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16.12.2018 | Información General Suplemento FINDE

Un sierrabayense inventó un localizador urbano para no videntes

El sierrabayense Guillermo Arispe estudia Ingeniería y abraza la profesión como herramienta clave para mejorar la vida cotidiana. Ideó un prototipo que fue premiado a nivel nacional y sirve de guía a personas ciegas y disminuidas visuales para ubicarse en la ciudad. Se activa mediante una aplicación para dispositivos móviles y un software para móviles especiales.

Yanela Alves

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Caminaba por la calle y se preguntaba por qué algo tan sencillo aún no estaba creado. Los semáforos, los carteles, las luces, los sonidos codifican un mensaje que es fácil de percibir por aquellos que tienen todos sus sentidos en pleno funcionamiento. Pero, ¿los que no? ¿cómo se mueven en la ciudad? ¿Cómo podrían manejarse más fácilmente en el espacio urbano?

Guillermo Arispe (28), oriundo de Villa Cacique y posteriormente sierrabayense, se encuentra en el último tramo de su carrera de Ingeniería en Computación de la UNTREF (Universidad Nacional de Tres de Febrero). Su trabajo de tesis, en proceso de evaluación, fue premiado en el XXIV Congreso Argentino de Ciencias de la Computación, un evento científico organizado por la Red de Universidades Nacionales con carreras en Informática.

Actualmente trabaja como desarrollador de software en Etermax, la empresa que creó el juego "Preguntados". También se desempeña en Belaris, un emprendimiento de desarrollo de software (aplicaciones, páginas web, software especializado, etc.) desde hace 3 años con otras 4 personas.

"Ciudades inteligentes"

El prototipo que desarrolló tiene como objetivo "guiar, mediante información obtenida de geolocalización y dispositivos colocados en puntos estratégicos de una ciudad, a personas no videntes o con discapacidad visual a través de diferentes entornos", contó a FINDE Guillermo Arispe.

En el prototipo intervienen los siguientes módulos: una aplicación para dispositivos móviles con sistema operativo Android que procesa los datos recibidos desde placas Arduino y proporciona esa información al individuo mediante notificaciones de audio; un software para placas Arduino, las cuales se encontrarán ubicadas en puntos estratégicos de una ciudad, y es el encargado de enviar los datos del ambiente al dispositivo Android y un protocolo de comunicación Bluetooth entre la placa Arduino y el dispositivo para enviar y recibir información.

Para desarrollar el proyecto trabajó en dos etapas: una de documentación e informes y otra que fue de la idea hasta la realización del prototipo. Para la primera instancia de organización y redacción del informe trabajó con quienes son sus directores: Claudio Aciti y Matías Presso.

Luego, para el armado del prototipo, "estuve trabajando la mayor parte solo, desde la programación, la conexión de los componentes que están involucrados, el funcionamiento de las partes y las pruebas para que haga lo que se esperaba". En total le llevó aproximadamente un año y medio de desarrollo.

Objetivos y desarrollos

Los desarrolladores, tanto de software como de hardware, "tenemos la oportunidad de hacer un cambio que puede ser grande en la vida de muchas personas". Los trabajos como el que hizo este estudiante universitario "buscan ser parte de esa mejora, aprovechando las tecnologías para facilitar el día a día de las personas no videntes o con discapacidad visual, brindando a los usuarios seguridad, movilidad y otorgándoles mayor autonomía, accesibilidad e independencia".

Además, el proyecto busca generar una mayor inclusión social, "integrar aún más a la vida comunitaria a las personas no videntes. Acercarlas a una vida más digna".

El investigador es consciente de que "con el desarrollo económico y el proceso de urbanización generalizado, cada vez es mayor el porcentaje de la población mundial que vive en las ciudades. Cómo están diseñadas estas ciudades impacta en cómo se relacionan sus ciudadanos y cómo se desarrolla la actividad económica y social. Es decir, el modo de la ciudad en la que vivimos influirá en nuestra calidad de vida".

