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28.05 | Información General Una cuestión más compleja de lo que parece

La Colmena: un barrio a la espera de un trámite

Los trámites que deben cumplir todavía los mineros para construir su barrio pueden ser más complejos todavía que el simple cambio de zonificación del predio, indicaron fuentes con conocimiento del tema de viviendas construidas con fondos provinciales. Por Daniel Puertas

Daniel Puertas
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La zonificación fue aprobada ya años atrás por el Concejo Deliberante, pero luego hay que cumplir con las normativas provinciales para que ese trámite quede concluido. La cuestión es fundamentalmente técnica y eso se resuelve entre la Provincia y el Municipio.

En la misma situación está el empresario privado que compró el predio La Colmena, célebre desde que fue el escenario del concierto del Indio Solari que dejó dos muertes y mucha tela para cortar.

Darío Pascua confirmó que también esperan que esa zona pase definitivamente de urbana a rural, pero aclaró que como están cumplimentando todo el papeleo burocrático para las escrituras, algo que insume varias semanas, todavía no tienen ninguna preocupación por eventuales demoras, ya que confía que para cuando ellos terminen de acomodar los papeles la cuestión ya estará resuelta.

En tanto, puede haber más problemas para los mineros, pero no tanto por el cambio de zonificación sino por la política del Instituto de la Vivienda, hoy centrado en terminar de una vez por todas los barrios iniciados en las distintas ciudades bonaerenses que en financiar nuevos proyectos, precisaron fuentes vinculadas al organismo provincial.

Días atrás, el presidente de la Asociación Civil encargada de la construcción del barrio de AOMA, Facundo Márquez dijo en una entrevista con Cacho Fernández lo que "falta es firmar un convenio urbanístico entre el municipio y nosotros como entidad para trasladar de zona rural a zona urbana las tierras" y que el "expediente en el Instituto de la Vivienda lo tenemos completo en un 99 por ciento".

Manifestó dudas sobre que los fondos siguieran disponibles y, de lo contrario, señaló que deberían esperar hasta la partida del año próximo.

Sin embargo, alguien con larga experiencia en materia de viviendas sociales y relaciones con el Instituto de la Vivienda sostuvo que "para conseguir el apoyo provincial para un emprendimiento de estas características hay que cumplir toda una serie de pasos que son largos y engorrosos, comenzando por la subdivisión".

Agregó que "hay que elegir también un modelo de viviendas, que pueden ser un proyecto propio o elegir alguno de los modelos que ya tiene el Instituto de la Vivienda. Todo esto lleva tiempo, viajes y a veces desilusiones".

Recordó que hubo buenas facilidades para Olavarría cuando el fallecido arquitecto José Luis Alonso estuvo al frente del organismo, pero que desde que él se retiró "ya no pudimos conseguir una p...casa para la ciudad", a pesar de que en algún caso hasta se firmaron convenios con el Intendente de turno.

Sin comprometerse demasiado al estar ya alejado de la función pública, señaló que "un consejo que les daría a cualquier entidad que quiera construir un barrio para sus afiliados en cualquier ciudad bonaerense es que no le cobren nada a la gente hasta no tener, por lo menos, la primera remesa de dinero".

Explicó que "por lo que sé, ahora el Instituto se está dedicando casi exclusivamente a terminar los barrios desparramados por la Provincia, medida que me parece racional en las circunstancias en las que vivimos hoy".

En Olavarría hubo muchos núcleos habitacionales paralizados por años, con demoras a veces originadas en las recurrentes crisis económicas por las que atravesó el país. Actualmente se está terminando un barrio de los bancarios, el que tendría una ampliación, y el de Uocra.

Hubo otros, como el de Químicos de Sierras Bayas, que atravesaron por toda clase de circunstancias, incluyendo ocupaciones, hasta que se concluyeron. En todos los casos, muchas familias vivieron días de angustia e incertidumbre antes de conseguir -los que lo consiguieron- el ansiado techo propio.

Además de "Sesé" Alonso, Olavarría tuvo a José Gervasio González Hueso como funcionario del Instituto, algo que facilitó trámites que de lo contrario se hubieran demorado mucho más.

La situación económica general y el recorte presupuestario que debería cumplir la provincia de Buenos Aires pueden trabar no sólo planes de vivienda sino cualquier otro proyecto que requiera de financiamiento del Estado.

En tal contexto, una de las fuentes sostuvo que la zonificación quizá sea el menor de los problemas para un nuevo emprendimiento de este tipo en Olavarría.