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Las mascotas aumentan la socialización y autoestima de los más pequeños

Ayudan a reducir el estrés y la ansiedad, alivian la soledad, potencian la responsabilidad, estimulan la actividad física. Las ventajas de tener una mascota son innumerables.

La decisión de tener una mascota en familia es un acto de responsabilidad, ante todo, pero la gran mayoría de las personas que conviven con mascotas aseguran que es una de las elecciones más positivas que han tomado en su vida.

Y no es para menos: el hecho de incorporar una mascota en la vida familiar tiene un sinfín de ventajas que pueden resumirse en una mejora de la salud emocionaly física de todos sus miembros, además de enriquecernos como sociedad.

Tener mascotas ayuda a desarrollar áreas como la empatía y la conciencia ecológica que generan sentimientos de comprensión y humanización, y ayudan a gestionar las emociones para interaccionar de forma asertiva.

Pero se dan también beneficios en el plano físico. Existen mejoras en las habilidades motoras, ya que el hecho de tener un perro hace que los niños corran, paseen o jueguen con su animal. Estas actividades, además de ejercitar el animal, ayudan a que los niños abandonen las actividades sedentarias y se muevan.

En resumen, los beneficios de tener una mascota para los y las más peques de la casa:

  • Aprendemos a responsabilizarnos de un animalito que depende de nosotros. Este factor es muy importante en los/as niños/as. Con una mascota en casa, se adquieren unos valores de aprendizaje muy positivos, será más responsable y tendrá mejor actitud, además de contribuir a su autoestima y a su autoconfianza.
  • Romperemos nuestra rutina. Sobretodo si nuestra mascota es un animalito en fase de crecimiento. Si lo adoptamos (la mejor opción) nos encontraremos con un animalito al que tendremos que esforzarnos en conocer.
  • Nos estimulará para que hagamos actividad física. Hay que sacar las mascotas a la calle para que jueguen y sean más felices.
  • Nos aportará bienestar emocional. Está comprobado que cuando acariciamos a un animal nuestro cuerpo segrega endorfinas, con lo que se reduce el estrés y la ansiedad. Son una fuente inagotable de compañía y afecto, además de un gran apoyo para hacer frente al aislamiento y la soledad.
  • Ayudan a bajar la presión sanguínea y fomentan la salud cardíaca. Recientes estudios demuestran que tener una mascota en casa favorece estos aspectos esenciales para el buen funcionamiento del organismo humano.

En definitiva, la vida es mucho más divertida con una mascota en casa.

NO OLVIDAR: a la hora de criar a un niño con una mascota, es indispensable que integres al animal desde el principio con la criatura. Si lo apartas porque pensas que puede hacerle daño de alguna forma, tanto el animal como la criatura, verán al otro con desconfianza. Permití que se relacionen con armonía. Te vas a sorprender de lo bien que resultan estas experiencias.