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29.07 | Opiniones Carta de lectores

Sobre la tenencia de droga para consumo personal

Sr. Director:

Se anuncia en Clarín del día 17-7 que el nuevo CP incorporará la doctrina del fallo "Arriola" sobre la tenencia de droga para consumo personal.

El nuevo CP, de cuya redacción los ciudadanos no han tenido la más mínima información ni participación, establecerá que no es punible la tenencia de droga para consumo personal y en ámbito privado.

Según parece abarcará todas las drogas y no la marihuana solamente, como era en el fallo Arriola.

Lo que se despenaliza es la tenencia. Pero la tenencia de droga no es un estado permanente del ser humano. Todos tenemos nariz y la tenemos desde el nacimiento hasta la muerte. Pero la tenencia de droga está precedida por un estado de no tenencia de droga ¿Y cómo se pasa de un estado a otro? Por la compra, evidentemente.

La marihuana puede ser de fabricación personal (yo la planto, la riego, la cosecho y me la fumo). Pero las demás no. Las demás las vende el Narcotráfico, al cual según el mismo Código Penal hay que combatir con penas severísimas.

Ahora bien, comprar droga sería conducta legal (si bien el CP se abstiene prudentemente de expedirse sobre el tema) ya que si la tenencia es legal, la tenencia debe provenir de un acto legal. Por eso no se pueden comprar cosas robadas y el actual Código castiga a quienes lo hacen. O sea lo que se llama "reducidores".

Entonces hemos fabricado un mundo en el cual la venta de droga está a cargo de una entidad maléfica que hay que combatir por todos los medios. Vender es un delito. Por el contrario, comprar esa droga es un derecho.

No se necesita haber estudiado Derecho para advertir que esto es un disparate. Un contrato (la compra de droga es un contrato de compraventa) no puede ser lícito para una de las partes e ilícito para la otra.

Estudiar si la compra de droga es lícita o ilícita (en un mundo en el cual la tenencia es lícita) nos lleva a un tembladeral jurídico que no es del caso debatir aquí. Pero hay algo que es irrabatible, aun fuera de esa discusión. Quien tiene droga en su poder es porque la compró. Y si la compró, se hizo un colaborador del delito. Un colaborador infinitesimal, ya que la droga para ser consumida en la intimidad solo vale poco dinero. Pero esa compra multiplicada por millones de consumidores y multiplicada por millones de compras al año, significa esa monumental suma de dinero que manejan los Narcos y por la cual todos los días se matan. No es necesario pensar en México. Con Rosario alcanza.

En consecuencia, un infinitesimal colaborador del delito infringe una parte del artículo 19 de la Constitución Nacional del cual todos se olvidan: "Ni perjudiquen a un tercero". Todos los muertos de Rosario son los terceros. Nadie puede argumentar "yo en mi privacidad consumo drogas pero con los muertos de Rosario no tengo nada que ver". No es así, por su plata se están peleando.

Este problema no se plantea en estos términos ya que se infringe el "pensamiento políticamente correcto, progresista y simpático". Pero por eso andamos como andamos.

Habiendo terminado esta nota me entero que se van a movilizar las FF.AA. para combatir el narcotráfico. Ahora bien, ¿para qué vamos a combatir a los que venden si después de fronteras para adentro le hacemos el caldo gordo a los que compran?

Dr. Adolfo Rocha Campos