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03.09 AZUL

Luz Azul, una industria que crece con bases sólidas

La empresa tuvo un crecimiento exponencial que no sólo está basado en el incremento de personal y de producción, ya que ratifica la expansión que ha logrado Luz Azul en los primeros seis años de gestión -se cumplieron en abril- la firma que administran Gabriela Benac e Ismael Bracco.  

La empresaria, que acredita una fuerte descendencia en el rubro de firmas lácteas, teniendo en cuenta las precarias condiciones en las que se hicieron cargo en su momento de la empresa azuleña, admitió que el resultado de este período -coincidente con sucesivos procesos de crisis de la economía nacional- es algo "increíble".

"Se produjo una retracción enorme en el consumo y este gobierno no termina de encontrarle la vuelta a la economía. Si me preguntás cuál es el secreto de este crecimiento, considero que es habernos focalizado en tratar de sacar a los intermediarios para llegar directamente al consumidor final. Llegar a eso no fue fácil. Hubo un montón de trabajo, montón de equipo, de compromiso y de marketing y publicidad para llegar a los medios nacionales. Hoy contamos con 25 locales entre propios y franquiciados y próximamente abriremos dos más, en Núñez y Pacheco", indicó Benac. Y agregó que el plan de acción para Luz Azul "siempre lo tuve bastante claro", al tiempo que Bracco coincidió con su socia al señalar que "siempre supimos adónde queríamos llegar".

"Siempre digo que mi mayor virtud es equivocarme. Es que el equivocarme me permite poder dar marcha atrás y retomar con mayor claridad. El proyecto es tener el 80 o 90 por ciento de nuestra producción en un canal propio. Con eso no es que se gane más dinero sino que se logra mayor estabilidad. Hemos crecido mucho en distribución y productos de terceros, que son el fiambre, aceitunas y tapas de empanadas. Todo eso hace al complemento de lo que es una fábrica de quesos, algo que para Luz Azul antes no existía", precisó Benac.

La disolución de SanCor

Bracco dijo que la disolución de SanCor hizo que muchas pymes pequeñas pasaran a ser medianas y, como dato llamativo, mencionó que La Serenísima en 2018 perdió el primer puesto en cantidad de litros recibidos por día; fue superada por La Paulina. En tanto dijo que en Luz Azul las mejoras en la automatización les permite estandarizar la calidad, producir mayor cantidad de litros por hora y hacer más eficiente el proceso. "Se incorporó maquinaria que permite hacer mayor cantidad de quesos en menor tiempo", advirtió el empresario.

Benac, respecto de la misma cuestión, aportó: "Antes ese tipo de tecnología estaba sólo a mano de las grandes empresas. El proceso económico del país va a llevar tiempo, pero diría que no vamos por mal camino y tenemos que seguir apostando".

Números que son

extraordinarios

Benac y Bracco dieron cuenta de las cifras de lo que la empresa láctea azuleña producía, seis años atrás, y la elaboración actual. De 8.000 litros diarios pasó a 70.000 litros, y de 18 a 60 empleados en la planta. En total, aclaró Benac, la compañía tiene 120 empleados en forma directa y, contando las franquicias -excepto una, que está en la ciudad pampeana de General Pico, ya que el resto se divide entre provincia de Buenos Aires y Ciudad Autónoma-, el número de dependientes se eleva aún más.

"Más de 200 personas se ponen a diario la remera de Luz Azul y eso es un orgullo para nosotros y para la ciudad", afirmó la titular de Ensemble. Luz Azul cuenta con tres camiones, con chasis y acoplado, para recolectar la leche de los tambos. Los recorridos avanzan por la Ruta 226, casi hasta la rotonda Laprida-La Madrid; otro por Ruta 3 hacia Benito Juárez y el que recolecta en Azul y cerca de Tandil.

Si de crisis y oportunidades se trata, Benac lamentó el difícil momento que atraviesan los tamberos a partir de la cotización en dólares de insumos básicos para alimentar a los animales. "Las vacas comen dólares y los tamberos cobran pesos" definió la empresaria, quien mencionó que el tambero debería recibir 8,20 pesos por litro de leche.

