117302

13.07 SIERRAS BAYAS

Diez años de asistencia y amor por los callejeros

Son un grupo de vecinas de la localidad que hace diez años tienen como único objetivo el bienestar de los perros. Desde que Apaas por Mila existe los animales están castrados y cuidados por ellas que se mueven incansablemente para encontrarles un hogar y mejorar su salud. Una agrupación que desde el amor, hace lo que sea por los animales.

Mila fue una afortunada. Estaba lastimada en la plaza, sola sufriendo. ¿Cuál sería el motivo por el que tenía una tanza incrustada en el cuello? ¿Quién podría haberle hecho eso? "Sabíamos que teníamos que cortársela porque iba a morir, estaba en carne viva. La agarramos, estaba con susto y dolor, nos daba comida el carnicero para que se acerque. Le cortamos la tanza y entre vecinos juntamos plata para mandarla a Olavarría a curarse". Así relatan Marta Ojeda y María Mercedes Markovina la triste historia que dio inicio a uno de los proyectos más importantes de Sierras Bayas, Apaas por Mila, asociación protectora de animales que cumplió diez años.

Desde el momento en que Mila apareció hace poco más de diez años todo cambió. Se organizaron y planificaron en conjunto el trabajo por los callejeros de la localidad. Las castraciones son una de sus proridades y las solventan con fondos propios que van apareciendo en eventos que organizan o donaciones de los vecinos ya que, a pesar del pedido a Bromatología, no cuentan con la posibilidad de que el Consultorio Veterinario móvil esté en la localidad con cierta regularidad. "Castramos a perras que encontramos" explicaron y entre todo el grupo de mujeres que componen la agrupación se dividen y "cada una controla su sector, la plaza y cada barrio" para mejorar la calidad de vida de los callejeros.

Tenencia y castración

Lo principal para ellas es la tenencia responsable. Hay que "concientizar a la gente que tiene el perro afuera, en algunos barrios hay muchos perros sueltos y se complica". Eso lleva a que haya tantos cachorros abandonados y otros tantos deambulando por la localidad sin cuidado y expuestos a múltiples riesgos.

"Las que tenemos de la calle, enseguida los castramos", expresaron y también lo hacen con machos. En un primer momento trabajaban junto a un profesional veterinario de Olavarría pero actualmente realizan alrededor de cinco castraciones por semana (entre perros y gatos) con dos profesionales, Guillermina Ángel (de Sierras Bayas) y otra colega. En otras épocas han llegado a las doce intervenciones por semana. Siempre con fondos propios.

Adopciones

Lamentablemente tuvieron que reconocer que "a veces la gente prefiere un perro de raza a un perro de la calle". Los callejeros que necesitan amor y cuidado son muchos y de diferentes edades. Las redes sociales les ayudan a las integrantes de Apaas a encontrar una familia pero, muchas veces, hasta que alguien aparece la tenencia se hace difícil. De todos modos, no dejan de disfrutar del encuentro con esos seres que les dan tanto amor. "Nos vamos organizando viendo quién va a llevar a cada perro a donde lo adoptan. Si damos hembra, la castración es a cargo de la protectora". Les ha pasado que, por ejemplo, algunas familias se llevaron perros que después devuelven. Y es ahí donde la búsqueda de un adoptante comienza. "Nos ha pasado que a una semana de adopción lo tuvimos que traer de nuevo. Llega un momento que la situación te desborda", manifestaron.

Como no cuentan con un espacio físico como protectora sus casas se llenan de perros. "He llegado a tener veinte", se sonríe María. Lo que agradecen es la colaboración de la gente durante estos diez años, "siempre nos donan alimento y nos ayudan", sostuvieron.

Quienes quieran ayudarlas pueden acercarles alimento, jeringas descartables, algodón y agua oxigenada.

"Locas" por los animales

En Apaas trabajan incasablemente por los animales. Ha cambiado la composición del equipo de trabajo, han perdido a una integrante muy querida en un trágico accidente y el plantel se ha renovado. Pero allí siempre estuvieron Marta y María guiando el camino a quienes se sumaban. "Para hacer esto tenes que sentirlo desde lo más profundo. Para algunos somos una locas, para otros un animal es un animal. Pero tienen sentimientos, tienen vida, sufren, pasab hambre, frío, calor" expresan con mucha emoción. Y su sueño parece utópico pero no lo es, "que no haya más perros en la calle".