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07.05 Ingeniero Gustavo Núñez, presidente de la Cámara de la Piedra de la Provincia de Buenos Aires

Números que impactan en una minería que crece

"El mandato se va renovando cuando no hay objeciones casi de manera automática, salvo que el presidente se quiera ir como fue el caso de Rodolfo Guerra, quien estaba cansado y quiso dar un paso al costado, y luego asumí yo".

Luego de casi diez años como vicepresidente, hace tres que el ingeniero Gustavo Núñez asumió el máximo cargo en la Cámara de la Piedra de la Provincia de Buenos Aires, por un mandato de tres años.

"El mandato se va renovando cuando no hay objeciones casi de manera automática, salvo que el presidente se quiera ir como fue el caso de Rodolfo Guerra, quien estaba cansado y quiso dar un paso al costado, y luego asumí yo", comenzó a contar quien en viejas épocas fue un destacado jugador de básquetbol de la primera división de Estudiantes.

Respecto de la actualidad de la minería en nuestra ciudad y la zona, Núñez comentó lo que le compete desde la institución que conduce, y dijo que "como Cámara, es muy sencilla con 23 canteras que estamos agrupadas desde siempre, aunque ahora quizá haya nuevos jugadores ya que son libres de incorporarse, o no. No podemos obligarlos. Es algo parecido a la discusión que tuvimos con AOMA, cuando reclamaba el bono de fin de año, ya que nosotros como entidad no podemos autorizar legalmente a hacerlo porque no nos correspondía. Se hizo una vez y fue un error administrativo, pero ese antecedente fue un error que no se volverá a cometer. Es más, hay canteras que no están en la Cámara pero cada socio tiene potestad de hacer lo que quiera, ya que puede negarse a hacer lo que se pacte. En cuanto a la actividad, en este momento, está bárbara. Es más, a fines de 2016 comenzó a reactivarse fuerte, cuando todo estaba medio parado y estamos preocupados, por lo que pasamos de una capacidad ociosa de un 40 por ciento a una plena ocupación y entre este año y el anterior ya llevamos alrededor de 50 millones de dólares invertidos por las empresas del rubro, todo con recursos propios en apenas un año y medio".

"El gobierno pide más piedra para las obras en este momento, pero entre las obras que se están realizando, más lo que se está montando, no va a alcanzar la piedra para los planes que están anunciados. ¿Cómo haremos?, casualmente luego de la minicorrida del dólar el gobierno anunció que iba a quitar 30 mil millones de la obra pública, es decir hará menos inversión, lo cual me alegra o mejor dicho no me intranquiliza porque como veníamos estaban haciendo más obras de la capacidad instalada que hay en cemento y piedra, ya que era imposible cumplir con lo que estaba previsto. De modo que si lo bajan o lo dilatan, se normaliza la situación de las canteras. Ya era una locura. Además, eso genera más inflación porque se genera mayor demanda y faltan productos, y con eso los precios suben. Es una ley económica", explicó Núñez.

Por otra parte, el ingeniero continuó diciendo que "no sé qué va a hacer la reducción, pero las PPP (Participación Pública Privada) están licitadas para hacer las autopistas. Eso solo, en el área nuestra, significa un impacto de 300 mil toneladas por mes de piedra, durante cuatro años. Y no estamos hablando de la obra hidráulica, de las obras privadas por créditos. La cantidad de obras previstas era mucha. Los balastos de los ferrocarriles van a demandar a partir del año que viene alrededor de 10 millones de toneladas de piedra. Y te doy más números: históricamente la provincia de Buenos Aires abastecía, en épocas normales, 1.100.000 ó 1.200.000 toneladas de piedra para la construcción por mes, y de esa cantidad Olavarría aporta 800.000. Eso es algo histórico. Hasta 2015 hubo dificultades y estábamos en un 60 por ciento. Y ahora pasamos a 1.600.000, es decir 400.000 más con esas inversiones, y de acá a seis meses serán 2 millones y pico de toneladas".

"La empresa nuestra compró una planta completa nueva -siguió diciendo Núñez- para duplicar la producción, y todo el mundo está haciendo eso. Lleva un tiempo, por supuesto. En nuestra área, en la zona de Colonia San Miguel, hay una cantera nueva que se está montando; y hay otras más, más el polo minero. De 1.200.000 pasamos a 2.400.000, es decir el doble, pero encima estaban pidiendo 3 millones y medio de acá a un año y medio, por lo que no hay forma de responder a eso, es una locura. Y lo que me preocupa es el después. Eso significa un boom de obras, pero luego eso va a bajar y se regularizará en alrededor de 2 millones de toneladas, pero no será 3,5 millones, y ¿qué pasa con el que invirtió muchísimo dinero?, ¿qué pasa con la gente?, porque se compran las máquinas y se paran, no se estropean y se guardan para lo que venga después, pero con la gente no se puede hacer eso".

Respecto de si hay cantidad de gente para cubrir esa necesidad laboral, Gustavo señaló que "no hay cantidad suficiente. Pero con tiempo se va capacitando a la gente. En nuestra empresa, Cerro del Aguila, tomamos gente que empieza en la limpieza y al que le vemos uñas para guitarrero lo vamos probando y terminan trabajando en un camión de obra o en un equipo importante o en una perforadora. Porque nos interesa que se crea un buen ambiente de trabajo, y eso es lo que tratamos de hacer en mi empresa".

¿La función específica de la Cámara bonaerense? Núñez lo explicó así: "La función es tratar temas generales comunes que no sean precios ni trato con empresas directas del sector. La Cámara no regula nada, pero está la Ley de Guías Mineras -implementado el anterior gobierno- que es recaudatoria, porque se paga un plus, pero está mal armada. Las canteras no se niegan a pagarlo, pero queremos que eso vaya a la Dirección de Minería, y que haya policía minera que controle los kilos, para que todo sea transparente, por lo que la Cámara se ocupa de eso. También se ocupa de las paritarias, para regular los salarios de todo el año; también de las importaciones, para supervisar cómo se facilitaba todo eso. Es decir, lo que sea institucional o trato con Provincia, o si hay créditos blandos para la actividad ya que como Cámara vamos a hablar con los bancos para conseguir alguna línea de créditos, y luego cada empresa decide y lo toma si quiere. Somos una especie de paraguas que cubre la actividad. A su vez, la Cámara está dentro de la CAEM (Cámara Argentina de Empresarios Mineros), que es el paraguas nacional, y aportamos nuestro granito de arena. Antes se tenía más en cuenta a la minería metalífera, pero nosotros que generamos mucho más trabajo y que tenemos mucha historia estábamos marginados".

"También la gente critica a los mineros, en forma general, pero sin la minería no se puede hacer nada porque está en el 90 por ciento de lo que se hace para la vida diaria. Después del agua, la minería es lo más importante. Olavarría, que es un centro minero, lo sabe. Pero muchos vienen con planteos tontos y no entienden de la importancia de la minería. Que tiene un impacto ambiental, es cierto; pero se puede mitigar haciendo una remediación, ya que cuando te vas de la cantera se puede hacer un lago o se pueden poner árboles, pero el agujero está, es cierto, luego de explotarse la tierra mucho tiempo. Pero el mundo va avanzando. En muchos lugares se usa como relleno sanitario, que es lo lógico. Pero estamos lejos todavía de eso", terminó diciendo Gustavo Núñez.