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06.01 | Información General 

Las ollas y sartenes son un disparador para cuidar el medio ambiente

Un litro de aceite vegetal usado puede contaminar hasta mil litros de agua. Eso implica que en 12 meses en Olavarría se preservaron más de 30 millones de litros. A la par Helen Keller se afianzó como socio clave y obtuvo recursos para volcar a la institución.

Nuestros alumnos tienen la posibilidad de incluirse en la sociedad mediante un rol activo, ya que ellos son los principales promotores del cuidado del ambiente, convirtiéndose en agentes multiplicadores. Recorren los comercios y las calles céntricas para entregar folletería informativa, invitando a los vecinos a sumarse al Plan BIO", destaca Valeria Ostertag, vicedirectora del Instituto Helen Keller, validando la sociedad que mantienen con el Municipio desde 2010.

Es que, desde el inicio la escuela es parte del Plan BIO, una propuesta ambiental y social enmarcada en el Proyecto Ecosoñarte, alentada por la Dirección de Desarrollo Sustentable desde la Secretaría de Desarrollo Económico municipal. Esta iniciativa cuenta con la participación de comercios adheridos y de la empresa RBA Ambiental, que realiza el retiro del aceite vegetal usado por los negocios para su posterior reciclado y la obtención de biodiesel.

La importancia de reciclar el aceite que se utiliza entre ollas y sartenes radica en que se trata de un residuo muy contaminante y, si es vertido en las cloacas, contamina los cursos de agua: un litro de aceite puede contaminar hasta mil litros de agua. En el partido de Olavarría durante el año 2018 se recolectaron más de 33.000 litros de AVU, lo cual se traduce en salvaguardar más de 33.000.000 litros de agua.

Socio clave

Helen Keller es la única institución de Olavarría que establece el nexo con la empresa RBA Ambiental, quien se dedica al retiro del aceite vegetal usado para su tratamiento y posterior transformación en biodiesel y su rol consiste en coordinar el retiro del aceite vegetal usado de los comercios que forman parte del PLAN BIO.

"Establecemos el contacto con el transportista de la empresa, quien generalmente viene a nuestra ciudad una vez al mes" pero además "canalizamos las demandas o reclamos de los vecinos, evitando la acumulación de aceite vegetal en el comercio o la empresa", precisa Valeria Ostertag.

La institución funciona como Centro de Acopio Primario, lo que significa que "también nos encargamos de recolectar aceite, que generalmente proviene de los hogares de los alumnos o vecinos de la comunidad", agrega la vicedirectora.

También mantienen reuniones mensuales junto a los referentes de la Dirección de Desarrollo Sustentable para analizar los avances y realizar los ajustes necesarios.

El informe completo en diario El Popular