18.04.2019 

La egg-rolling, en Escocia

La Pascua en Escocia es un evento bastante tranquilo, ya que se trata de un país en el que la religión mayoritaria es la protestante, por lo que a diferencia de lo que ocurre en España no se encuentra una multitud de actos religiosos por las calles del país

Así y todo, los creyentes suelen celebrarlo yendo a misa: en algunas catedrales escocesas como la de Aberdeen o la de Glasgow suele haber conciertos de música oral, con los que regalarse los oídos con melodías celestiales. O preparan comidas muy elaborada y para muchas personas, pero también les gusta pasarlo bien, sobre todo a los niños. Después de cocer los huevos y pintarlos con todo tipo de colores y diseños, se realizan las carreras del rodado del huevo, durante el Domingo de Resurrección.

En este sentido, la actividad más famosa se lleva a cabo en Edimburgo y no consiste precisamente en adornarlos. En la colina de Arthur's Seat se celebra la egg-rolling, un evento que se basa en dejar rodar los huevos de chocolate montaña abajo para comprobar más tarde cuál de ellos ha sido el que ha llegado más lejos. Aunque pueda parecer un juego de niños, la tradición viene de hacer rodar la piedra de la tumba de Jesucristo antes de su resurrección.

Durante estos días, además, el conejo de Pascua realiza apariciones puntuales en algunos de los puntos más concurridos del país. El reto consiste en averiguar en qué puntos de cada ciudad estará presente este adorable animal para repartir huevos de chocolate entre los niños y fotografiarse con ellos.