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03.09 Llegó desde Pysandú con sus padres y ya se hizo olavarriense

El Uruguayo, la ferretería que además de venderle le soluciona todo a sus clientes

José Luis Satriano hace tres años que instaló su ferretería, un objetivo que tenía desde hace tiempo. Pero no deja de realizar su trabajo integral de servicio en los domicilios. Lo bueno es que cuando un cliente va a comprar algo, le sugiere, recomienda y aconseja, además de explicarle porque el uruguayo sabe de lo que está hablando. Además, tiene herramientas para alquilar. Es decir, es una ferretería todo terreno.  

José Luis Satriano (47) es bien uruguayo. De Paysandú. Y, por supuesto, el mate es su fiel aliado y al termo lo lleva para todos lados. Y llegó a Olavarría porque su familia decidió trasladarse para estos pagos. "Fueron por razones laborales de mi papá. El vino en el ´70 y pico y la familia se vino para Olavarría en el ´80, un par de meses antes de la inundación y perdimos todo. Nos gustó y nos quedamos acá. Vinimos de Uruguay casi caminando. Mi papá era mecánico vial y lo trasladaban de un lugar para el otro y como en esa época se hacían muchas rutas, entonces lo trasladaron para acá y mi mamá tampoco quiso seguir trasladándose y por eso nos quedamos en Olavarría", dice Satriano.

"Hacía un mes que estábamos acá y la inundación nos dejó sin nada. Como no conocíamos nada, la gente nos decía que no iba a pasar nada. No levantamos ni una silla porque la gente nos comentaba que no teníamos que preocuparnos, que cuando mucho el agua podía llegar al cordón de la vereda, pero tuvimos más de dos metros de agua porque vivíamos en Lavalle entre Cortés y Rendón. Así que hubo que empezar de vuelta" siguió contando este uruguayo que más que ferretero parece un RRPP, ya que con todos los clientes siempre tiene algo para comentar.

Obviamente, su ferretería se llama El Uruguayo. "No me siento taaaan uruguayo porque desde chiquito que estoy en la Argentina. Pero lo que me gusta de los uruguayos es el carisma que tienen, su forma de ser. Llevátelo y después me lo pagás, decimos. Y es así. Lo mismo he notado en Entre Ríos, en Colón" resalta este noble uruguayo que hace tres años tiene la ferretería en la Avenida Pringles al 2600.

"¿La ferretería?, hace tres años que la tengo. Antes siempre me había dedicado, durante muchos años, a la pintura de obra y servicios. Pero aún hoy lo sigo haciendo porque tengo muchos clientes. Hago de todo en la casa, es decir electricidad, gas, pintura. Y esto de la ferretería era algo a futuro y me largué; todavía no pude empardar, pero hay que seguir más allá de que está difícil. Siempre dije que un día iba a tener una ferretería y no pensé que iba a ser tan pronto. Desde las 7.30 tenemos abierto hasta las ocho de la noche o a veces a las nueve, por lo que es mucho trabajo, sobre todo haciendo horario corrido de lunes a sábado, mientras que los domingos y feriados medio día. También tenemos alquiler de herramientas, de todo tipo para trabajo en general, como albañilería, jardinería, con un stock que de a poco se va armando, como amoladoras, sierras circulares, patarreras, hidrolavadoras, grupos electrógenos. Quisiera tener más, pero vamos armando un stock que es lo que pretendo, máquinas de pintar, compresores, escaleras, andamios", continuó contando José Luis.

"Dentro de todo el negocio se mueve. En el negocio tengo para vender de todo, para agua, luz, gas. E inclusive hasta cosas de pesca -que me gusta- tenemos, pero en este aspecto hay cosas dolarizadas y no ha venido el viajante ya que hay precios inestables. Está difícil, pero creo que o nos vamos a acostumbrar, se va a parar o va a pasar algo, porque no es fácil decirle a alguien un precio y a la semana otro precio. ¿Lo que más se vende?, se ha focalizado más para una ferretería de barrio, que se vende lo diario (lámparas, tornillos, tarugos, sogas, pintura, pegamentos, etc.) y hay gente que viene por otras cosas porque yo he querido industrializarme y viene por tornillería más pesada, discos de corte. No estoy a full con la maquinaria porque es un precio competitivo respecto de marcas e importación, y tengo maquinaria que sea buena que pueda solucionarle el problema al cliente. Además, cuando la gente viene a preguntar algo respecto de ferretería y todo lo relacionado a solucionar un problema de la casa, lo sé; entonces se va con una respuesta clara, concreta y que le solucione, porque el que viene a comprar es porque se está haciendo las cosas ellos mismos en su casa. En El Uruguayo le solucionamos, además de vender lo que viene a buscar" terminó diciendo José Luis, respaldado siempre por su esposa Karina Mazars (46), firme a su lado trabajando en la ferretería.