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05.12 | Información General 

Unicef: el 48% de los chicos argentinos tiene algún tipo de carencia y es pobre

De ese porcentaje, el 20% tiene privaciones "severas" como vivir en una zona inundable y cerca de un basural o no haber ido nunca a la escuela entre los 7 y los 17 años. 

El 48% de los niños, niñas y adolescentes del país es pobre, según un estudio presentado el martes por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia o Unicef, en el que se midió el acceso a derechos como a la escolaridad o a una vivienda digna.

De ese porcentaje, el 20% tiene privaciones "severas" como vivir en una zona inundable y cerca de un basural o no haber ido nunca a la escuela entre los 7 y los 17 años.

El informe se basa en la última información oficial disponible correspondiente al primer semestre del año 2018, de la Encuesta Permanente de Hogares del Instituto Nacional de Estadística y Censos. En el mismo se realizan mediciones sobre el acceso a derechos (en la que se relevan las condiciones de las viviendas, el acceso a la educación y a un hábitat seguro) y en relación al costo de una canasta básica. 

Desde la perspectiva no monetaria, los datos arrojan que la pobreza entre las personas menores de 18 años alcanza un valor de 48% y se sitúa 10 puntos por encima de la población en general (38%): esto es 6,3 millones de niñas y niños que ven vulnerado el ejercicio efectivo de sus derechos.

"Estos valores son aún más altos en aquellos hogares donde el jefe o jefa tienen bajos niveles educativos y empleos informales, o se encuentra desempleado. En particular, la pobreza infantil es mucho más elevada en los hogares monoparentales que cuentan con una única proveedora de ingresos que, además, debe asumir las tareas domésticas y de cuidado", señalaron desde Unicef. "La medición multidimensional (más allá de lo monetario) permite captar de forma más completa las privaciones y establecer prioridades en la formulación e implementación de políticas públicas", agregaron.

"Esta metodología permite identificar un conjunto de niños, niñas y adolescentes que no son pobres por ingresos, pero experimentan al menos una privación en aspectos no monetarios y que representan casi 3 millones de chicos que, si no se midiera de esta manera, quedarían invisibilizados", explicó Sebastián Waisgrais, Especialista en Inclusión Social de Unicef Argentina.

En cuanto a la pobreza monetaria, el organismo de Naciones Unidas advierte que son un "42% de niños, niñas y adolescentes" los que viven "en situación de pobreza", algo así como 5,5 millones; mientras que el porcentaje se disminuye al 27% si se incluye a los adultos. "El 8% de la población infantil vive en situación de pobreza extrema", explica el informe. 

En tanto, si se toman como referencia ambas aristas (las monetarias y las no monetarias), un 3,5 millones de chicos son pobres sobre un total de 7,2 millones de personas que sufren este flagelo.

"Aparece así revelado un fenómeno conocido: la pobreza en la niñez es más elevada que la pobreza en adultos, y esto se cumple tanto si toman en cuenta las privaciones no monetarias como monetarias", asegura el relevamiento.

Preocupación por el contexto

Si bien los niveles de pobreza son muy altos, se observa una caída de todos los indicadores monetarios y no monetarios entre 2006 y 2018. "En un contexto económico adverso, con una inflación que atenta contra el poder adquisitivo y que afecta mayormente a los sectores más vulnerables de la población, los indicadores actuales de pobreza monetaria y no monetaria son preocupantes", concluyó Waisgrais.

En un contexto de elevada vulnerabilidad, el organismo resalta la importancia de las transferencias monetarias como la Asignación Universal por Hijo que reducen -en promedio- un 31% la pobreza monetaria extrema en niñas y niños. Unicef afirma que "el impacto podría ser más importante si se revisaran las condicionalidades que se exigen a la población que, en muchos casos, cumple con los requisitos, pero enfrenta obstáculos importantes para certificarlo (distancias a los centros urbanos, costos de traslado elevados, entre otras limitaciones)". (DIB)