127712

03.03 | Columnistas Olavarría

Con la tasa delictiva del Conurbano y la presión social de un pueblo

Esa definición corresponde al fiscal general Marcelo Sobrino. Preocupado por la escasez de fiscales, pidió a Procuración el nombramiento de un perito criminalista para capacitación y revisar causas complejas o ya archivadas. En tanto, Rubén Rivero no logra ser llevado a juicio en la causa por abuso sexual contra una adolescente. 

Claudia Rafael

[email protected]

Renuncias intempestivas, licencias médicas, enroques, acumulación de causas, nombramientos tardíos, concursos irresueltos. A lo largo de la historia, el Ministerio Público Fiscal ha estado, en Olavarría, afectado por uno u otro de esos males. No es ésta la excepción. Algunos persisten. En la actualidad, están únicamente Viviana Beytía y Cristian Urlézaga al frente de las instrucciones. Y semanalmente, la fiscalía general envía a un fiscal azuleño a reemplazar a Paula Serrano, de licencia, al frente de la UFI 4. Los juicios, en tanto, los sustancia la azuleña Laura Magaretic que lleva los de las fiscalías de Viviana Beytía y Julia Sebastián, de Bolívar. Así lo confirmó el fiscal general Marcelo Sobrino quien adelantó que "el próximo paso va a ser repartir los debates entre los fiscales de Azul y Tandil. Pero además, esperar a que llegue el fiscal penal juvenil que aliviaría también porque podría subrogar a alguna fiscalía común. Lo que es real es que estamos complicados en la cantidad de gente".

La nota completa en la edición impresa de diario EL POPULAR