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24.06 | Información General 119º Aniversario El Popular

El Colegio de Ingenieros pasó del control profesional al perfil innovador y actualizado

Lleva 30 años de vida institucional y nuclea a 900 matriculados de 27 municipios de la región. Los desafíos actuales de la institución pasan por la formación, la prestación de servicios, la capacitación y la necesidad de lograr perfiles innovadores. Olavarría es sede del Distrito III y señala, como ventaja, tener una facultad pública y un fuerte desarrollo industrial.

La formación, la capacitación constante y la búsqueda de perfiles innovadores encabezan el abanico de desafíos que hoy enfrenta el Colegio de Ingenieros Distrito III, del que Olavarría es cabecera. A tres décadas de su creación y con 900 matriculados, la entidad busca reposicionarse en función de las demandas regionales y nacionales. Es que a nivel país, las ingenierías son las carreras más buscadas pero no las más estudiadas y sienten que ahí está la clave y la necesidad de reconversión.

La institución quedó oficialmente constituida por ley en 1988, a la par del Colegio de Ingenieros de la Provincia de Buenos Aires, que es la entidad madre. Con un puñado de matriculados, el objetivo fue "llevar adelante el control para mantener bien alto el ejercicio de ingeniero en resguardo de nuestros matriculados y de la comunidad en su conjunto", explicó a EL POPULAR Ricardo Brassesco, presidente del distrito que encabeza Olavarría -hay 7 en la Provincia- y nuclea a 27 municipios.

"Tenemos 900 matriculados que se desempeñan en distintas ramas de la ingeniería y que aportan a esta institución para que pueda desarrollar actividades, aparte de las responsabilidades de control que son las de base", planteó el profesional.

Pero además, se apostó "desde siempre al control del ejercicio profesional, que es lo primordial. Y hemos firmado convenios con obras sociales, con agencias de turismo y con entidades bancarias en busca de beneficiar a los matriculados".

Otro eje de acción ha sido el área de fiscalización, con el énfasis puesto en la informatización para lograr controles más eficientes y seguros de las obras pero al mismo tiempo para generar mayor mano de obra en los matriculados.

Por otra parte, "no descuidamos la capacitación de los matriculados, lo hemos hecho en muchos municipios que pertenecen al distrito III. Organizamos cursos, jornadas y congresos. Las capacitaciones de nuestros profesionales es un poco el rol de la institución para mantenerlos formados porque sabemos que la comunidad nos requiere y tenemos que estar capacitados para dar más y mejores respuestas en un tiempo relativamente corto", asumió el ingeniero Brassesco.

A eso se le suma la posibilidad de brindar otros servicios como, por ejemplo, "darle a los jóvenes recién recibidos el premio a los mejores promedios de cada carrera de ingeniería" o generar apoyo social para facilitar el acceso a la educación.

Ricardo Brassesco explicó que apuntan a "los jóvenes que no tienen posibilidad económica de llegar a las aulas de la facultad y los apoyamos a través de dos residencias, en Olavarría con 8 alumnos y en Azul con 2 para que puedan estudiar esta carrera".

La actividad institucional se refleja, además, en eventos y jornadas con acompañamiento de centros de ingenieros que se encuentran en cada localidad y "son pilares porque ahí es donde mañana van a surgir las futuras autoridades de la institución".

En ese contexto, se sumaron al Polo de Energías Renovables y Tecnologías Ambientales que se lanzó en abril junto a la Facultad de Ingeniería, la Municipalidad, la Unión Industrial, la Asociación de PIO, el Concejo Deliberante y la Fundación Ingeniería para la Innovación.

Olavarría y sus ventajas

"A pesar de que nuestra ingeniería tiene alrededor de 150 especialidades distintas, hay un gran déficit de ingenieros para brindar servicio a nuestra comunidad. En su momento, fue por la desaparición de las escuelas técnicas", argumentó Ricardo Brassesco.

Pero a eso se le suma otro condicionante: "muchos jóvenes próximos a recibirse fueron ocupados por las diferentes empresas para realizar tareas técnicas y, como consecuencia de ello, no pudieron terminar sus estudios en tiempo y forma", analizó el titular del Colegio de Ingenieros.

No obstante, y más allá de este escenario que se repite en la región, destacó que Olavarría presenta "grandes ventajas y no solo porque cuenta con la sede del Colegio de Ingenieros sino también porque está la Facultad de Ingeniería, que es una cantera permanente de jóvenes que se reciben. A eso se añade el acompañamiento de las empresas. Todo eso hace que haya un desarrollo industrial importante en toda la región con acompañamiento de ingenieros en las distintas fábricas y lugares donde es evidente la intervención del ingeniero".

El Distrito III comprende los partidos de 25 de Mayo, 9 de Julio, Adolfo Alsina, Adolfo González Chaves, Azul, Benito Juárez, Bolívar, Carlos Casares, Carlos Tejedor, Daireaux, General Alvear, Guaminí, Hipólito Yrigoyen, Laprida, Las Flores, Olavarría, Pehuajó, Pellegrini, Rauch, Rivadavia, Roque Pérez, Saladillo, Salliqueló, Tandil, Tapalqué, Tres Lomas y Trenque Lauquen.

El rol del Colegio de Ingenieros es clave y a la "aplicación de nuevas tecnologías" se le anexan las "demandas que tienen los profesionales y la sociedad, que nos requiere y obliga a que disponer de las herramientas necesarias para insertarnos cada vez más".

Brassesco reconoció que "las ingenierías no están entre las disciplinas más elegidas porque son carreras largas, duras y los jóvenes se inclinan por otras más cortas, con salida laboral al corto plazo y no es tan fácil que los jóvenes se inclinen por este tipo de carreras".

Finalmente, y apuntando al rol específico que le cabe al Colegio de Ingenierías, señaló que el propósito es "emplear herramientas de la ingeniería para desarrollar, como hicieron muchos inventores, innovación, para inventar sin tener que depender de lo que nos rodea", conscientes de representar a una de las profesiones más demandadas y cuyo nivel de empleabilidad de sus egresados está prácticamente garantizado.