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16.11 Cambio histórico

La comunidad científica mundial votó la redefinición del kilo

Se abandona el kilo patrón, un cilindro de platino e iridio custodiado en Francia por 130 años. El testimonio del argentino que votó por el cambio. 

Desde este viernes, un kilogramo ya no es lo que era. La Conferencia Internacional de Pesos y Medidas votó cambios históricos en el Sistema Internacional de Unidades (SI) que afectará al amperio, al kelvin, al mol y, por supuesto, al kilo. Esa unidad temida en la balanza propia los lunes, vigilada con celo en la verdulería y a la vez muy importante para la ciencia, acaba de ser redefinida.

Héctor Laiz, gerente de Metrología, Calidad y Ambiente del INTI, presidente del Sistema Interamericano de Metrología, votó este viernes a favor del cambio en Versalles, Francia. "Yes" dijo, en cuarto lugar, cuando por orden alfabético le llegó el turno a la Argentina. Para hacerlo, Laiz -relató a Clarín ?minutos después- se puso de pie.

La unanimidad entre los 18 países que votaron "el nuevo kilo" llegó a las 9.30 de nuestro país. "Fue un momento asombroso para la ciencia, en la reunión se aprobó la mayor redefinición del Sistema Internacional de Medidas (SI) en base a las constantes fundamentales en vez de a patrones menos precisos y que no tienen carácter universal", detalla a este diario el único argentino entre los 18 expertos, de la misma cantidad de países, del Comité Internacional de Pesas y Medidas.

Desde la organización hablan de "cambio histórico" y de un gran valor científico pero ¿en qué nos afecta a los que no somos científicos?

Esta es la mayor revisión del SI desde su instauración en 1960 durante la 11° edición de la Conferencia, cuando amplió y reformó el sistema métrico decimal, legado de la Revolución Francesa. Originalmente, las unidades de medida se determinaban a partir de objetos físicos o propiedades de materiales, pero estos pueden cambiar con el tiempo o en diferentes entornos, por lo que en el último siglo se han ido sustituyendo por constantes físicas.

"El kilo es la única unidad que -hasta hoy- se basaba en el conocido como Gran Kilo, un cilindro de platino e iridio custodiado en Sèvres (a 14 kilómetros de París) y que fue durante 130 años el patrón del kilo y el referente universal para medir cualquier peso", dice Laiz, de 54 años y oriundo de Buenos Aires.

Habiéndose achicado alrededor de 50 microgramos, los expertos decidieron que le llegó la hora de jubilarse, lo que marca el fin definitivo de la relación entre el SI y los objetos físicos. "No nos podemos fiar de un objeto del siglo XIX que fluctúa", coincidieron los científicos que desde hacía diez años discutían este tema.

Según la propuesta presentada, de ahora en adelante el kilo se definirá en relación con la constante de Planck, central en la teoría de la mecánica cuántica y que debe el nombre a uno de sus padres, el físico y matemático alemán Max Planck.

¿Qué es, ahora, exactamente un kilo?

La constante de Planck es una constante física considerada invariable, con un valor adimensional y universal que puede ser reproducida en un laboratorio sin estar sujeta a un objeto físico.

"Esto asegurará su estabilidad a largo plazo y, por lo tanto, su confiabilidad, que actualmente está en duda", señalan desde la Oficina Internacional de Pesos y Medidas (BIPM, por sus siglas en francés).

Además del kilo, los Estados Miembro de la Oficina Internacional de Pesos y Medidas con derecho a voto en el congreso se pronunciaron sobre la redefinición de tres unidades más en función de constantes universales invariables.

La revisión del SI implica que el amperio se mida en función de la carga elemental y que el kelvin (unidad de temperatura) lo haga con base en la constante de Boltzmann.

Finalmente, el mol (unidad utilizada para expresar la cantidad de sustancia) se establecerá en relación con la constante de Avogadro.

El establecimiento del resto de unidades (el segundo, el metro y la candela) no cambiará, pero se revisará la forma en que se escriben sus definiciones para que sean coherentes con las nuevas.

Aunque a veces imperceptibles en la vida cotidiana, los cambios en el SI conllevarán mejoras en múltiples ámbitos. Por ejemplo, más precisión en la administración de medicamentos, en resultados de análisis médicos, en los sistemas de navegación por satélite, en competiciones deportivas o en los mercados bursátiles.

"Después del metro, que en 1983 se cambió y desde entonces ya no se toma como referente una barra de platino e iridio sino que se define en función de la velocidad de la luz, la redefinición del kilo es el cambio que más nos toca a todos", dice el votante argentino, que estuvo en la misma conferencia en 2014 y esta noche regresará al nuestro país.

"Ahora se espera que dentro de cuatro u ocho años (las reuniones son cada cuatro años) cambie la definición del segundo. Llevamos midiendo los segundos con un reloj atómico de cesio desde 1967. Hoy la tecnología es mucho más precisa: con los relojes ópticos basados en el átomo de estroncio, que están en etapa de prueba", cierra Laiz. ¿Un segundo dejará de ser lo que es? Habrá que esperar hasta el próximo "yes" conjunto en la Conferencia Internacional de Pesos y Medidas.

Ya aprobado, el "nuevo kilo" entrará en vigor el 20 de mayo de 2019, Día Mundial de la Metrología. (Clarín)