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27.02 | Información General 

"Desde la dictadura ningún gobierno tuvo políticas de los recursos naturales"

El especialista en medio ambiente explica cómo la actividad humana modifica el planeta y provoca cambios profundos en estos tiempos, denominados como "antropoceno". Y analiza cómo la Argentina va a contramano de países que ya acusaron recibo y decidieron actuar frente al calentamiento global.

"En 300 años se consumió más del 70% de los combustibles fósiles que la naturaleza tardó 70 millones de años en producir" explica, con preocupación, el doctor Marcelo Sarlingo, experto en medio ambiente. "La actividad industrial se vuelve predatoria entre si en vez de articularse razonablemente", agrega, poniendo sobre la balanza las consecuencias que tienen las acciones humanas en la vida planetaria. En diálogo con "Un Cacho de mañana", el especialista, investigador y docente de la Facultad de Ciencias Sociales de la Unicén, expone cuál es la situación actual en torno del cambio climático y grafica porqué estamos inmersos en lo que se denomina el "atropoceno".

"Hace 40 años que se plantea esto de las actividades antrópicas donde todos los procesos de cambio social, el avance tecnológico, los desarrollos industriales, la explotación de los recursos en gran escala han tenido impacto en el clima. No de manera directa sino que tras el desarrollo de los procesos de la Revolución Industrial, en últimos 250 a 300 años hubo impactos acumulativos en diferentes ecosistemas que empiezan a retroalimentarse y acá se empezó a percibir de manera tardía cómo cambia el clima", analiza el profesional.

Eso tiene su explicación. "Cuando se empezaron a explotar los primeros yacimientos de carbón, el residuo del dióxido carbono y azufre que se quemó fue pasando a la atmósfera y siguió dando vueltas, por mas que la dinámica de los mares atrape el carbono y lo vaya transformando", precisó Sarlingo.

Deforestación que alarma

De hecho, los procesos industriales siguieron quemando carbón y "se van acumulando sustancias en la atmósfera. Hay determinados elementos que se retroalimentan entre sí y empezamos a ver cómo es el impacto y se multiplican sus efectos. Una cosa es tirar residuos industriales y otra es la producción de residuos industriales combinada con la desertificación de bosques, la concentración demográfica o el alto consumo de combustibles fósiles para resolver problemas energéticos o la desertificación de áreas que antes funcionaban como pulmón verde, como la Amazonia", evalúa el especialista.


Ese dato, exhibido en términos comparativos, alarma. "Como efecto de la minería predatoria, se deforesta un espacio equivalente a una cancha de fútbol por minuto y son árboles que secuestran gases que se emiten de la revolución industrial, con viejos impactos que se acumulan con los nuevos. La acumulación de gases de efecto invernadero producen efectivamente un calentamiento sumado a la dinámica original del clima, que es cambiante y muy previa a la existencia del ser humano en el planeta", ejemplifica el doctor Sarlingo.

El capitalismo a partir del desarrollo de la revolución industrial y otros sistemas sociales hicieron que "en pocos menos de 300 años se haya consumido más de un 70% de todos los combustibles fósiles que la naturaleza tardó más de 70 millones de años en producir", enfatiza.

Argentina, a destiempo

A nivel mundial, existe un consenso sobre esta preocupante situación. "Todos los países están de acuerdo, incluso los Estados Unidos aunque los norteamericanos se nieguen, y saben que esta época se caracteriza como el antropoceno, donde la actividad humana funciona en relación a la transformación de los ecosistemas con la misma violencia que otras fuerzas geológicas. A esa dinámica se le suman las actividades humanas de los últimos 300 años", asume Sarlingo.

El profesional destaca que ya hay decisores políticos que acusaron registro y decidieron actuar. "Algunos países ya se plantean la transición a formas de uso energético basadas en energías renovables. Países con costas empiezan a pensar en energía gratis que dan las mareas. ¿La Argentina cuántos kilómetros de costa tiene? Si hubiéramos sido astutos podríamos haber invertido en esa energía...", se pregunta.

Y en la misma línea expone que "en la Argentina se hacen cosas que en otros países están dejando de hacer como el uso de agroquímicos en la agricultura. Empiezan a ser reemplazados y las sociedades se organizan para limitar a las multinacionales".

Mientras que "la Unión Europea tiene un sistema de certificación que funciona" en nuestro país, por ejemplo, "cuando mandamos la miel a los alemanes, en 2016, devolvieron muchos cargamentos porque iban contaminados con agroquímicos y no era que los productores de miel la habían contaminado sino que aparecía por actividades agrícolas vecinas. Hay una falta de organización de los sistemas productivos donde la actividad industrial se vuelven predatorias entre si en vez de articularse razonablemente".

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