107986

07.02 | Carta de Lectores Cartas de Lectores

La crueldad de pensar

Sr. Director:

Cuando uno quiere saber la verdad, aproximarse a ella, crear, no tiene más remedio que hacer un esfuerzo de introspección. Esfuerzo que caracteriza a los pensadores, a los artistas, a todos quienes se esfuerzan por crear.

La creatividad no es algo que se aprenda, que pueda enseñarse en cursos, que nadie se engañe. Depende de uno mismo, de cuánto quiera alguien conocerse, de sentir el dolor de la introspección. El dolor de la creatividad.

Lo aprendí en los primeros años de arquitectura. Para dar una buena respuesta a una necesidad, primero había que conocerse. El proyecto no es sólo racionalidad, intervienen todas las funciones mentales: pensamiento, sentimiento, expresión e intuición, según Jung.

Algunos lo confundían, en su superficialidad, con una definición político - ideológica. Más allá de que la involucra, es mucho más que eso, es el conocimiento de uno mismo, eso que se trata de conseguir a través del psicoanálisis.

A partir de ahí vienen las convicciones. Ellas nunca pueden provenir sólo de una decisión racional o sentimental. Por eso es que tantos políticos pasan de una a otra ideología con tanta facilidad, sólo persiguen satisfacer sus ansias de poder, de riqueza. La convicción nace de lo profundo de nuestra mente, de ahí surge la honestidad intelectual y el afán por una idea se traduce en militancia. Ese militante jamás se da vuelta, se irá enriqueciendo con los años, evolucionará. Pero las convicciones incluyen al arte, la ciencia, y a cualquier rama del conocimiento que exija creatividad. Sin convicciones, sólo hay mediocridad, superficialidad, banalidad.

El dolor que implica esa búsqueda, dolor profundo que, en algunos, puede llegar a la locura, es lo que hace que tan pocos quieran hurgar y desnudar su mente. Es un acto de crueldad, según explica Nietzsche. Es mucho más sencillo quedarse en la corteza, responder con eslóganes. Es por lo que opta la gran mayoría.

Esto explica el por qué una sociedad que elegía a Mitterrand, hoy puede votar a Le Pen. Es una de las falencias de la democracia representativa, donde los políticos son elegidos a través de la manipulación psicológica de las masas. De cualquier modo, se ha demostrado en la Historia, que pueden ser todavía mucho peores los gobiernos de los genios, tanto como los de los dictadores, reyes y emperadores. Nunca habrá organizaciones perfectas, porque son sólo humanas. La democracia es, sin duda, mediocre, pero no hemos encontrado nada mejor.

El espíritu tiende a la apariencia y lo superficial. El afán de conocimiento, va contra la inclinación del espíritu al verse obligado a negar, allí donde quisiera afirmar y amar, obra como artista y prefiere la autenticidad, aunque sea cruel. Sondear todas las cosas hasta en sus profundidades, excavarlas hasta en sus escondrijos, va en contra de la tendencia del espíritu hacia lo superficial o banal. "Esta voluntad, que busca la pura apariencia, la simplificación, la máscara, la capa, en una palabra, lo superficial -pues todo lo que es superficial es una capa- actúa a la inversa del sublime instinto que impulsa al hombre a conocer, a ver, a querer ver las cosas a fondo, en su esencia y su complejidad." Nietzsche, F. (Él odiaba la democracia, pero fue un gran pensador).

¡¡Pero cuidado!! Quienes amamos la búsqueda de la verdad, podemos caer en la vanidad. Contentarnos con palabras como probidad, amor a la sabiduría, sacrificio por el conocimiento; pero puede ser sólo un cachivache engañoso, oro falso. Bajo esa capa de revoque, hay que reconocer y sacar a la luz y reintegrar al hombre a la naturaleza. Hay que cerrar los oídos a los aduladores, es una gran tarea, un enorme desafío.

Néstor Mineo
DNI 5.498.259