En la actualidad está adquiriendo una notable trascendencia el concepto de "ciudades inteligentes", aquellas que usan la tecnología para incrementar la eficiencia y sostenibilidad de sus servicios. Pero, es necesario tener en cuenta las ciudades inclusivas y accesibles.

"El diseño y funcionalidad de la ciudad en la que vive una persona con discapacidad física o intelectual va a facilitar o impedir su inclusión en la sociedad, sus posibilidades de encontrar trabajo y de ser lo más independiente posible", manifestó Arispe.

No videntes e integrados

Para desarrollar este invento, el universitario observó que las personas no videntes o con problemas severos de visión, tienen grandes imposibilidades de movilidad y registran una autonomía reducida, lo que hace que en muy pocas ocasiones abandonen entornos que conocen bien.

"Están limitadas en la realización de tareas y esto afecta su calidad de vida, así como sus posibilidades de interacción con el mundo que los rodea. Desplazarse por una ciudad puede ser una tarea complicada y a veces hasta abrumadora. La ansiedad, estrés y frustración que genera intentar trasladarse por una ciudad que no está adaptada a sus necesidades genera que miles de personas no videntes a nivel global opten por no salir de sus casas".

Hay tareas cotidianas como esquivar baches inesperados en veredas, realizar una simple compra en un supermercado, ingresar o salir en una estación de subte, tomar un colectivo y bajar del mismo en el lugar correspondiente, cruzar una calle o simplemente caminar hacia su destino "se tornan difíciles y, en la mayoría de las ocasiones, hasta peligrosas", aclaró.

Ingeniería al servicio

El sierrabayense está convencido de que "la importancia de la Ingeniería para la discapacidad es grande. La Ingeniería es el arte de aplicar los conocimientos a la invención, el diseño, o al perfeccionamiento de algo que ya exista". Si bien "hay muchas cosas hechas, hay muchas que están en desarrollo y tantas otras por hacer", admitió.

Como ejemplo, mencionó el proyecto de un jujeño vinculado al suyo que desarrolló un programa sobre sonidos denominado Usound y consiguió el respaldo de Samsung. También consideró la creación de un exoesqueleto por parte de docentes de su Universidad, que ayuda a las personas con problemas de movilidad a lograr mantener una postura erguida y fortalecer los músculos para intentar recuperarlos.

Hay mucho más. Y en materia de discapacidad, la ingeniería está trabajando. Está atenta a las demandas pero también indaga en lo que aún nadie ha problematizado. Y lo bueno es que en nuestro país, a pesar de tantas adversidades, "hay mucha gente haciendo" e inventando para ello.

Vidriera informática

El CACIC (Congreso Argentino de Ciencias de la Computación) está organizado por la Red de Universidades Nacionales con carreras en Informática (RedUNCI) y se realiza desde 1995. Reúne en cada edición a investigadores, docentes, profesionales y alumnos de grado y postgrado vinculados con la Informática.

El Congreso cubre diferentes áreas a través de la organización de Workshops, coordinados por expertos en los temas que aborda. En estos Workshops se presentan trabajos científicos evaluados por investigadores del país y del exterior. Guillermo Arispe y su equipo aprovecharon que esta vez fue organizado por la Universidad Nacional del Centro (UNICEN) para presentar el proyecto y resultaron premiados.

Premio y proyección internacional

El premio que recibió Guillermo Arispe implica "un reconocimiento al trabajo y a la exposición. Después de ser elegido, nos pidieron una versión extendida, traducida al inglés, para publicarla en la serie Springer CCIS (Communications in Computer and Information Science)".

Se trata de una publicación de conferencias informáticas cuya finalidad es difundir eficientemente resultados de investigación originales en informática en forma impresa y electrónica.

"Esto nos sirve como base y respaldo para llevar el proyecto a más lugares, hacer más presentaciones y llegado el momento, buscar financiamiento para llevarlo adelante y lograr pasar de un prototipo a un producto terminado, que realmente pueda ayudar a las personas no videntes en su día a día", concluyó el estudiante universitario.