25.10.2018 

La vitamina del sol

La vitamina D participa en procesos como la absorción y el mantenimiento de los niveles de calcio, fundamental para mantener todas las funciones vitales y la estructura adecuada de los huesos. 

Directa o indirectamente, la vitamina D controla más de 200 genes, incluyendo los responsables de la proliferación celular y la modulación del sistema inmune.

A esta vitamina también se la llama "vitamina del sol" porque el cuerpo la sintetiza después de la exposición a la luz solar. Bastan 10 minutos de luz solar de verano -sin protector solar- 3 a 4 veces por semana para ayudar al cuerpo a sintetizar la vitamina D que necesita.

Algunos grupos de personas tienen mayor necesidad de vitamina D y deberían chequear sus niveles por lo menos 1 vez al año, señala el Instituto de Diagnóstico e Investigaciones Metabólicas. Se trata de las embarazadas, las personas con enfermedades autoinmunes, quienes han sufrido fractura de caderas y los adultos mayores, ya que, al exponerse a la luz solar, su piel no produce vitamina D con la misma eficacia que en la juventud y sus riñones tienen menor capacidad de transformar esta vitamina a su forma activa. También las personas de piel oscura, porque su piel tiene menor capacidad de producir vitamina D a través del sol, los pacientes celíacos y quienes tienen problemas de obesidad.

Los lácteos u otros alimentos que contengan esta vitamina generalmente no alcanzan para brindar los requerimientos diarios adecuados, por lo que la única fuente suficiente de vitamina D la aporta la exposición al sol.