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08.07 | Columnistas ESCENARIO POLITICO. El dilema de José Eseverri y su rol en la política local. El peronismo diverso y disperso

La potencialidad electoral del dólar y del consumo interno, rarezas argentinas y sueldos extenuados

Demasiados candidatos peronistas: ¿democracia interna o dispersión?. El dólar sigue manejando la política nacional. También el consumo interno, aunque sea con sobreendeudamiento como pasó históricamente. Galli, sin retadores. José Eseverri, todavía sin salir a la calle. Por Cacho Fernández

Cacho Fernández
cferná[email protected]

Indudablemente, éste es un país extraño, sumamente extraño. De pronto, a Mirtha Legrand la han transformado en la voz del pueblo cuando hasta no hace mucho tiempo era calificada de "oligarca" u otras cosas parecidas.

Por otra parte, la principal hipótesis de conflicto es el dólar y todas las semanas los argentinos estrenan el lunes mirando el comportamiento díscolo de ese enemigo financiero. Y se vive en función de ello, como los militares de la Fortaleza Bastiani (en la enorme novela "El desierto de los tártaros") esperaban a ese enemigo mítico que los iría a cubrir de gloria.

El dólar se ha transformado en eso, en un enemigo mítico, o mitad realidad y mitad ficción, que rige las conductas económicas de la vida argentina.

Los Estados Unidos ya no necesitan de un ejército para colonizar a países emergentes como el nuestro, sólo les basta dejar un dólar y el resto lo hace la especulación.

Las nuevas formas de dominación han cambiado, son más sutiles pero no por ello menos eficaces. Ya no tienen la grosería de tropas extranjeras ocupando las calles de una ciudad como pasó con los nazis, rusos o norteamericanos. Ahora les basta con dejar la moneda de la discordia y el resto lo hacen los colonizados.

En Brasil no pasa esto, dicen algunos pero sin pretender imitarlos. Lo expresan como un autorreproche pasivo con el extraño regodeo de resignarse a la impotencia. El misterio de Brasil (supongamos que sea cierto lo que dicen) es que los brasileros no quieren ser colonizados. Miran hacia dentro y no viven nostalgiando mundos que no tienen. Saben que cuando pretendieron dejar su propia esencia, como pasó con el fútbol, les fue mal, y prefieren morir con lo suyo.

Pero el dólar en este país ha volteado gobiernos. En febrero de 1989, su valor pasó de un día para otro de 16 a 32 australes y el final de la gestión de Raúl Alfonsín ya se insinuaba en el horizonte. El entonces ministro de Economía, Juan Carlos Pugliese, trató en vano de conmover al poder económico pero el final ya estaba cercano.

Fernando de la Rúa prefirió contra viento y marea continuar con la convertibilidad y el dólar maniatado para no caer, pero no pudo impedir su caída. A los errores político-económicos le sumó sus ganas de irse. Cristina optó por dibujar la cotización lo que fue otra forma de maniatarlo. Terminó su mandato pisándose los cordones pero pudo llegar al final.

Cambiemos optó por dejarlo libre y que el dólar decidiera su rumbo. Terminó sometido a la especulación financiera, que es cruel y es mucha, como el tango, y hoy, después de arduos quince días goza un veranito efímero de dos días hasta la semana que viene. Pero el dólar sigue rigiendo la vida económica argentina y se pasea impune por las calles de la vida nacional.

Victoria pírrica

Contrariando la frase popular, el verde no es esperanza en la Argentina. Por el contrario, es inquietud, estremecimiento, incertidumbre y crisis asfixiante.

El dólar es una moneda intolerante a la que no le gusta convivir con ninguna otra. Detesta la convivencia y la armonía y su lógica es la destrucción.

Las victorias contra ese enemigo verde son generalmente pírricas. Por ejemplo, este veranito que se vive desde el jueves fue a costa de subir las tasas de los títulos en pesos con un 50 por ciento y más también, y bien se sabe que con esa rentabilidad financiera no existe ninguna posibilidad de que prospere un modelo basado en la producción y el trabajo.

El dólar quedó a 28,50 pesos, sí, pero el costo de mantenerlo en ese valor es enorme. ¿Cuál es su techo,o es una moneda insaciable que sólo quiere fagocitarse todo lo que encuentre a su paso?.

El Gobierno se encontró con una economía exhausta, sin futuro, con un mercado interno inflado y artificial y con familias sobreendeudadas, y se encaminó a la aventura del liberalismo, un modelo que ni su propio creador, Adam Smith, creyó alguna vez.

Anunció la liberación del dólar con demasiada anticipación y promovió un reacomodamiento de precios, que se repitió cuando lo liberó de veras. Es decir, el pueblo argentino tuvo dos shock inflacionario en pocos días. Luego tomó cuanto dólar financiero andaba por el mundo con la esperanza de que estos capitales se destinaan a la producción, cosa que no ocurrió jamás. Hoy el Gobierno se encuentra inmerso en una batalla financiera y superestructural en la que la gente sólo participa en las pérdidas.

La paradoja fue que los militares, quienes históricamente fueron la guardia pretoriana del liberalismo en otros tiempos, cuando estos modelos no podían llegar al gobierno por elecciones, hoy se sublevan por los sueldos y se niegan a protagonizar el desfile del Día de la Independencia.

Candidaturas

Por el momento, Ezequiel Galli no parece tener oponentes para el año próximo y todo indicaría que hoy por hoy tiene muchas posibilidades de ir por un nuevo mandato.

