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20.03 | Información General 

Trebucq y la posición antivacunas: "detrás pueden estar algunos laboratorios"

El titular Escuela Superior de Ciencias de la Salud cruzó la opinión en contra de la vacunación. En EEUU, esta misma creencia trajo algunos problemas en familias antivacunas. En la Argentina, esta opinión anticientífica podría ser peligrosa.

Cacho Fernández

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En los últimos tiempos han comenzado a circular discursos sociales antivacunas, poniendo a estas medidas de prevención en constante sospecha, sea como un "negociado" o como métodos "vanos e inocuos". Y que las personas de por sí ya construyen las defensas para eventuales enfermedades epidemiológicas.

El tema se volvió a destapar cuando en los Estados Unidos, después de treinta años, un chico tuvo tétanos porque sus padres alientan la posición en contra de toda vacunación.

Consultado sobre este fenómeno, el director de la escuela Superior de Ciencias de la Salud, Héctor Trebucq, recordó que "un comunicado de la OMS también ve con preocupación estas ideas antivacunas que en algunos círculos sociales empieza a circular".

Aclaró obviamente que "nosotros estamos totalmente en contra de estas opiniones porque las vacunas han demostrado absolutamente su eficacia y además son el recurso de prevención más importante, sobre todo en los niños y en las poblaciones especiales. Para nosotros está totalmente aceptado dentro de lo que es nuestro pensamiento científico y académico".

Una posición oscurantista

Pero, ¿cómo es que comenzaron a prender estos discursos anticientíficos en algunos sectores de la comunidad?. ¿Cómo es posible que con tantas pruebas a favor de las vacunas circule un pensamiento tan antivacunas?.

"Primero fueron comentarios que pueden estar fundamentados desde los laboratorios y la industria farmacéutica", dijo el doctor Trebucq colocando bajo sospecha a los laboratorios. "Las vacunas se incorporan en los programas de vacunación y eso podría ir en contra de los intereses de los laboratorios".

Luego sostuvo que le resultaba "inexplicable" esta posición porque "hay enfermedades que están erradicadas en el mundo y esta posición antivacunas ayuda a traer enfermedades que estaban erradicadas". Al mismo tiempo advirtió que "no creo que se pueda masificar este pensamiento porque no tiene ningún sustento científico".

Algo parecido ocurrió con el parto natural o domiciliario que le costó la vida a por lo menos dos bebés. Sin embargo, parel titular de la Escuela Superior de Ciencias de la Salud son cosas diferentes porque el parto domiciliario "son partidarios algunos grupos muy pequeños. No están masificados y es una elección individual. Pero, la falta de vacunación hace que vuelvan enfermedades que estaban erradicadas".

Toda esta posición no tiene nada que ver con la ciencia que es conocimiento probado. Por eso, el médico cree que "detrás existe algún interés económico", tras lo cual mencionó la posibilidad de que estuviesen los laboratorios porque curar es mucho más caro que prevenir. "La vacunación es eficaz para la gente, como lo es la ciencia que ha liberado al ser humano de enfermedades totalmente combatibles y lo ha librado también del esfuerzo". Es verdad que no cumplió con aquella promesa de felicidad que enarboló en el siglo diecinueve, pero ayudó a prolongar la vida y a darle más calidad. Por lo tanto, frente a esto, la posición antivacuna parece una representación genuina del más rancio oscurantismo.