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24.10 | Carta de Lectores Cartas de lectores

Sobre el acto de Bomberos

Sr. Director:

Agradezco la excelente información a doble página central y a color, destacando el emotivo acto de reinauguración del moderno edificio del Destacamento Nº 3 de Hinojo de Bomberos Voluntarios y desde luego la nota destacada relacionada con mi despedida como locutor oficial del cuerpo activo, alejándome por propia decisión, luego de más de dos décadas dedicadas desinteresadamente a esta benemérita institución en la que además me desempeñé como consejero. 

El pasado sábado tuve el privilegio de compartir el reconocimiento a dos dignos jefes de bomberos: el comandante general Raúl Andrés Ferreira y el comandante mayor de la reserva Héctor Alberto Hoyos, quienes me honraron siempre con su amistad.

Siento la necesidad de recordar con emoción y agradecimiento a un hombre que vino a Olavarría para hacerse cargo en 1947 de la sección fotograbados del Diario EL POPULAR.

Don Juan Antonio Puebla se aquerenció en Olavarría y aquí formó su hogar con Lucía Messineo. Aquí nacieron sus hijos y aquí desde el mismo momento de su llegada, se dedicó con notable entusiasmo y sus mejores esfuerzos para lograr concretar su sueño dorado: la creación de nuestro benemérito cuerpo de Bomberos Voluntarios.

Y lo logró sobradamente, siendo el nervio motor y el gran hacedor de la institución, que precisamente este mes de octubre recuerda sus 69 años sirviendo dignamente a nuestra comunidad.

Con la jerarquía de comandante, fue el primer jefe del cuerpo activo y para recordarlo, el edificio del cuartel central en la avenida Colón lleva el nombre de "Comandante Juan Antonio Puebla".

Evoqué también en el emotivo acto del pasado sábado 20 al primer presidente de la institución: Alfredo Nicolini, en cuya antigua farmacia de Vicente López y General Paz, a metros de la redacción del Diario EL POPULAR, se llevaban a cabo las reuniones preparatorias que desembocarían finalmente el domingo 2 de octubre de 1949 en la creación de nuestra Asociación y del digno cuerpo activo, en una multitudinaria asamblea llevada a cabo en la sala del cine París, frente a la plaza Coronel Olavarría, a metros de la farmacia Nicolini.

Así se fue construyendo esta historia marcada a fuego y he querido recordarla en agradecimiento, admiración y respeto a nuestros dignos bomberos voluntarios, que con desinterés, sacrificio, abnegación y valor cumplen una invalorable tarea.

Finalmente deseo recordar la visita que le efectué en 1999 a Lucía Messineo, viuda del comandante Puebla, e invitarla al cincuentenario, teniendo el privilegio de haber integrado la comisión organizador del acontecimiento.

En un momento doña Lucía me hizo entrega de una medalla perteneciente a su esposo, en prueba de afecto y reconocimiento por la amistad que siempre mantuve con el querido y recordado "Negro" Puebla. Es que en mi condición de periodista y publicitario le encargaba con frecuencia a Puebla la confección de fotografías y grabados.

Le expresé entonces que me hacía cargo como depositario de ese galardón y que cuando estuviese funcionando el Museo de Bomberos -asignatura pendiente que me comprometo a concretar-, allí estará ocupando un lugar de privilegio junto con otros elementos del cuerpo activo, entre ellos la histórica y querida "Chancha", la primera autobomba que se incorporó.

Desde luego que habría mucho más para recordar de esta querida institución que me marcó a fuego y que disfruté como consejero y desde siempre en calidad de locutor oficial, en todos los actos llevados a cabo en el cuartel central y los destacamentos de Loma Negra, Sierras Bayas e Hinojo, que desde el sábado lleva el nombre de "Comandante Mayor Marcelo Rafael Menchaca", un muy querido 2º jefe del cuerpo activo.

Mi reconocimiento a la institución en las personas de Ricardo Luissi, presidente del Consejo Directivo y del comandante general, Raúl Andrés Ferreira, jefe del cuerpo activo, por estar siempre junto a mí.

Reynaldo M. Warman