18.04.2019 

Francia: sin campanas

En Francia, las campanas de las iglesias suenan cada día del año excepto tres días durante la Semana Santa.

En efecto, desde el Jueves al Sábado Santo estas campanas dejan de sonar para hacerlo nuevamente el día de la Resurrección de Cristo por la alegría que esto supone. Según la creencia popular, durante esas jornadas no se oye el repique de las campanas porque se van a Roma para ser bendecidas por el Papa. En su retorno, traen huevos y chocolates que esparcen en los jardines de toda Francia para que, después del mediodía, los niños se regocijen buscando y hallando esos tesoros escondidos.

Los huevos de Pascua están presentes en todas las panaderías y establecimientos a lo largo y ancho del país. Disponibles en diferentes tamaños y colores, resulta muy divertido salir a buscarlos. Además, al día siguiente, Lunes de Pascua (Lundi de Pâques), es festivo, por lo que el día puede completarse con un agradable picnic en familia.

En cuanto a la mesa francesa, si hay un plato característico de estas fechas en todo el país (además del chocolate) ese es el cordero. Es muy típico degustar este manjar acompañado de verduras de la temporada y patatas asadas. Le navarin d'agneau es el nombre de este delicioso plato que también suele aderezarse con hierbas de la Provenza.