21.03.2019 ESTILO DE VIDA, ESPECIAL OTOÑO

Otoño, hacia la plenitud y la madurez

Es una de las cuatro estaciones del año y una de las dos de la zona intertropical.

Astronómicamente, el otoño comienza con el equinoccio de otoño y termina con el solsticio de invierno, en nuestra zona intertropical del hemisferio sur, desde hoy 21 de marzo hasta el 23 de septiembre. Sin embargo, habitualmente se conoce como otoño el período que comprende los meses de septiembre, octubre y noviembre en el hemisferio norte y marzo, abril y mayo en el hemisferio sur. En ambos hemisferios, el otoño es la estación de las cosechas, por ejemplo, del maíz y el girasol. En la literatura, el otoño, en sentido figurado, representa la madurez. Durante el otoño, las hojas de los árboles caducos cambian y su color verde se vuelve amarillento y amarronado, hasta que se secan y caen ayudadas por el viento que sopla con mayor fuerza. A partir de esta estación, la temperatura comienza a bajar.

Su nombre proviene del latín "autumnus", palabra que se ha vinculado a la raíz "augeo-": aumentar. De este modo, los etimologistas latinos explicaban la palabra como "auctus (participio pasado de augeo) annus": el aumento o la plenitud del año. Tal vez proviene de observar que la vegetación ya está en el final de su ciclo. También se suele decir comparativamente que cuando las personas llegan a su madurez, están en "el otoño de sus vidas", el "auge de sus vidas". Resulta comparable, entonces, con el castellano "auge", que proviene de idéntica raíz y también del castellano "retoñar", esto es "volver a echar vástagos lo que ya había brotado por primera vez".

Otros vinculan la palabra latina "autumnus" con la raíz etrusca; "autu-" que implica la idea del cambio y aparece, también, en el nombre de la divinidad etrusca Vertumno, quien -entre otras funciones-, predecía el cambio de las estaciones.

Química y colorido

La variedad de colores de los árboles en otoño guarda relación con la fotosíntesis, es decir, el proceso por el que la clorofila de las hojas transforma agua y dióxido de carbono en alimento. En verano, las plantas verdes fabrican grandes dosis de clorofila. Pero cuando llega el invierno y los días se vuelven más cortos la producción de esta sustancia verde se reduce. Y empezamos a ver otros pigmentos. Los carotenoides, por ejemplo, necesarios para capturar la luz del sol, dan a las hojas un color amarillo, a veces dorado intenso. La antocianina, presente solo en árboles como el roble escarlata o en algunos arces, genera tonos que van del rojo al púrpura. Cuando las hojas mueren, se vuelven marrones.

Estado de ánimo

Tristeza, pérdida de interés, fatiga y dificultad para concentrarse son los síntomas que experimentan algunas personas con la llegada del otoño.

"La mayoría de la población nota algún efecto debido al cambio de las estaciones. Sin embargo, solo para un tercio de los que lo perciben supone un problema destacable. Estas personas padecen lo que se conoce como trastorno afectivo estacional", explican los especialistas.

"Este efecto se caracteriza por un estado de ánimo más bajo, pero también por una pérdida de interés por las cosas que antes se disfrutaban, una disminución de las actividades sociales, fatiga, dificultades para concentrarse y cambios en el sueño y en el apetito", señalan. E indican que "el trastorno afectivo estacional se asocia con la reducción de las horas de luz solar en otoño e invierno, con factores genéticos y con otros aspectos, como el mes de nacimiento".

Según refleja la Asociación Americana de Psiquiatría, el trastorno afectivo estacional se ha relacionado con un desequilibrio bioquímico en el cerebro provocado por la disminución de las horas de luz en invierno.

Para adaptarse a la nueva estación cuando no hay un trastorno destacable, la psicóloga aconseja "buscar actividades y ocupaciones que resulten agradables, sobre todo si se realizan con otras personas y al aire libre, mantener un estilo de vida activo física y socialmente, llevar una alimentación saludable, dormir lo suficiente y exponerse a la luz diurna. Todo ello ayudará a mejorar el ánimo", aseguran.

Aquí van algunas sugerencias para mantener una actitud saludable frente a la llegada del otoño:

- Mantener una actitud positiva, esto significa, ya que cada estación del año tiene sus cosas buenas;

- Pensar en las actividades que sí se pueden realizar en el otoño;

- Evitar contar los días que faltan para que termine el otoño, ya que genera un estado de estrés y ansiedad;

- Tratar de mantener proyectos personales que generen interés por el exterior.