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10.07 | Columnistas El momento más difícil para el Gobierno

Con viento y encuestas en contra

Si hasta hace pocas semanas las dificultades económicas no parecían suficientes para poner en riesgo una nueva victoria electoral de Cambiemos el año que viene tras la corrida cambiaria y la consiguiente trepada del costo de vida el panorama se modificó dramáticamente para el Gobierno. Por Daniel Puertas

Daniel Puertas
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Por primera vez en dos años y medio la mayoría de las encuestas ubican a Mauricio Macri en el rol de casi seguro perdedor en las presidenciales y todas marcan un notorio descenso de su imagen positiva mientras crecen las de sus potenciales adversarios en 2019.

Claro que las encuestas reflejan un momento y, como está muy probado, las cosas pueden cambiar muy rápidamente.

Pero hay un detalle imposible de soslayar: los sondeos influyen en personas cuyos actos se reflejan para bien o para mal en los acontecimientos. El más peligroso para el oficialismo es que los agentes económicos se convenzan de que el período de Cambiemos en el poder concluirá irremediablemente el 10 de diciembre del año que viene y que existe la posibilidad cierta de que el rumbo económico sufra una brusca modificación.

Eso no es importante en lo que hace a las inversiones extranjeras, las que de todos modos no pensaban tomar como destino a la Argentina como demostraron los hechos, pero sí lo es para los especuladores que pueden tratar de multiplicar ganancias cebándose en un país caído.

Ya algo de eso está ocurriendo y puede verse cotidianamente como los capitales especulativos aprovechan las necesidades del país para conseguir mayores ganancias, sea con el interés de las Lebacs o contribuyendo a la suba del dólar.

En cada una de las grandes crisis de la historia moderna se ha visto como los especuladores se abalanzan sobre cualquier país en problemas para sangrarle todo el dinero que pueden aprovechando su debilidad. Uno de los ejemplos más claros es el de Grecia, donde los mismos especuladores que alentaron a Atenas para que se altara fraudulentamente las reglas de la Unión Europea después comenzaron a apostar en su contra apenas se descubrieron las cosas y se supo que ese país estaba quebrado.

Con buena parte de sus cerebros ocupados en las especulaciones electorales, muchos dirigentes políticos pasan por alto esas cosas hasta que ya es demasiado tarde. Sobre un país en trance de derrumbe no sólo ganan votos los opositores sino también dinero los especuladores.

Una de las encuestas de mayor repercusión mediática es la de Gustavo Córdoba y Asociados, que mostró un visible repunte en la imagen de Cristina Fernández de Kirchner y una caída paralela de la de Mauricio Macri. Según ese sondeo, la ex presidenta tiene una imagen del 48,1 por ciento entre buena y muy buena mientras la muy mala y mala se ubica en el 48,9 por ciento.

Aunque el saldo es levemente negativo si la positiva se tradujera automáticamente en votos sería suficiente para ganar una elección en primera vuelta. Nada menos.

En tanto, el gobierno de Mauricio Macri tiene una imagen del 55,1 por ciento entre mala y muy mala, por lo que de llegar así a las próximas elecciones su reelección sería prácticamente una quimera.

Sin embargo, el crecimiento de CFK en las encuestas no es mal visto en sectores del oficialismo, ya que consideran que se puede revivir la polarización que tantos beneficios le procuró a Cambiemos en las dos últimas elecciones.

De todos modos, esa apuesta a la polarización como única alternativa también refleja las dificultades del Gobierno para ganar voluntades con sus actos.

Una de las últimas encuestas tiene datos todavía más preocupantes para el Gobierno. Es la de Hugo Haime, la que revela que Mauricio Macri perdería un eventual balotaje no sólo con CFK sino también con Sergio Massa y Juan Manuel Urtubey.

Y la pregunta giraba en torno de una fórmula integrada por Mauricio Macri y María Eugenia Vidal, es decir, las dos principales figuras del oficialismo.

Sin Vidal en la fórmula, el panorama es más sombrío aún para Mauricio Macri.

Una encuesta de Tendencias tampoco trae buenas noticias para Cambiemos, ya que según su estudio Macri sería derrotado en las elecciones si su adversario fuera el kirchnerista Agustín Rossi, quien le sacaría casi cinco puntos de ventaja a Macri.

En este sondeo Sergio Massa queda reducido a una perfomance como la de los últimos comicios, ya que obtendría algo menos de 14 por ciento de los votos.

El consultor Rafael Aragón comparte la opinión de los oficialistas que creen que el crecimiento de CFK es beneficioso para Cambiemos al revivir la polarización.

Aragón lo sintetizó en una frase sencilla y clara: "sólo Cristina puede salvar a Macri". Para Aragón, Macri vencería a CFK en una segunda vuelta por un 43 a un 38 por ciento.

Los números electorales son coherentes con los sondeos sobre expectativas económicas y situación actual, los que reflejan el creciente descontento de la población.

Los próximos meses pueden ser muy, muy largos para el Gobierno, especialmente si se confirmas los pronósticos sobre un salto alarmante de la inflación.