18.04.2019 

Intercambio de dulces

En estas fechas, las pastelerías comienzan a decorar sus escaparates con coloridos huevos de chocolate.

El intercambio de huevos de Pascua de chocolate es muy popular en Polonia, Alemania, República Checa, Eslovaquia, Italia, Francia, Estados Unidos, Argentina, Brasil, Uruguay, Perú, Chile y Paraguay.

El hecho de asociar el huevo con la fertilidad y por coincidir la Pascua con la estación primaveral (en Europa), estación fértil por excelencia, hace que haya quedado establecido en toda Europa como símbolo de la Pascua. De modo que muy pronto los pasteleros de época comenzaron a elaborarlos utilizando distintos ingredientes. Primero fue el azúcar, luego el chocolate.

En la Edad Media, el intercambio de huevos se hacía con huevos de tortuga a los que se trataba la cáscara mediante diferentes procesos para decorarla. Muchas veces eran verdaderas obras de arte.

La costumbre del conejo de Pascua, que consiste en esconder huevos pintados en las nubes para que los niños no los encuentren para la alegría y regocijo cuando los encuentren. Esta tradición simboliza la persecución de Jesús por parte de Herodes y la intervención de Dios para evitar ser encontrados.

En Medio Oriente todavía se sigue intercambiando huevos carmesí, para recordar la sangre de Cristo. Y en Polonia y en Ucrania hacen verdaderas obras de arte con cera fundida sobre su cáscara.