30.05.2019 ESTILO DE VIDA// Colores complementarios: azul y naranja

Una herramienta eficaz a la hora de decorar

¿Hay dudas acerca de qué color debería ser el acolchado, la alfombra o algñun detalle decorativo de la habitación, que tiene la pared en color azul?

La respuesta es sencilla: una de las maneras más fáciles de combinar colores es utilizando los tonos complementarios.

Hay diferentes maneras de elaborar esquemas de color en la decoración, por ejemplo, usando el círculo cromático. Este círculo es una herramienta que muestra qué colores son complementarios: se observan en el lado opuesto, por eso también se llaman contrastantes u opuestos. Además, el círculo cromático ilustra los diferentes matices (mezclas de un color con los colores adyacentes) y el tono (mezclas con el blanco o negro, que influyen en su luminosidad u oscuridad).

En el caso que nos ocupa, se trata del azul y el naranja, uno de ellos primario y el restante, secundario. Los otros dos pares los integran el rojo y el verde y el amarillo y el violeta.

Al crear una paleta de colores opuestos o contrastantes, se debe ir más allá de los tonos primarios. Por ejemplo, el uso de tonos naturales como el verde salvia, aceite de oliva oscuro y amarillo mostaza pueden verse muy sofisticado y elegante.

Dependiendo de los matices y tonos que utilices, se pueden lograr diferentes estilos y efectos en la decoración. Lo cierto es que la combinación de tonos contrastantes se lleva muy bien con la decoración estilo ecléctico, mediante la cual se pueden lograr espacios muy chic y sorprendentes.

Livings, comedores y dormitorios se pueden decorar en el mismo tono (con el mismo efecto de luminosidad u oscuridad) de los colores, pero resultará óptimo mezclar oscuro con luminoso, el mismo color o colores opuestos en diferentes tonos.