"Hay una frase que dice que en todas las crisis hay una oportunidad. Nosotros la supimos aprovechar, pero la aprovechamos con equipo, con trabajo, dedicándole un montón de horas, formando gente. Hemos logrado que las 120 personas que se desempeñan en la firma no vengan a cobrar un sueldo sino a ser parte de un proyecto, y eso es lo más rico que puede tener un empresario: hacer que su equipo esté convencido y sea parte del proyecto", amplió.

Benac mencionó que ellos tomaron la cuestión administrativa (control, sistema, chequeo de stock) como un aspecto fundamental, y dos ingenieros en sistemas están enfocados en todo ese proceso de supervisión.

"Hay algo que siempre destaco y es que a nivel comercial se hizo muchísimo y se va a seguir haciendo; y también a nivel productivo, pero creo que falta mucho por hacer: estaremos en el 5 por ciento de lo que pretendemos alcanzar en materia de calidad", expresó Bracco.

En la entrevista ambos dijeron que mantienen el despliegue de acciones solidarias que forman parte de una política social empresaria y de compromiso con la comunidad. De ahí que adoptaran la iniciativa de la inclusión laboral para personas con capacidades diferentes. "Para quedar deben superar un estándar mínimo de calidad en la manipulación de alimentos" señaló Benac, y comentó que en los últimos días comenzó a desempeñarse en la planta una joven con capacidades diferentes.

Dulce aporte

Continuando con una tradición heredada de su padre, Gabriela Benac confió que las acciones de beneficencia son cuestiones basales y con continuidad. "Para el Día del Niño todas las entidades que tengan chocolatada recibirán la leche en forma gratuita. Además, tenemos un compromiso para nuestro aniversario que todos los años renovamos, que es proveer lácteos a una entidad. Esta vez le tocó a la Escuela Especial N° 504. De esa manera devolvemos a la sociedad de Azul un poco de lo que nos da", explicó.

El orgullo de

una gran marca

"A la gente de Azul le da orgullo ver la marca en otras ciudades. El azuleño tiene un fanatismo increíble con Luz Azul". La expresión surgió de Gabriela Benac, quien anunció la puesta en marcha de la campaña "Probá el dulce y decí si no es el más rico del planeta", y resaltó la importancia de participar en diferentes certámenes con los productos propios.

"La participación en concursos es una forma de premiar al equipo. Está bueno medirse, probarse, evaluarse y hacer una autocrítica; todo en un solo concurso y lugar" dijeron casi al mismo tiempo la empresaria y su socio, para recalcar que "uno de los grandes secretos es lograr el equilibrio entre el precio y la calidad".

"Una vez al mes -indicó Benac- nos vamos de viaje y no podemos dejar de acordarnos que fue muy bravo al comienzo. Todo se resolvió con trabajo, con compromiso, con honestidad. Nadie de Azul te dice que no cumplimos lo que decimos o que no le pagamos a nuestro personal. No basta con trabajar si después no cumplís, si no pagás, si no motivás, si no tenés compromiso. Es mucho de todo. Así se logra el éxito".

Puntualizó que "en la Argentina se terminó la era de empresarios ricos y empresas pobres. Lo que se generó (en Luz Azul) no fue ni el yate ni el Mercedes Benz ni la casa en el country. Lo volcamos en la misma empresa. Nosotros alquilamos los dos".

La empresaria sostuvo que la proyección está puesta en mantener y apuntalar el crecimiento. "Nos sentimos referentes. A mí me consultan desde muchos ámbitos y el mejor ejemplo que tenemos para dar es que laburamos. A eso le sumamos dedicación, entusiasmo, esfuerzo; de esa manera, todo es posible" señaló, y admitió que han recibido consultas por franquicias desde Concordia (Entre Ríos), Mendoza, Tucumán y Salta, pero existen serios inconvenientes en materia de logística. Esa es una de las cuestiones a tratar de resolver.