03.01.2019 

Estampados de lunares, o Polka Dot, una opción que nunca pierde vigencia

El popular estampado, conocido en todo el mundo con el término anglosajón "polka dot", es un print que ofrece muchas posibilidades: puede resultar fresco y divertido, puede dar un aire súper elegante o lo podemos usar para darle un toque muy vintage a nuestro estilo. Y aunque clásico, se trata de una opción que siempre vuelve.

Antes que nada, hay que aclarar que en español, el origen de la palabra lunar es más que claro: "De Luna, porque se atribuía a influjo de este astro, o porque tenía su forma."

El popular estampado de lunares o topos es un patrón textil conformado por figuras de círculos estampados, tejidos o bordados sobre una tela lisa. Los lunares no tienen por qué ser del mismo tamaño, color ni siempre estar separados por las mismas distancias, de hecho, muy a menudo, estos pueden ser muy variados entre sí y de diferentes colores.

Normalmente, debido a su carácter desenfadado y alegre, este tipo de diseño se suele ver en ropa infantil, así como en juguetes, muebles, trajes de baño y todo tipo de lencería. Cuando su vigencia disminuye, no es tan común encontrarlo en ámbitos más formales, donde son más comunes las prendas con pequeños lunares blancos sobre un fondo negro.

Eso sí, aunque su nombre deriva de la danza de origen checo llamada Polka, surgida a mediados del siglo XIX en la región de Bohemia, es innegable la fuerte influencia que tuvo otra danza típica en su difusión. El flamenco español fue clave en la popularización de los estampados a lunares tanto en España como en el resto del mundo, con el traje de flamenca como gran referente. Este traje, que originariamente usaban las mujeres de etnia gitana, ha acabado popularizándose hasta el punto de llegar a ser el traje típico andaluz y uniforme popular en las ferias que se celebran en muchas localidades de Andalucía.

El origen del atuendo se remonta a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, cuando las vendedoras acudían a la feria con los comerciantes de ganado vestidas con modestas batas de percal adornadas con volantes y lunares. Más tarde, las clases pudientes copiaron el vestido de las trabajadoras del campo. Y no fue hasta la Feria de Abril celebrada en Sevilla el año 1929, cuando el traje se consagró como la vestimenta oficial para acudir al evento. Convirtiéndose así en una tradición que aún sigue hoy en día.

Esta popularidad en la tradición ha llevado al traje y, en consecuencia al estampado de lunares con su multitud de variantes, hasta las más grande pasarelas de moda internacionales gracias a modistos como Victorio & Lucchino, quienes cuentan con una línea propia de trajes de flamenca, a Yves Saint Laurent; y a otros como Carolina Herrera, John Galliano, Valentino o Tom Ford entre otras y otros muchos.

Más allá de España, el hito que instaló definitivamente el estilo polka dot ocurrió en Estados Unidos en 1926, cuando la entonces Miss America fue retratada posando con un traje de baño de lunares. Dos años después, Walt Disney creó a uno de sus personajes más entrañables, Minnie Mouse. Su atuendo: una pollera a lunares.

En la década del 40, el estampado a lunares llegó a las pasarelas de alta costura en París cuando Christian Dior los incluyó en su icónica y revolucionaria colección "New Look" en 1947. Y, como era de esperarse, la moda influyó fuertemente en las tendencias de Hollywood. Elizabeth Taylor, Lucille Ball, Marilyn Monroe, entre muchas otras actrices del momento, se convirtieron en grandes embajadoras del print a lunares.

Son más los notorios personajes famosos e influyente que han hecho gala del estilo Polka Dot: Bob Dylan y sus legendarias camisas negras de lunares blancos. Gwen Stefani, Paris Hilton, Carmen Electra y Sarah Jessica Parker entre otros muchos han sido fotografiados en innumerables ocasiones vistiendo estampados de lunares.

Modistas como Christian Dior dedicaron colecciones enteras de ropa a los Polka Dot, argumentando que su colección intentaba recuperar, mediante los estampados de lunares, "la mujer extravagantemente y románticamente femenina" de antaño.

En 1985, el video de la canción "Since Yesterday", del dúo escocés Strawberry Switchblade, fue un megatributo a los lunares. Las cantantes, Jill Bryson y Rose McDowall, se hicieron famosas no solo por su música, sino por su estilo llamativo, que siempre incluía el uso de lunares.

Y aun hoy los lunares no se fueron a ningún lado. Durante el mes de la moda primavera-verano 2018, el polka dot print estuvo a full, dando el presente en varios de los desfiles. Junya Watanabe colaboró con Marimekko y en la colección se vieron varios vestidos, tops y faldas con un estampado de lunares que combinaba a la perfección el estilo japonés de Watanabe con la identidad de la famosa casa de diseño finlandesa.

El origen

Desgranando y traduciendo el término vemos que en inglés, "Dot" significa literalmente "punto" y Polka es ni más ni menos que el baile.

En sí misma, esa es una palabra polaca para referirse a "mujer polaca", pero el baile tiene sus orígenes en la región de Bohemia - República Checa. Algunas referencias indican que "Polka" es en realidad una desviación de la palabra checa "pulka" ("mitad"), haciendo referencia así al tipo de medios pasos cortos que se efectúan para bailar el baile.

Tanto es el impacto de los lunares que incluso Marvel Comics introdujo en sus comics a un supervillano que usaba la fuerza de los lunares para luchar contra Batman y Robin, entre otros inocentes.

Por supuesto, tiempo antes de esto, gente de la talla de Winston Churchill, con sus sobrias pajaritas de lunares ya se habían encargado de dotar a los lunares de una elegante masculinidad.