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04.02 

A la playa con el perro: recomendaciones para disfrutar las mejores vacaciones juntos

En los últimos años está aumentando el número de playas en las que se puede acceder con las mascotas, en general, perros. Esto permite a los propietarios del perro disfrutar de la playa con ellos pero también puede generar algunos problemas si no se toman las medidas adecuadas. Mar para perros y humanos, sin sobresaltos.

Antes de salir, asegurarnos que la playa a donde vamos somos bienvenidos con el perro. Una vez confirmado eso, es el momento de preparar la mochila para tu mascota. No te olvides llevar: la libreta sanitaria -en lo posible-, su agua -fundamental- y el bebedero, algún premio para reforzar su buen comportamiento. Suponemos que en las horas de mayor intensidad del sol no estarán ninguno de los dos en la playa, pero si va a ser así, lleva comida también.

Imprescindible acordarse de las bolsas para recoger sus necesidades: mantenerlo todo limpio para que otras personas y otros perros puedan disfrutar de la playa es responsabilidad de todos.


Para protegerle del sol es recomendable una crema solar. Sí, ellos también deben ponerse protector, sobre todo en los lugares donde tienen menos pelo como el tabique nasal, alrededor de los ojos y en las patas.

En la playa

Una vez llegados a la playa, buscar un lugar tranquilo y asegurate de preparar un lugar donde tu perro pueda resguardarse del sol excesivo. Estamos casi listos para ser felices los dos en el mar, con arena.

Evitar la exposición de la mascota del sol del mediodía, ahí cuando la arena se vuelve demasiado caliente y el perro puede sufrir dolorosas quemaduras en las almohadillas y en los espacios interdigitales.

Agua, agüita, de mar NUNCA

Es importantísimo que se hidrate, por eso aseguráte que beba agua regularmente: se la podes ofrecer vos o le pones su bebedero y controlas que esté lo más fresca posible. Beber le ayudará a mantenerse hidratado pero ¡cuidado! Beber agua de mar le hace mal, muy. No le sirve para hidratarse: en cambio puede provocarle problemas gastrointestinales. Así que vigilalo y no dejes que tome agua de mar.

Como ya dijimos importante es que bajes a la playa con las bolsitas para sus necesidades y en lo posible, con su chapita identificatoria por las dudas. No lo pierdas de vista en ningún momento, sobre todo si se va a bañar. Jugar en el mar, es una actividad ideal para el verano, divertida y refrescante pero no es exenta de peligros.


Sin embargo, bañarse en el mar no les gusta a todos los perros. Si el tuyo es uno de estos, no lo obligues a meterse en el agua. Bañarse no es la única diversión de la playa y si queres acostumbrarla tendrá que ser de una forma más gradual y con paciencia. Si tu perro es uno de los que escarban hoyos en la arena, presta atención para que nadie se haga daño y tapa el agujero antes de volver a casa.

De vuelta a casa

Como los humanos, un baño con agua dulce le va a servir para eliminar los restos de sal y de arena y le ayudará a proteger la piel y el pelo.

Aprovecha para revisar bien las orejas y asegúrate de que no tenga ni agua ni arena en su interior. Si en los días después de haber ido a la playa tu perro sacude la cabeza y se rasca con insistencia los oídos, deberás consultar con tu veterinario/a de confianza.

Listos, al mar con la mascota y en plan de los mejores momentos juntos. ¡Felices vacaciones!