tipo de hipótesis acerca de lo sucedido. Cabe recordar que el niño de 8 años falleció tras caer al arroyo Tapalqué en inmediaciones del viejo Club Hípico, a unos 500 metros de la ruta 226.

La causa llevada adelante por la UFI Nº 7 local, que encabeza la doctora Susana Alonso, se inició en las primeras horas de la tarde cuando se dio el alerta por la desaparición del pequeño y su cuerpo fue hallado unas dos horas después por buzos de Bomberos Voluntarios que se dieron a la tarea de la búsqueda.

La autopsia se desarrolló en la noche del miércoles en la ciudad de Azul. Los resultados arrojaron que el cuerpo no presentaba signos de violencia y se confirmó que la muerte se dio por ahogamiento.

Además de esta pericia, cuya implicancia es central para sostener la hipótesis del accidente, los investigadores pudieron avanzar en establecer algunos aspectos de la manera en que se sucedieron los hechos que también interpretaron en el mismo sentido.

Las fuentes consultadas aclararon que aún resta la toma de declaraciones, tanto a los otros dos pequeños que se encontraban con la víctima al momento del hecho, como a los familiares. Cabe recordar que se indicó inicialmente que no se avanzó en esta tarea debido al estado de shock y de angustia en que se encontraban en las primeras horas después del hecho.

De esta manera, la causa se encamina a dejar de lado la carátula de "averiguación de causales de muerte" que se le dio en primera instancia.

El caso

Hacia las 15 del miércoles, Nahuel Ezequiel Lallera se encontraba en el lugar conocido como "La Hoya" junto a otros dos pequeños, también familiares, y fueron éstos quienes dieron el alerta de la desaparición e informaron que había caído al arroyo.

Inmediatamente se desplegaron tanto personal policial, como buzos y bomberos para la búsqueda. Policía Científica se acercó para la toma de muestras y el desarrollo de pericias, y la doctora Alonso de la UFI Nº 7 se hizo presente. Se sumó personal del Servicio Local de Promoción y Protección de los Derechos de Niños y Adolescentes para brindar contención a los niños y demás familiares de la víctima.

El lugar donde se produjo la muerte se ubica a unos 500 metros de la ruta nacional 226. Allí el arroyo tiene una barranca de unos cuatro metros y las aguas alcanzan los tres metros de profundidad. Unas dos horas demandó la búsqueda en el agua hasta que se halló el cuerpo del pequeño.