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03.09 

Hermetal: Una empresa que no se achica nunca

Fue fundada por Arturo Minvielle, quien cumplirá 80 años y se mantiene en actividad. Su actual gerente, Guillermo Scolaro, con más de dos décadas en la firma, adquirió el mismo empuje para que Hermetal continúe creciendo en la industria de las aberturas, desde Olavarría hacia la zona. Con inversiones y con el respaldo de las normas ISO, tiene un objetivo claro y va detrás de él para expandirse.  

En plena tormenta, Hermetal S.A. terminó de instalar su fábrica de aberturas de PVC con tecnología italiana, que ocupó dos contenedores para el traslado y requirió una inversión inicial de 200 mil euros, a lo que se deben sumar los impuestos para entrarlas al país. Así, la empresa fundada por Arturo Minvielle varias décadas atrás decidió apostar al futuro a despecho de las acechanzas de la época.

Don Arturo, próximo a cumplir los ochenta años, se mantiene en actividad y siempre "está al pie del cañón", según cuenta con indisimulado orgullo el gerente de la firma, Guillermo Scolaro, que ya lleva 22 años de trabajo en la fábrica.

Scolaro y Minvielle se conocieron "por un amigo en común, a través de Rotary" y el joven analista de sistemas comenzó a realizar algunas pequeñas tareas específicas, las que se fueron ampliando hasta que un día se quedó directamente en la empresa que ahora gerencia.

Arturo Minvielle fue galardonado pocos años atrás con uno de los premios pionero. Su empresa es considerada modelo en el ramo.

Actualmente emplea a treinta personas que se desenvuelven en un espacio que creció de los 400 m2 iniciales a los 3000 de hoy. Una de las características singulares de esta firma es que a pesar de que atravesó unas cuantas crisis económicas a través de su historia "nunca se desprendió de ningún empleado" y ahora tampoco piensan en eso, a pesar de que "actualmente estamos trabajando al 30 por ciento de nuestra capacidad", según apunta Guillermo Scolaro.

"Arturo siempre atiende al empleado. Siempre se trata de solucionar los problemas sin tocar al trabajador. Acá no se echa a nadie", sintetiza el analista de sistemas ahora convertido en gerente.

La incorporación del PVC al aluminio es un imperativo de la época, ya que "siempre una materia prima desplaza a otra. Pasó con la chapa, con la madera, suplantadas por el aluminio y ahora el PVC está ganando su lugar y conviviendo con el aluminio", explica didácticamente Scolaro mientras recorre la planta y exhibe una muestra de PVC que es una imitación perfecta de la madera.

La última época de oro de la firma se dio al ritmo de los créditos Procrear, cuando mucha gente construía sus casas con esta financiación y también se encaraban reformas y mejoras en casas ya levantadas.

La expansión de la empresa permitió que se atendiera un amplio mercado que incluía ocho provincias del sur, del centro y del nordeste del país.

"Las inversiones no se amortizan si trabajáramos sólo para el mercado de Olavarría", puntualiza Scolaro.

Los técnicos italianos terminaron de montar la fábrica de PVC hace pocos días y Hermetal ya está lista para afrontar el próximo desafío, el que se da en una época marcada por las dificultades.

Pero "si no fuéramos optimistas no seríamos argentinos. Ya nos habríamos ido del país", dice Scolaro riendo, aunque no minimiza los obstáculos que aparecen en el horizonte.

"Los costos de los insumos son directamente en dólares", por lo que la trepada en el precio de la divisa estadounidense obliga a estar recalculando permanentemente. Además, la ausencia del crédito se advierte en el mercado, ya que mucha gente debe postergar construcciones o reformas.

De todos modos, como el resto del país, la gente de Hermetal tiene experiencia en crisis y por ende sabe que ninguna lluvia dura eternamente. En la crisis de 2001-2002 "llegamos a trabajar apenas dos veces por semana", lo que hace más destacada la actitud de Arturo Minvielle respecto de los trabajadores, todos los cuales conservaron sus empleos y cobraron sus salarios después del colapso que sobrevino a la caída de la convertibilidad.

Con el cambio de gobierno la actividad había comenzado a ralentizarse, pero "este año había comenzado a levantar, hasta que llegó la corrida cambiaria".

Hermetal llegó a trabajar con 25 toneladas de aluminio y hoy lo hace con apenas seis, lo que sirve para medir el nivel de actividad, aunque nada de eso aleja el optimismo del que hace gala Guillermo Scolaro mientras muestra las modernas máquinas italianas ya en condiciones de funcionamiento.

A diferencia de otras pymes, Hermetal no se ve afectado por el gran aumento del precio de las tarifas de los servicios públicos, ya que no usan gas y el gasto de electricidad es soportable.

Si ahora los tiempos son difíciles, apenas los malos vientos dejen de soplar la empresa estará lista para aprovechar el clima favorable, con una tecnología moderna, con personal altamente capacitado y con una fe envidiable.

Otra de las características destacadas de Hermetal es que fue la primera en su rubro en certificar las normas ISO, ese conjunto de reglas sobre calidad y gestión de calidad, establecidas por la Organización Internacional de Normalización. "En octubre debemos renovar la norma ISO", cuenta Guillermo Scolaro, seguro de que la calidad de las prestaciones de Hermetal serán reconocidas nuevamente