22.11.2018 

Una dieta baja en carbohidratos puede contribuir para mantener el peso ideal

Afirman que, quienes llevan una dieta baja en carbohidratos y rica en grasa, queman más calorías a diario.

Según afirman los expertos, durante el primer y segundo año de iniciada una dieta, muchos pacientes vuelven a su peso original. Es que si bien, uno de los objetivos más difíciles del proceso, es alcanzar el peso deseado, el desafío todavía mayor es lograr mantenerlo. Con esta premisa, British Medical Journal publicó los resultados de un nuevo estudio que afirma que una alimentación baja en carbohidratos podría favorecer el tratamiento de la obesidad.

Según publicó Clarín, el informe fue realizado entre 2014 y 2017, por profesionales del Hospital de Niños de Boston, de la Facultad de Medicina de Harvard y de la Universidad de Framingham, entre otras. "Se sabe que los factores genéticos afectan el peso corporal, lo que explica algunas de las variaciones en el índice de masa corporal (IMC) entre las personas. No obstante, estos factores genéticos no pueden explicar por qué las personas promedio de hoy están 'defendiendo' un peso corporal mucho mayor que hace 40 años", destaca Clarín sobre el estudio.

Es que si bien, ya se sabía sobre la disminución del gasto energético con la pérdida de peso, no se había abordado en profundidad el impacto de la composición de la dieta "en esa respuesta metabólica adaptativa a largo plazo". Según destaca, al mismo medio, David Ludwig, principal investigador del equipo, los resultados revelan "una nueva forma de enfocar el tratamiento contra la obesidad".

Así, se realizó una selección de 164 participantes, que lograron perder el 12 por ciento de su peso, y se les asignó al azar una de las tres dietas que incluían niveles altos, moderados y bajos de carbohidratos. Luego de un seguimiento exhaustivo, durante 20 semanas, los resultados demostraron que las personas que tenían una dieta baja en carbohidratos y rica en grasa, quemaban más calorías a diario que aquellas que consumían comidas ricas en carbohidratos. En promedio, disminuyeron alrededor de 250 calorías más por día a diferencia de quienes habían consumido una cantidad mayor.

Los beneficios

- Recupera el hambre real. Una de los problemas más comunes al que nos enfrentamos en el mundo occidental es que comemos más de lo que necesitamos. Es que una de las herramientas más potentes que utiliza la industria alimentaria es añadir carbohidratos a casi todo. Evitar los carbohidratos nos protege de lo que se llama el hambre hedónica, devolviéndonos la capacidad de identificar si necesitamos comer o no.

- Mejora la composición del cuerpo. El hecho de comer menos y de estimular la quema de grasa nos ayuda a mejorar nuestra composición corporal aumentando la proporción de músculo y disminuyendo la cantidad de grasa. Mucho mejor si se le suma actividad física para que mucha de la energía consumida se transforme en músculos más fuertes.

- Estabiliza la glucosa en sangre.

- Mejora la función hepática.

- Se estabiliza la segregación de ácidos gástricos. Existen estudios que demuestran los diferentes efectos de los niveles de glucosa en la sangre y la relación que tienen con los niveles de los ácidos gástricos. El nivel de glucosa tiene una relación inversamente proporcional con la segregación de ácidos, a menor nivel de glucosa una mayor segregación y un nivel muy alto muy poca segregación.

- Se reduce la ansiedad por la comida. Conforme se vaya reduciendo la ingesta de carbohidratos la ansiedad por el sabor dulce irá disminuyendo poco a poco hastadejar de existir.

- Mejora el sabor de los alimentos. Dos semanas después de dejar el azúcar por completo las personas recuperan la sensibilidad a los sabores, incluído el sabor dulce natural de las frutas.

- Incrementa la energía. Ya que metabólicamente el cuerpo empieza a usar las grasas como fuente de energía y no de reserva.