Se está hablando mucho de la posibilidad de que José Eseverri decida probar suerte una vez más. Las encuestas no le dan mal ni mucho menos, apenas unos diez puntos menos que al actual Intendente, y, muy lejos, Federico Aguilera, cuyas posibilidades dependen mucho de lo nacional y de si Cristina decide o no presentarse como candidata.

Aunque con un techo ya conocido, las posibilidades de Federico se potenciarían notablemente con una postulación de su jefa. No correrá el riesgo de tener que pelear una interna con Eseverri porque José no quiere saber nada más ni con Cristina ni con La Cámpora. Y si el ex jefe comunal va por otro mandato lo haría con un peronismo no K.

Pero, aún en su propio espacio, todavía no lo ven como candidato, no porque no le vean posibilidades sino porque para serlo ya tendría que haber insinuado sus intenciones. En una palabra, ya debería estar en la calle.

Dispersión

A Galli y a Eseverri también los une su rechazo al cristinismo, aunque eso no implica que José decida jugar con un peronismo lejano al mundo K. Pero hoy el movimiento creado por Perón es una verdadera incógnita. Existen muchos candidatos, demasiados quizás, lo que si bien indica diversidad y participación, también suele ser contraproducente en un espacio en el que se maneja a base de liderazgos incontrastables.

Están Germán Aramburu, José Eseverri, Miguel o Guillermo Santellán, José Gervasio González Hueso y el mismo Federico Aguilera, aunque éste sienta mucho más estar con Unidad Ciudadana, un partido que hoy por hoy participa por fuera del peronismo pero con votos peronistas. Algo extraño, sí, pero se suma a todas las otras rarezas argentinas como la potencialidad electoral del dólar y el consumo excesivo con sueldos lánguidos y extenuados de luchar infatigablemente contra la inflación.

En ese punto, la Suprema Corte de Justicia bonaerense dictó una resolución histórica contraria al aumento recibido por los judiciales y a favor de una suba salarial más digna.

Judiciales

El fallo es histórico por donde se lo mire puesto que analoga la calidad del servicio de justicia con la dignidad de los haberes que percibe su personal.

Todo trabajo mal remunerado termina alienando (separando) al trabajador de su propio trabajo. Las bajas remuneraciones representan una forma de alienación, ya que por la retribución escasa la labor diaria pierde sentido al no servir para la propia realización personal del empleado y la de su propia familia. Una suba del 15% en los salarios cuando la inflación prevista es de más del 30 por ciento, termina siendo no sólo extremadamente escasa sino también hasta ofensiva y degradante.

Los pecados políticos

Efectivamente, José aún no comenzó a caminar la ciudad, no se reúne con la gente ni con las instituciones y evidencia una convivencia casi absoluta con la actual gestión.

Tanto es así que su bloque viene acompañando los principales temas en el Concejo Deliberante, por ejemplo, la elección de las autoridades, la Rendición de Cuentas, el aumento de tasas de servicios urbanos y hace apenas dos semanas, el traslado de la responsabilidad del marco tarifario de obras sanitarias a la Provincia.

No debería olvidarse que el eseverrismo acompaña además la negativa del oficialismo de subirle un puntito el impuesto a la piedra a las grandes cementeras.

José Eseverri es hoy integrante del directorio del Bapro, íntimo amigo de Joaquín de la Torre y del secretario general de la gobernación, Fabián Perechodnik, quien no deja de visitarlo cada vez que visita la ciudad.

Muchos pensaban que Eseverri había quedado mal parado cuando se alió con Aníbal Fernández después de haberlo negado (como San Pedro) "tres veces" a Sergio Massa, y que ese pecado lo condenaría de por vida. Sin embargo, José volvió a integrar el massismo, fue quien más midió en el espacio en los últimos comicios y puso de manifiesto que la política y los pueblos olvidan todo con increíble celeridad.

La política suele ser el arte de lo posible, por lo cual la lógica de las posibilidades es la del pragmatismo. A Helios Eseverri la gente le "perdonó" estar con Armendáriz y con Alfonsín, luego con Menem y Duhalde, posteriormente con De la Rúa y Ruckauf, y luego con Kirchner y Solá. Entonces, es muy dificil imaginar que el voto popular esté condicionado por la fidelidad del candidato. El voto "ético" o simbólico no es muy frecuente que digamos y lo que prevalece es otra cosa mucho menos simbólica y por ende más material y utilitaria.

Condenados

No sólo la selección es un manicomio, como la calificó un periodista español, sino que todo el país también lo es. ¿O el seleccionado sólo es un fiel referente de la nación que representa que injustamente se termina fagocitando al único que lo puede salvar, vale decir, Lionel Messi (el único jugador en la historia del fútbol que suma fans prescindiendo del equipo que representa, como un artista al servicio del arte en general)?.

El juego del consumo se terminará cuando todo ese dinero artificial se transforme en meros papelitos sin valor o a la gente le quede, por el consumo inflado, tal como pasó con la gestión anterior, un sinnúmero de electrodomésticos con pocas posibilidades de ser usados por "falta de enchufes", como le gustaba decir a un intendente del Conurbano.

El actual gobierno parece estar dispuesto a repetir esa receta del "voto electrodomesticado" que tan bien le funcionó al menemismo y al kirchnerismo. Como Mauricio Macri es un pragmático, también le apuntará a reactivar el consumo interno y a domar al dólar para llegar con vida al 2019.

En Argentina, tanto en fútbol como en economía, se sigue prescindiendo del método y del proyecto a largo plazo, por lo tanto, estamos condenados a luchar a ciegas permanentemente contra los mismos enemigos y con los mismos y gastados recursos.